18 de Octubre de 2006
El VIH puede introducirse en el cuerpo a través de una vena (por ejemplo, uso de drogas inyectables), el ano o recto, la vagina, el pene, la boca, otras mucosas (por ejemplo, los ojos o dentro de la nariz) o cortadas y heridas. La piel intacta, sana, es una barrera excelente contra el VIH, otros virus y las bacterias.
Estas son las maneras más comunes de que el VIH se transmite de una persona a otra:
El VIH también puede transmitirse a través de las transfusiones de sangre. Sin embargo, desde 1985, toda la sangre donada en los Estados Unidos se examina por el VIH. Por consecuencia, el riesgo de la infección a través de la transfusión de la sangre o los hemoderivados es sumamente bajo. El suministro de sangre en los Estados Unidos. se considera uno de los más seguros en el mundo. (Para más información vea: "¿Qué tan seguro es el suministro de sangre en los Estados Unidos?")
Algunos trabajadores de la salud han contraído la infección después de pincharse con agujas que contienen sangre infectada o, con menos frecuencia, después de contacto con sangre infectada en una cortada abierta o a través de salpicaduras en los ojos o nariz del trabajador. Ha habido solo un caso donde pacientes se han infectado al recibir cuidado por un trabajador de salud. Esto ocurrío cuando un dentista seropositivo infectó a seis pacientes. (Para más información vea, "¿Estan en riesgo de contraer el VIH en el trabajo la gente que trabaja en los entornos de salud?" y "¿Estan en riesgo de contraer el VIH los pacientes en una oficina de doctor o dentista?")
A continuación se mencionan otros líquidos corporales que pueden transmitir el virus, y con los cuales pueden tener contacto los trabajadores de la salud:
Se ha encontrado el VIH en la saliva y en las lágrimas de algunas personas que tienen el VIH, pero en muy pequeñas cantidades. Es importante tener en claro que el hecho de hallar una pequeña cantidad de VIH en un líquido corporal no significa necesariamente que el VIH pueda ser transmitido por dicho líquido. No se ha detectado el VIH en el sudor de las personas infectadas. Nunca se ha demostrado que la saliva, las lágrimas o el sudor puedan causar la transmisión del VIH.
No se deben utilizar los resultados de los estudios de laboratorio para evaluar el riesgo personal específico de infección porque (1) la cantidad estudiada del virus no se halla en muestras humanas ni en la naturaleza y (2) no se ha identificado ningún caso de infección por el VIH debido al contacto con una superficie ambiental. Además, el VIH no se puede reproducir fuera de su huésped vivo (a diferencia de muchas bacterias u hongos que pueden hacerlo en condiciones adecuadas), a menos que el VIH esté en condiciones de laboratorio; por lo consiguiente, no se propaga ni mantiene su contagiosidad fuera de su huésped.
En la mejilla:
El VIH no se transmite en forma casual, así que besar a alguien en la mejilla es muy seguro. Aunque la otra persona tenga el virus, una piel sana e intacta constituye una buena barrera contra el mismo. Nadie ha contraído la infección por tener un contacto social normal como besos secos, abrazos y apretones de manos.
Besos de boca abierta:
Los besos de boca abierta se consideran una actividad de muy bajo riesgo en la transmisión del VIH. Sin embargo, los besos prolongados de boca abierta podrían lesionar la boca o los labios y permitir que el VIH pase de una persona infectada a su pareja y entrar al cuerpo a través de cortaduras o heridas en la boca. Debido a este posible riesgo, los CDC no recomiendan los besos de boca abierta con una persona infectada.
Existe un caso que parece indicar que una mujer se infectó con el VIH de su pareja sexual a través de la exposición a sangre contaminada durante un beso de boca abierta.
Para obtener más información, consulte el documento "Transmission of HIV Possibly Associated with Exposure of Mucous Membrane to Contaminated Blood" publicado en el Morbidity and Mortality Weekly Report del 11 de julio de 1997, en la dirección: www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/00048364.htm.
Si la persona que realiza relaciones sexuales orales tiene el VIH, la sangre de su boca puede entrar en el cuerpo de la persona que está recibiendo relaciones sexuales orales a través de:
Si la persona que recibe relaciones sexuales orales tiene el VIH, su sangre, semen, líquido preseminal o secreciones vaginales pueden contener el virus. Las células que recubren la boca de la persona que realiza relaciones sexuales orales pueden permitir que el VIH entre a su cuerpo.
El riesgo de transmisión del VIH aumenta si:
No tener relaciones sexuales (abstenerse) es la forma más eficaz de evitar el VIH.
Si usted decide tener relaciones sexuales orales y su pareja es un hombre:
Estudios han demostrado que los condones de látex son muy eficaces, aunque no perfectos, para prevenir la transmisión por el VIH cuando se usan de manera habitual y correcta. Se pueden usar condones de plástico (poliuretano) tanto de hombre como de mujer, si usted o su pareja son alérgicos al látex. Para obtener más información sobre los condones de látex, consulte la sección "Condones de látex para hombres y enfermedades de transmisión sexual."
Si usted decide tener relaciones sexuales orales y su pareja es una mujer:
Si usted decide tener relaciones sexuales orales con una pareja masculina o femenina y esto incluye contacto oral con el ano de su pareja (analingus o rimming):
Si usted decide compartir juguetes sexuales con su pareja, como consoladores y vibradores:
Si desea obtener más información o si tiene alguna inquietud personal, llame durante las 24 horas del día a CDC-INFO al 1-800-CDC-INFO (232-4636), 1-888-232-6348 (TTY), disponible en español y en inglés.
Teniendo relaciones sexuales anales sin protección (sin usar un condón) es un comportamiento de alto riesgo para la transmisión del VIH. Si usted decide tener relaciones sexuales anales, debe usar un condón de látex. Casi siempre, los condones funcionan bien. Sin embargo, los condones tienen mayor probabilidad de romperse durante las relaciones sexuales anales que durante las relaciones sexuales vaginales. Por lo tanto, aún con un condón, las relaciones sexuales anales puede ser peligrosa. Una persona debe usar un lubricante basado en agua además del condón para disminuir la posibilidad de romper el condón.
Para más información sobre los condones de látex, vea "Male Latex Condoms and Sexually Transmitted Diseases."
Si usted necesita más información o está preocupado por comportamientos personales, llame a la Linea Nacional de Información para el VIH/SIDA al 1-800-CDC-INFO o 1-800-232-6348 (TTY).
El hombre está en menos riesgo de infectarse por el VIH que la mujer a través de la relación vaginal. Sin embargo, el VIH puede introducirse en el cuerpo del hombre a través de la uretra (la abertura en la punta del pene) o a través de cortaduras pequeñas o heridas abiertas en el pene.
El riesgo de infección por VIH aumenta si usted o su pareja tiene una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Vea también "¿Hay una conexión entre el VIH y otras enfermedades de transmisión sexual?"
Si usted decide tener relaciones vaginales sexuales, use un condón de látex tanto para protegerse usted como su pareja del riesgo del VIH y otras ETS. Los estudios han revelado que los condones de látex son muy eficaces para prevenir la transmisión por el VIH cuando son usados correctamente y sistemáticamente cada vez. Si usted o su pareja son alérgicos al látex, los condones de plástico (poliuretano) para el hombre o la mujer pueden usarse.
Para más información sobre los condones de látex, el condón femenino, y los condones de plástico (poliuretano), vea "Male Latex Condoms and Sexually Transmitted Diseases."
Si usted necesita más información o está preocupado por comportamientos personales, llame a la Linea Nacional de Información para el VIH/SIDA al 1-800-CDC-INFO o 1-800-232-6348 (TTY).
La infección de ETS puede causar una irritación o herida en la piel, que cause que el VIH se introduza en el cuerpo durante contacto sexual más fácilmente. Aún cuando la ETS no cause ninguna irritación o herida abierta, la infección puede estimular una respuesta inmunitaria en la zona genital que puede causar que la transmisión por el VIH sea más probable.
Además, si una persona infectada por VIH también está infectada por otras ETS, esa persona tiene tres a cinco veces más probabilidad de infectar o transmitir el VIH a otras personas a través de contacto sexual.
No teniendo (absteniéndose de) relaciones sexuales es la manera más eficaz de evitar ETS, incluyendo el VIH. Para esos que estan sexualmente activos, las siguientes actividades para la prevención del VIH son sumamente eficaces:
Para más información sobre los condones de látex, el condón femenino, y los condones de plástico (poliuretano), vea "Male Latex Condoms and Sexually Transmitted Diseases."
Para más información sobre la conexión entre el VIH y otras ETS, vea "The Role of STD Testing and Treatment in HIV Prevention."
Si usted necesita más información o está preocupado por comportamientos personales, llame a la Linea Nacional de Información para las ETS al 1-800-227-8922.
Además, el compartir agujas o jeringas de drogas puede ser un riesgo para la propagación del VIH. Sangre infectada puede introducirse en las soluciones de drogas por los siguientes medios:
"Los vendedores callejeros" de las jeringas pueden reenvasar las jeringas usadas y venderlas como jeringas estériles. Por este motivo, las personas que siguen inyectando drogas deben obtener jeringas de fuentes fiables, como las farmacias. Es importante saber que compartir una aguja o jeringa para cualquier uso, puede poner a uno en riesgo de contraer el VIH y otras infecciones transmitidas por la sangre.
Para obtener más información sobre cómo prevenir la exposición ocupacional al VIH, consulte la hoja informativa de los CDC titulada "Cómo prevenir la transmisión ocupacional del VIH al personal de cuidado de salud" en: www.cdc.gov/hiv/spanish/resources/factsheets/hcwprev.htm.
Aunque la estrategia más importante para reducir el riesgo de transmisión ocupacional del VIH es prevenir la exposición, deben ponerse en práctica planes para manejar los casos de profesionales de la salud que ya han estado expuestos al virus. Para obtener directrices sobre el manejo de la exposición ocupacional, consulte el documento "Updated U.S. Public Health Service Guidelines for the Management of Occupational Exposures to HBV, HCV, and HIV and Recommendations for Postexposure Prophylaxis" publicado en el Morbidity and Mortality Weekly Report del 29 de junio de 2001 en la dirección: www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5011a1.htm.
Para más información sobre el VIH y los profesionales de la salud, visite la sección de trabajadores de la salud en el sitio web del National Prevention Information Network (NPIN) de los CDC en: www.cdcnpin.org/scripts/population/hcw.asp.
Para encontrar el lugar más cercano donde se hace la prueba del VIH, visite el sitio web del Centro Nacional de Recursos para la Prueba del VIH (National HIV Testing Resources) en www.hivtest.org.
Para obtener más información sobre cómo prevenir la exposición ocupacional al VIH, consulte la hoja informativa de los CDC titulada "Cómo prevenir la transmisión ocupacional del VIH al personal de cuidado de salud" en la dirección: www.cdc.gov/hiv/spanish/resources/factsheets/hcwprev.htm.
En 1990, los CDC reportaron el incidente de un dentista en Florida infectado por el VIH que aparentemente infectó a algunos de sus pacientes mientras les hacia trabajo dental. Los estudios de las secuencias de la ADN vírica vincularon al dentista a seis de sus pacientes infectados también con el VIH. Los CDC todavía no han podido establecer cómo tuvo lugar la transmisión. Ningún otro estudio ha encontrado evidencia de casos de transmisión del VIH de los proveedores a los pacientes en lugares de atención en salud.
Los CDC han documento casos poco frecuentes en los cuales pacientes han contraído el VIH en un lugar de atención médica por haber recibido tejidos de donantes infectados. La mayoría de estos casos ocurrieron porque no se siguieron las precauciones universales y las recomendaciones para el control de infecciones. Asimismo, la mayor parte de estos casos se presentaron en las épocas iniciales de la infección por el VIH, antes de que hubiera procedimientos oficiales de detección establecidos.
Para obtener más información, consulte la sección "¿Los profesionales de la salud corren riesgo de adquirir el HIV en su lugar de trabajo?" o visite la sección de trabajadores de la salud en el sitio web del National Prevention Information Network (NPIN) de los CDC en www.cdcnpin.org/scripts/population/hcw.asp.
Para reducir el riesgo de transmisión del VIH, las mujeres que tienen relaciones sexuales con otras mujeres deben hacer lo siguiente:
Para obtener más información, consulte el documento "HIV/AIDS & U.S. Women Who Have Sex with Women (WSW)."
Las personas que hacen tatuajes o que perforan el cuerpo con argollas o aretes deben ser educadas acerca de cómo el VIH se transmite y deben de tomar las precauciones necesarias para prevenir la transmisión del VIH y otras infecciones transmitidas por la sangre.
Si usted está considerando la posibilidad de ponerse un tatuaje o de perforarse el cuerpo, pregunte al personal del establecimiento qué procedimientos usan para prevenir la propagación del VIH y otras infecciones transmitidas por la sangre, como el virus de la hepatitis B. Usted también puede llamar al departamento de salud local para determinar qué procedimientos de esterilización existen en su área local para estos tipos de establecimientos.
En 1997, los CDC publicaron los resultados de una investigación realizada por un departamento de salud estatal acerca de un incidente que parecía indicar la transmisión del VIH por contacto con la sangre debido a una mordida humana. En la literatura médica se han presentado otros casos poco comunes en los cuales el VIH parece haber sido transmitido por una mordida. En cada uno de estos incidentes se informó de un trauma severo con desgarre y lesiones extensas de tejido así como la presencia de sangre. La mordida no constituye un mecanismo común de transmisión del VIH. De hecho, existen numerosos reportes de mordidas que no causaron infección por el VIH.
El VIH es un virus que infecta a los seres humanos y por esta razón no puede ser transmitido ni portado por animales. La única excepción son algunos chimpancés de laboratorio que han sido infectados artificialmente con el VIH. Debido a que el VIH no se encuentra en los animales, no es posible que se transmita por una mordida de un animal como un perro o un gato.
Algunos animales son portadores de virus que son similares al VIH, como el virus de inmunodeficiencia felina (VIF) que se encuentra en los gatos o el virus de inmunodeficiencia de los simios (VIS) que se encuentra en los simios. Estos virus sólo pueden existir en su animal portador específico y no son transmisibles a los seres humanos.
Un número pequeño de casos de transmisión se ha notificado en donde una persona contrajo el VIH como resultado de contacto con sangre u otras secreciones corporales de una persona infectada por VIH en el hogar. Aunque el contacto con sangre y otras sustancias corporales puede ocurrir en los hogares, la transmisión del VIH es poco común en este entorno. Sin embargo, las personas infectadas por el VIH y las personas que proporcionan asistencia domiciliaria para los que están infectados por el VIH deben estar plenamente educadas sobre las técnicas apropiadas para el control de la infección.
El VIH no es un virus transimitido por vía aérea o transmitido por los alimentos, y no vive por mucho tiempo fuera del cuerpo. El VIH puede encontrarse en la sangre, el semen o el líquido vaginal de una persona infectada. Las tres maneras principales de transmitir el VIH son:
Para más información sobre la transmisión del VIH, vea "El VIH y su transmisión."
Para más información acerca de la provisión de asistencia domiciliaria o el vivir con una persona que está infectada por el VIH, llame al CDC National Prevention Information Network al 1-800-458-5231 y pida la publicación "Caring for Someone with AIDS: Information for Friends, Relatives, Household Members, and Others Who Care for a Person With AIDS at Home." ("Cuidando a alguien con SIDA: Información para los amigos, los miembros de la familia y otros que cuidan a una persona con SIDA en su casa").
Los resultados de los experimentos y las observaciones de este comportamiento de picadura de insectos indican que cuando un insecto pica a una persona, éste no inyecta su propia sangre o la sangre de la persona a quien pico anteriormente. Más bien, inyecta la saliva, que actúa como un lubricante para que el insecto pueda alimentarse eficientemente. Las enfermedades como la fiebre amarilla y la malaria se transmiten a través de la saliva de especies específicas de los mosquitos. Sin embargo, el VIH vive por sólo un corto tiempo dentro de un insecto y, a diferencia de los microorganismos que se transmiten vía las picaduras de insectos, el VIH no se reproduce (y no sobrevive) en los insectos. Por lo tanto, aunque el virus entre en un mosquito u otro insecto, el insecto no contrae la infección y no puede transmitir el VIH al próximo ser humano que pica.
También no hay ninguna razón para temer que un mosquito u otro insecto podría transmitir el VIH de una persona a otra a través de la sangre infectada que queda alrededor de la boca. Hay varias razones para explicar esto. Primero, las personas infectadas no tienen altos niveles constantes de el VIH en sus corrientes sanguíneas. Segundo, la boca de los insectos sólo retienen cantidades muy pequeñas de sangre en sus superficies. Finalmente, los científicos han determinado que los insectos mordicantes normalmente no viajan de una persona a la próxima inmediatamente después de ingerir sangre. Más bien, vuelan a un lugar donde descansan y digieren esa sangre.
No hay ningún caso documentado del VIH siendo transmitido durante la participación en los deportes. El riesgo es muy bajo aún en los deportes que incluyen contacto corporal directo en el cual existe la posibilidad de lastimarse y sangrar.
Si alguien está sangrando, su participación en el deporte debe interrumpirse hasta que la herida pare de sangrar, se limpie con antiseptico y se venda seguramente. No hay ningún riesgo de transmisión del VIH en actividades deportivas en donde no se sangre.