8 de octubre de 2009
El uso de drogas y alcohol también puede ser peligroso para las personas que están tomando medicamentos antirretrovirales (ARVs), debido a las interacciones entre drogas y medicamentos. La hoja 494 tiene mayor información sobre las drogas específicas. El tratamiento para abandonar el consumo de drogas puede disminuir su riesgo de infección con el HIV.
La sangre infectada puede ser aspirada en una jeringa y luego, el próximo usuario de la jeringa se la inyectará junto con la droga. Esta es la manera más fácil de transmitir el VIH durante el uso de drogas, porque la sangre infectada entra directamente en el torrente sanguíneo.
Aún cantidades pequeñas de sangre en las manos, en los utensilios para cocinar la droga, filtros, torniquetes o en el agua para enjuagar, pueden ser suficientes para infectar a otro usuario.
Para reducir el riesgo de infección con el VIH o la hepatitis, nunca comparta ningún equipo para usar drogas y lávese las manos frecuentemente. Limpie con cuidado el equipo y la zona del cuerpo donde se inyectará. Lea la hoja 155 para obtener más información sobre cómo disminuir el daño que causa el uso de drogas.
Un estudio reciente mostró que el VIH puede sobrevivir en una jeringa usada durante por lo menos 4 semanas. Si tiene que usar el equipo más de una vez, puede reducir el riesgo de infección limpiando el equipo después de cada uso. Si es posible, vuelva a usar su propia jeringa. Ésta también debe limpiarse porque las bacterias pueden crecer adentro.
El método más efectivo para limpiar una jeringa es utilizar primero agua, después cloro y un enjuague final con agua. Intente quitar toda la sangre de la jeringa agitándola vigorosamente durante 30 segundos. Use el agua fría porque el agua caliente puede hacer que la sangre coagule. Para matar la mayor cantidad de VIH y del virus de la hepatitis C, deje el cloro en la jeringa durante dos minutos. Esto no siempre mata al VIH o la hepatitis. Si es posible, siempre use una jeringa nueva.
Mejorar el acceso público a agujas limpias reduce la diseminación del VIH y la hepatitis. En algunos estados de los EE.UU., los adultos pueden comprar jeringas nuevas sin receta en las farmacias. Algunas comunidades han inaugurado programas de intercambio de jeringas, para distribuir gratuitamente jeringas limpias; de manera que las personas no tengan necesidad de compartirlas. Los programas que facilitan el acceso a jeringas nuevas son polémicos porque algunos piensan que promueven el uso de drogas. Sin embargo, estudios sobre este tipo de programas muestran que esto no es verdad. Donde hay programas de intercambio de jeringas, los porcentajes de infecciones con el VIH bajan y más usuarios de drogas se inscriben en programas de tratamiento.
La Red Norte Americano de Intercambio de Jeringas tiene una página en el Internet con una lista (en inglés) de varios programas de intercambio de jeringas en www.nasen.org/.
El uso de drogas, incluso de alcohol y metanfetamina, aumenta la probabilidad de que las personas no se protejan durante la actividad sexual. Alguien que intercambia sexo por drogas podría tener dificultades para poner límites en la actividad sexual. El uso de drogas o alcohol disminuye el uso de condones o las practicas de sexo más seguro.
Los usuarios de drogas con frecuencia tienen sexo con varias personas. Esto aumenta su riesgo de infectarse con el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual. Los usuarios también corren un riesgo mayor de padecer enfermedades de transmisión sexual lo que puede aumentar el riesgo de infectarse con el VIH o de transmitir el VIH.
Algunas drogas interactúan con los ARVs. El hígado procesa algunos ARVs, sobre todo los inhibidores de la proteasa y los inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa. También procesa algunas drogas recreativas, incluyendo al alcohol. Cuando hay drogas y medicamentos que deben pasar por el hígado al mismo tiempo, los dos podrían procesarse mucho más despacio. Ésto puede llevar a una sobredosis del medicamento o de la droga recreativa.
La sobredosis de un medicamento puede causar efectos secundarios graves. La sobredosis de una droga recreativa puede ser mortal. Existe información sobre la muerte de al menos una persona VIH positiva, debido a la mezcla de un inhibidor de la proteasa con la droga recreativa "Éxtasis".
Algunos ARVs pueden cambiar los niveles en la sangre de la metadona. En algunos casos es posible que haya que aumentar las dosis de metadona. Lea las hojas informativas para cada medicamento que toma y consulte sobre los mismos con su consejero en la clínica donde recibe la metadona y con su proveedor de servicios de salud del VIH.
Para protegerse de la infección nunca debe utilizar un equipo usado. Aún si vuelve a usar sus propias jeringas, límpielas bien después de cada uso. Limpiar el equipo es solo parcialmente eficaz.
En algunas comunidades se pueden comprar jeringas nuevas sin receta. Además los programas de intercambio de jeringas proporcionan jeringas nuevas gratis. Estos programas reducen el porcentaje de nuevas infecciones con el VIH.
El uso de drogas puede llevar a omitir dosis de los ARVs. Esto aumenta las posibilidades de que el tratamiento fracase y de que se desarrolle resistencia a los medicamentos.
Mezclar drogas recreativas y ARVs puede ser peligroso. Las interacciones entre drogas y medicamentos pueden causar efectos secundarios serios o una sobredosis peligrosa.