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Fumar y VIH

Fumar cigarrillos es nocivo, incluso para las personas en perfecto estado de salud. Sin embargo, los riesgos asociados con este hábito parecen ser mucho mayores en personas VIH+. Lamentablemente, algunos estudios demuestran que las personas VIH+ tienen más probabilidades de fumar que las personas VIH-.

Fumar cigarrillos puede afectar al VIH de varias formas:

  • Mayor posibilidad de desarrollar infecciones oportunistas (IO).
  • Avance más rápido de la enfermedad del VIH: se ha demostrado que las personas VIH+ que fuman desarrollan el SIDA con más rapidez que las no fumadoras.
  • Bajos recuentos de células CD4.
  • Menos resultados en la terapia con medicamentos anti-VIH: los investigadores piensan que fumar puede hacer que los medicamentos anti-VIH no funcionen tan bien como deben.
  • Mayores índices de transmisión del VIH: el daño que se produce en los vasos sanguíneos al fumar puede hacer que aparezcan pequeños cortes en la boca, lo que hace más fácil que un fumador se contagie con el VIH de otra persona.

Fumar e Infecciones Oportunistas

Los índices de IO en la población VIH+ han disminuido considerablemente desde que se empezaron a utilizar las combinaciones de medicamentos anti-VIH. No obstante, los estudios demuestran que los fumadores tienen más probabilidades que los no fumadores de contraer ciertas IO. Se ha demostrado que fumar aumenta el riesgo de desarrollar:

  • Neumonía por Pneumocystis (PCP)
  • Tuberculosis (TB)
  • Meningitis criptocócica
  • Muguet (candidiasis oral)
  • Cáncer del cuello uterino
  • Cáncer anal

Fumar y Enfermedades Cardíacas

Fumar es muy malo para tu corazón, ya que hace que los vasos sanguíneos se contraigan o se hagan más pequeños. Esto reduce el flujo de oxígeno al resto del cuerpo, aumenta la presión sanguínea y hace que el corazón se esfuerce más.

Muchas personas VIH+ tienen altos niveles de lípidos (grasas o sustancias semejantes a ellas), como colesterol y/o triglicéridos, en la sangre debido al VIH y a algunos de los medicamentos que se emplean para su tratamiento. Si tienes un exceso de colesterol en la sangre, éste se puede acumular en las arterias y formar una placa.

Fumar también hace que la parte interna de los vasos sanguíneos se vuelva más pegajosa. Cuando los vasos sanguíneos están más pequeños y pegajosos, existe una mayor probabilidad de que se obstruyan con placa que cuando están sanos. Los vasos sanguíneos obstruidos (aterosclerosis) pueden provocar un ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.

Fumar reduce los niveles de vitaminas y minerales, llamados antioxidantes, en tu cuerpo. Estos micronutrientes son responsables de proteger al cuerpo contra enfermedades cardíacas y cáncer.

Fumar y Cáncer

La mayoría de las personas saben que existe una fuerte relación entre el hábito de fumar cigarrillos y el cáncer de pulmón.

  • Las mujeres fumadoras tienen un 1.200% más de probabilidades de desarrollar cáncer de pulmón que las no fumadoras.
  • Los hombres fumadores corren un 2.000% más riesgo que los no fumadores.

El cáncer de pulmón es muy grave y suele ser mortal. En promedio, las personas a quienes se les diagnostica cáncer de pulmón sólo tienen unos cuatro meses de vida.

Aunque los científicos no conocen con seguridad el motivo, el cáncer de pulmón es ocho a nueve veces más frecuente en las fumadoras VIH+ que en las fumadoras VIH-. Se piensa que los medicamentos anti-VIH pueden tener alguna relación con el mayor riesgo de cáncer de pulmón o que, debido a que el VIH ataca al sistema inmunitario, es posible que el cuerpo tenga una menor capacidad para combatir el cáncer.

Además del cáncer de pulmón, también tienes más riesgos de:

  • Cáncer oral
  • Cáncer esofágico
  • Cáncer laríngeo
  • Cáncer del cuello uterino
  • Cáncer anal

Fumar y las Mujeres

Las mujeres fumadoras pueden enfrentar otras inquietudes. Por una parte, los investigadores creen que fumar puede aumentar la posibilidad de que una mujer trasmita el VIH a su hijo durante el parto. Además, existen peligrosos riesgos para la salud de los niños que viven con adultos que fuman. Los niños que viven con padres fumadores tienen más probabilidades de sufrir de asma, enfisema y síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Asimismo, fumar es uno de los principales factores de riesgo de osteoporosis (enfermedad ósea). Dado que por ser VIH+ y mujer ya corres el riesgo de padecer enfermedades óseas, no es recomendable aumentar aun más ese riesgo fumando.

Finalmente, fumar puede perjudicar tu vida amorosa ya que provoca impotencia (incapacidad para mantener una erección) en los hombres que fuman o respiran el humo de otros.

Preocúpate por Ti

Fumar cigarrillos es un riesgo para tu salud que puedes controlar y probablemente, dejar este hábito es lo mejor que puedes hacer por tu salud. La investigación demuestra que al año de dejar de fumar, el riesgo de enfermedades cardíacas disminuye en un 50%. Después de varios años, también disminuye el riesgo de cáncer de pulmón y de otros tipos de cáncer. Con el paso de los días podrás respirar mejor.

Si crees que no podrás dejar de fumar, por lo menos trata de disminuir la cantidad. Los estudios demuestran que mientras más fumes y por más tiempo, mayores son los riesgos para tu salud.

Fumar es un hábito difícil de dejar. Existen varios programas y estrategias que pueden utilizar las personas para ayudarse. Probablemente, en el hospital o el departamento de salud de tu localidad se ofrezcan clases para dejar de fumar donde se enseña cómo hacerlo. Algunas personas obtienen buenos resultados al usar sustitutos de la nicotina como parches o gomas de mascar de nicotina. También es posible que tu médico pueda recetarte un medicamento diseñado para ayudarte a dejar de fumar.

Por lo general, las personas suelen obtener mejores resultados cuando prueban varias de estas estrategias a la vez. Asimismo, las personas que comienzan a hacer ejercicio físico mientras dejan de fumar tienen más probabilidades de mantenerse así.

Aun cuando dejar de fumar puede ser una de las cosas más difíciles que hagas, también será una de las mejores que podrás hacer por ti, por tu salud, por tus finanzas, por tu familia y por tus amigos.

Referencias

  1. Diaz, P.T., et al. (2000). Increased susceptibility to pulmonary emphysema among HIV-seropositive smokers. Annals of Internal Medicine Online, 132(5). 369.
  2. Fields-Gardner, C. (2002). No butts about it. HIV Plus: June/July (32).
  3. Hosein S. (2003). Lung cancer in HIV positive HAART-users. CATIE News: Obtenido en enero de 2005 desde http://ww2.aegis.org/news/catie/2003/CATE-N20030201.html. (en inglés)
  4. Miguez-Burbano, M.J., et. al. (2003). Impact of tobacco use on the development of opportunistic respiratory infections in HIV seropositive patients on antiretroviral therapy. Addiction Biology, 8(1). 39-43.
  5. Taylor M. (1997). HIV infection, tobacco use don't mix. Positive Living, 36.