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Hoja
Las Mujeres y el VIH

6 de noviembre de 2013


¿Qué Tan Serio Es el VIH en las Mujeres?

Solo el 7% de los casos de SIDA reportados en 1985 en los EE.UU. fueron en mujeres y niñas. Ese porcentaje aumentó al 27% en 2007 y parece estable hasta 2012. Aproximadamente el 80% de las mujeres se infectan a través de relaciones sexuales con hombres VIH positivos (generalmente con un usuario de drogas) y muchas a través de la inyección de drogas (vea la hoja 154 sobre el uso de drogas y el VIH). En los EE.UU., las tasas de infección por VIH son más altas en el sureste y en el noreste. En 2010 casi el 64% de las mujeres nuevamente diagnosticadas en los EE.UU. eran negras, a pesar de que solo el 13% de la población en los EE.UU. son negros. El impacto de VIH es más entre las mujeres jóvenes del color. Más de lo que uno tercio de las nuevas infecciones de VIH entre negras y latinas estaban en mujeres entre 13 y 29 años de edad.


¿Qué Necesitan Saber las Mujeres?

Las mujeres corren riesgo de infectarse con el VIH. Muchas mujeres creen que el SIDA es una enfermedad de hombres gay. Pero las mujeres se infectan con el VIH al compartir agujas y al tener relaciones heterosexuales. Muchas mujeres con VIH no saben cómo se pusieron infectadas así que no saben si sus parejas machos están infectadas o no.

Durante las relaciones sexuales, el VIH se transmite de hombre a mujer a eso de dos veces más fácilmente que de mujer a hombre. El riesgo de que una mujer se infecte es el más alto si se tienen relaciones sexuales anales sin protección o si tiene alguna enfermedad vaginal. El riesgo de infección es mayor si su pareja sexual es o fue un usuario de drogas inyectables, tiene otras parejas sexuales, ha tenido relaciones con personas infectadas o tiene relaciones sexuales con hombres.

Las mujeres deberían protegerse de la infección con el VIH. Las posibilidades de infectarse disminuyen si su pareja masculina usa condónes. Vea la hoja 153 para más información sobre el uso de condones. Los condones también están disponibles en una versión femenina. Para que sean eficaces, los condones masculinos y femeninos deben ser usados correcta y consistentemente. Otros métodos anticonceptivos, como las pastillas anticonceptivas, el diafragma o los implantes NO protegen contra el VIH. La profilaxis de pre-exposición (PPrE, ver la hoja 160) es el uso del medicamento Truvada antes de la exposición del VIH para reducir el riesgo de infección. La PPrE puede reducir la tasa de infección por el VIH durante las relaciones sexuales hasta un 95%.

Las mujeres deben hacerse la prueba del VIH. Muchas mujeres no descubren que son VIH positivas hasta que se enferman o se hacen una prueba durante el embarazo. Las mujeres que no se hacen un análisis para detectar el VIH pueden enfermarse y morir más temprano que los hombres. Pero si se hacen la prueba y reciben tratamiento, viven tanto como los hombres. Se recomienda hacerse la prueba de VIH para todas las personas entre las edades de 15 y 65 años. La hoja 102 tiene más información sobre el análisis.

Los problemas ginecológicos pueden ser signos tempranos de la infección con el VIH. La aparición de úlceras en la vagina, infecciones persistentes por hongos y enfermedad pélvica inflamatoria grave, pueden ser signos del VIH. Estos problemas vaginales también pueden ser causados por cambios hormonales, pastillas anticonceptivas o antibióticos. Consulte con su proveedor de atención médica para averiguar la causa.

Las mujeres padecen más y diferentes efectos secundarios que los hombres. Las mujeres con VIH tienen más posibilidades que los hombres de tener erupciones cutáneas, problemas hepáticos y de experimentar cambios de la forma del cuerpo (lipodistrofia, ver la hoja 553). La pérdida de minerales óseos también es una preocupación. Ellas también tienen más problemas causados por el virus papiloma humano (HPV, ver la hoja 510). Además de tener que lidiar con su salud y trabajo, muchas mujeres son madres. Esto puede dificultar la toma de medicamentos u organizar citas médicas. Sin embargo, con el apoyo adecuado, las mujeres responden bien al tratamiento del VIH.


Investigaciones en Mujeres

En 1997, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) decidió que no se podía excluir más a las mujeres, de los estudios clínicos por el simple hecho de que pudieran quedar embarazadas. El porcentaje de mujeres en investigaciones relacionas al SIDA está aumentando pero aún es bastante bajo.

Se están planeando más estudios en mujeres VIH+. Los investigadores están tratando de enrolar más mujeres en sus estudios clínicos. Esto es necesario porque las mujeres están mal representadas en la mayoría de las investigaciones médicas, no solo en relación al SIDA. La mayoría de los medicamentos nunca han sido estudiados en mujeres.

Un estudio reciente encontró un riesgo más alto de muerte debido a accidentes o daños físicos entre mujeres VIH+ con un recuento más bajo de células T, que están desempleadas, toman más de 8 copas de alcohol por semana, que muestran signos de depresión, usan drogas inyectables o que tuvieron de 3 a 5 parejas sexuales. Vea la hoja 611 sobre el VIH y el embarazo.


Tratamientos Para Mujeres

En los EE.UU., menos mujeres que hombres reciben tratamiento para el VIH. Esto podría ser en parte debido a la sospecha sobre el sistema de salud y la discriminación contra las personas con VIH. Las mujeres VIH+ deberían ser atendidas por proveedores de atención médica con experiencia en el tratamiento de mujeres con VIH.


En Pocas Palabras

Cada vez más mujeres se están infectando con el VIH. Con diagnóstico y tratamiento temprano, las mujeres VIH+ pueden vivir tanto como los hombres. Las mujeres deberían hacerse un análisis de VIH. Esto es particularmente cierto para mujeres embarazadas. Si resultan ser VIH+, pueden tomar medidas para reducir el riesgo de infectar a su bebé.

La mejor manera de prevenir la infección heterosexual es usar condones. Otros métodos anticonceptivos no ofrecen protección contra el VIH. PPrE puede reducir el riesgo de VIH en mujeres con riesgo de infección por el VIH. Las mujeres que usan drogas intravenosas no deberían compartir los instrumentos para inyectarse drogas.

Las mujeres que planean quedar embarazadas deberían consultar con un proveedor de atención médica antes de quedar embarazadas para asegurar su buena salud y evaluar su estado de VIH. Vea la hoja 611 sobre el VIH y el embarazo.




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