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20 Años de Sobrevivencia
Septiembre/Octubre 2001 Bienestar llevó a cabo el pasado 2 de junio su sexto evento anual, "Testimonios de Esperanza", para celebrar la vida de más de 35 millones de personas que viven con el VIH/SIDA en el mundo, incluyendo más de 12.500 latinos y latinas en el Condado de Los Angeles.
Este evento fue dedicado especialmente para recordar la historia de los primeros 20 años de la epidemia. También la lucha y compasión de la comunidad hizo presencia para apoyar y mejorar la vida de las personas que se encuentran infectadas por esta enfermedad. "Arbol de la Vida Mantente Firme" fue el eslogan utilizado para promover este especial evento. Para conmemorar esta ocasión, dieron su testimonio personas que viven con el VIH/SIDA, así como personas afectadas por esta epidemia. Para la conmemoración contamos con la representación de todas las comunidades, incluyendo las comunidades transexual, heterosexual, homosexual, los jóvenes y parejas serodiscordantes.
Como muestra de los testimonios, enseguida se presenta el testimonio que Grissel Granado compartió durante la conmemoración. Grissel Granados tiene 13 años de edad y es una joven portadora del VIH. Su infección ocurrió a través de la leche materna, ya que su madre la amamantaba sin saber que era portadora del VIH. Su madre fue infectada por medio de una transfusión de sangre en México en 1986. En síntesis, sus palabras son una pequeña muestra de la realidad de la juventud que está creciendo bajo lo sombra del VIH/SIDA.
Grissel Granados y Su Historia¡Hola! Mi nombre es Grissel Granados. Esta tarde voy a compartir con ustedes mi experiencia de adolescente viviendo con VIH. Estoy en el décimo grado de la escuela segundaria y algunas de mis compañeras de clase saben que soy VIH positiva. Hasta hoy nadie me ha rechazado por vivir con el VIH.
En la escuela asistimos a la clase de salud, pero es mínima la información acerca del VIH y algunos estudiantes no ponen atención en clase porque piensan que es un juego y que a ellos no les puede pasar. Las niñas tienen una información equivocada. De eso me di cuenta un día que estaban hablando acerca de sus novios y una de ellas dijo que ya estaba teniendo relaciones sexuales con su novio y no usaba protección porque a él no le gustaba protegerse. Yo le pregunté que si no tenía miedo de que su novio tuviera VIH y la pudiera infectar. Ella me respondió que no, porque su novio no tenía nada, ya que no tenía ninguna roncha en el cuerpo y que él se veía bien físicamente. Las otras niñas dijeron que eso es cierto, que cuando alguien tiene SIDA le salen granos. Fue en ese momento en que yo les dije a todas, más bien les pregunté: ¿Dónde se me ven a mi las ronchas o granos en la piel? . . . Todas me preguntaron sorprendidas: ¿A poco tú tienes el VIH? Les respondí que sí y claro, no me lo creían; pero mi amiga se los confirmó y fue entonces que empezaron a hacerme preguntas de por qué tengo el VIH y cómo se transmite. Así fue como en esta conversación entre adolescentes salió el tema del SIDA y que estamos a riesgo de contraerlo por falta de información y comunicación con nuestros padres. Los padres muchas veces no quieren hablar acerca del sexo con sus hijos, mucho menos en lo que se refiere al SIDA o drogas. Mi mensaje es para los padres de familia y adultos en general: Hablen de este tema con sus hijos aunque estén pequeños, no esperen a que crezcan para hablar con ellos porque puede ser demasiado tarde; ayuden a proteger a los jóvenes para que tengamos un futuro mejor y no siga aumentando el número de jóvenes con VIH. Víctor Martínez trabaja en Bienestar Servicios Humanos con hombres latinos seropositivos. Víctor participó en la coordinación de Testimonios de Esperanza. Para más información puede llamar a Bienestar al 323-727-7896.
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This article was provided by AIDS Project Los Angeles. It is a part of the publication Impacto. |