25 de septiembre de 2009
Durante las relaciones sexuales, el VIH se transmite de hombre a mujer a eso de dos veces más fácilmente que de mujer a hombre. El riesgo de que una mujer se infecte es el más alto si se tienen relaciones sexuales anales o si tiene alguna enfermedad vaginal. El riesgo de infección es mayor si su pareja sexual es o fue un usuario de drogas inyectables, tiene otras parejas sexuales, ha tenido relaciones con personas infectadas o tiene relaciones sexuales con hombres.
Las mujeres deberían protegerse de la infección con el VIH. Las posibilidades de infectarse disminuyen si su pareja masculina usa condónes cada vez que tienen relaciones. Vea la hoja 153 para más información sobre el uso de condones. Existe un condón femenino que ofrece protección, pero no tanta como el condón masculino. Otras formas de control de la natalidad, como las pastillas anticonceptivas, el diafragma o los implantes NO protegen contra el VIH. Se estudian en la fase final varias microbicidas (cremas, gels y espumas) que las mujeres pueden usar para prevenir la infección por VIH. Vea la hoja 157.
Las mujeres deben hacerse un análisis del VIH. Muchas mujeres no descubren que son VIH positivas sino hasta que se enferman o se hacen un análisis durante el embarazo. Las mujeres que no se hacen un análisis para detectar el VIH, parecen enfermarse y morir más rápido que los hombres. Pero si se hacen el análisis y reciben tratamiento, viven tanto como los hombres. La hoja 102 tiene más información sobre el análisis.
Los problemas ginecológicos pueden ser signos tempranos de la infección con el VIH. La aparición de úlceras en la vagina, infecciones persistentes por hongos y enfermedad pélvica inflamatoria grave, pueden ser signos del VIH. Estos problemas vaginales también pueden ser causados por cambios hormonales, pastillas anticonceptivas o antibióticos. Consulte con su proveedor de atención médica para averiguar la causa.
Las mujeres padecen más y diferentes efectos secundarios que los hombres. Por el promedio las mujeres pesan menos que los hombres y pueden tener niveles más altos de medicamentos en la sangre. Las mujeres tienen más posibilidades que los hombres de tener erupciones cutáneas, problemas hepáticos y de experimentar cambios de la forma del cuerpo (lipodistrofia, ver la hoja 553). La pérdida de minerales óseos también es una preocupación. Ellas también tienen más problemas causados por el virus papiloma humano (HPV, ver la hoja 510). Los problemas causados por el HPV no desaparecen con el uso de la terapia antirretroviral (ART).
Además de tener que lidiar con su salud y trabajo, muchas mujeres son madres. Esto puede dificultar la toma de medicamentos u organizar citas médicas. Sin embargo, con el apoyo adecuado, las mujeres responden bien al tratamiento del VIH.
Se están planeando más estudios en mujeres VIH+. Las compañías farmacéuticas están tratando de enrolar más mujeres en sus estudios clínicos. Esto es necesario porque las mujeres están mal representadas en la mayoría de las investigaciones médicas, no solo en relación al SIDA. La mayoría de los medicamentos nunca han sido estudiados en mujeres.
Un estudio reciente encontró un riesgo más alto de muerte debido a accidentes o daños físicos entre mujeres VIH+ con un recuento más bajo de células T, que están desempleadas, toman más de 8 copas de alcohol por semana, que muestran signos de depresión, usan drogas inyectables o que tuvieron de 3 a 5 parejas sexuales.
La mejor manera de prevenir la infección heterosexual es usar condones masculinos. Otros métodos de control de natalidad no ofrecen protección contra el VIH. Las mujeres que usan drogas intravenosas no deberían compartir los instrumentos para inyectarse drogas.
Las mujeres deberían consultar acerca de sus problemas vaginales con el proveedor de atención médica, especialmente si tienen infecciones por hongos que no desaparecen o tienen úlceras vaginales. Estos pueden ser signos de la infección con el VIH.