15 de abril de 2008
La equinácea era la principal hierba medicinal usada por los nativos americanos en la región de las grandes praderas (Great Plains). Los investigadores alemanes han estudiado la equinácea y sus efectos en el sistema inmune desde 1930. La equinácea es una de las hierbas de mayor venta en Estados Unidos.
El gobierno alemán ha autorizado el uso de la raíz de la equinácea pálida y de las hojas de la equinácea púrpura para el tratamiento del resfrío, gripe, infecciones respiratorias crónicas e infecciones urinarias. Varios estudios apoyan el uso de equinácea. Sin embargo, un estudio en los EE.UU. en 2006 no mostró ningún beneficio de una preparación específica.
La dosis de equinácea sugerida depende de la especie y de la parte de la planta que se utilice. En general no debe usarse por más de 1 ó 2 semanas seguidas.
La equinácea estimula el sistema inmune. Promueve la activación de las células CD4 y aumenta la actividad del sistema inmune. Ayuda a los glóbulos blancos a atacar gérmenes. Estos efectos pueden disminuir si se toma equinácea por más de un par de semanas.
En general, no se recomienda el uso de equinácea en personas con enfermedades del sistema inmune como por ejemplo la infección con el VIH, esclerosis múltiple o tuberculosis. El gobierno alemán recomienda no usar equinácea en esos casos. Algunos investigadores creen que la equinácea puede empeorar los problemas del sistema inmune.
Algunos doctores creen que no es bueno estimular el sistema inmune de personas con desórdenes inmunológicos. El aumento de células CD4 activas puede ofrecer al VIH más "blancos" para infectar. Otros doctores creen que partes del sistema inmune ya están sobre activadas, lo que causa daño a tejidos y células sanas.
También están preocupados porque estudios en animales demostraron que la equinácea aumenta los niveles del factor necrótico alfa (TNF-alfa), una sustancia producida por el sistema inmune que mata células insalubres. Los niveles altos de TNF-alfa han sido asociados al avance de la enfermedad del VIH.
Lamentablemente, al igual que con otras hierbas, no se han hecho suficientes investigaciones en personas VIH positivas. No existe ningún estudio publicado que documente resultados peligrosos por el uso de equinácea en personas VIH positivas. No hay investigaciones sobre el uso de equinácea por mujeres embarazadas. Ellas deben tener cuidado por el contenido alto de alcool en las tinturas.
Algunos investigadores creen que el uso a corto plazo de equinácea (hasta dos semanas) para tratar resfríos o gripe no presenta riesgos graves para personas VIH positivas. Sin embargo, los investigadores y los botánicos no recomiendan usar la equinácea a largo plazo.
Algunos investigadores creen que los efectos de la equinácea pueden causar problemas en personas VIH positivas. Sin embargo, no se ha publicado ningún estudio que demuestre algún efecto dañino de la equinácea. El uso de equinácea por menos de dos semanas no parece provocar riesgo alguno.