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Embarazo y VIH

abril de 2011

Tabla de Contenidos


La Buena Noticia

Debido a los avances en la atención y el tratamiento del VIH, muchas mujeres que viven con el VIH (VIH+) están viviendo vidas más largas y más sanas. Al pensar en el futuro, algunas mujeres VIH+ están tomando la decisión de tener a los bebés que siempre quisieron.

La buena noticia es que los avances en el tratamiento del VIH también han disminuido significativamente las posibilidades de que la madre le pase el VIH a su hijo (conocido como los índices de transmisión del virus de madre a hijo). Si la madre toma las medidas médicas adecuadas, la tasa de transmisión puede disminuir desde 1 en 4 hasta menos de 1 en 50 (cuando se toman los medicamentos correctos). Además, los estudios han demostrado que estar embarazada no acelera el avance del VIH en la madre.


Antes de Quedar Embarazada

Es importante planificar cuidadosamente antes de quedar embarazada

Si eres una mujer o un hombre VIH+ en busca de más información sobre quedar embarazada o tener un bebé, haz clic en el enlace de abajo:

Quedar embarazada y el VIH (en inglés).


Las Guías del Embarazo

Un grupo de expertos en el embarazo y mujeres VIH+ han desarrollado una guía que provee información sobre el cuidado y tratamiento apropiado para las mujeres VIH+ que están o pueden quedar embarazadas.

Como primer paso, las guías para el embarazo recomiendan una revisación completa, que incluya una serie de análisis de sangre, para saber sobre tu salud y el estado de tu infección con el VIH. Una prueba de resistencia (ver hoja de The Well Project sobre la resistencia para obtener más información sobre esta prueba) se debe incluir si:

Los resultados de una prueba de resistencia te pueden ayudar a ti y a tu proveedor de atención médica a elegir los mejores medicamentos.

Los medicamentos anti-VIH pueden reducir el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo. Por esta razón, los medicamentos anti-VIH se recomiendan para todas las mujeres embarazadas independientemente de su recuento de CD4 y de su carga viral. Incluso si la madre no necesita tratamiento para el VIH para su propia salud, es importante que ella tome medicamentos anti-VIH para reducir el riesgo de transmisión del virus de madre a hijo. Los medicamentos deben tomarse exactamente como son recetados para obtener los mejores resultados posibles. (Vea la hoja de The Well Project sobre la adherencia, para más información).

Hay ciertos medicamentos contra el VIH que deben evitarse o utilizarse con precaución debido a posibles efectos secundarios en la madre o el bebé en desarrollo. Algunos ejemplos son Sustiva (efavirenz), Atripla (que contiene Sustiva), Viread (tenofovir), y la combinación de Videx (didanosine, ddI) y Zerit (stavudine, d4T) o Zerit y Retrovir (zidovudine o AZT). Viramune (nevirapine) no se debe iniciar en mujeres VIH+ con recuentos de células CD4 de más de 250.

Habla sobre los riesgos y beneficios de los medicamentos anti-VIH con tu proveedor de atención médica para que puedas decidir qué tratamientos son los mejores para ti y tu bebé. Tu proveedor de atención médica puede llamar a la National Perinatal HIV Hotline (Línea Directa Nacional Perinatal de VIH al 1-888-448-8765) para obtener asesoramiento gratuito experto, en todos los aspectos del cuidado de mujeres embarazadas VIH+.


El Embarazo y los Medicamentos Contra el VIH

Decidir cuándo comenzar el tratamiento depende de tu propia salud y de cuando te enteras de que estás embarazada. Las guías para el embarazo hacen las siguientes recomendaciones:

Para Mujeres VIH+ Que No Están Tomando Medicamentos Contra el VIH

  1. Cuando se determina que el tratamiento contra el VIH es necesario para la salud de la mujer: debe recibir una combinación de medicamentos contra el virus según las guías de tratamiento para mujeres adultas no embarazadas. Si es posible, se debe utilizar Retrovir como uno de los medicamentos en la combinación. El tratamiento contra el VIH debe comenzar lo antes posible, incluso en el primer trimestre (los primeros tres meses) del embarazo.
  2. Cuando el tratamiento contra el VIH no es necesario para la salud de la mujer: también deben recibirlo para prevenir la transmisión de madre a hijo. Se debe utilizar Retrovir y, en la mayoría de los casos, combinarlo con otros medicamentos contra el VIH. Las mujeres en el primer trimestre de embarazo pueden considerar esperar hasta después de las primeras 10 a 12 semanas para comenzar a tomar los medicamentos contra el VIH. Después del nacimiento del bebé, se debe evaluar a la madre para determinar si necesita continuar el tratamiento contra el VIH.

En los dos casos anteriores se debe continuar el tratamiento con medicamentos contra el VIH durante el trabajo de parto y el parto. Durante ese tiempo, Retrovir debe administrarse de forma intravenosa. Después del parto el bebé debe recibir Retrovir en formulación líquida por 6 semanas.

Para Mujeres VIH+ Que Ya Están Tomando Medicamentos Contra el VIH

Se debe continuar el tratamiento con los medicamentos actuales si están funcionando bien para controlar el virus y no demuestran causar daño a la mujer embarazada o al bebé en desarrollo (ver la lista anterior). Si los medicamentos no funcionan, se debe cambiar a una combinación más eficaz. Si es posible, se debe utilizar Retrovir como uno de los medicamentos en la combinación. Se debe continuar tomando los medicamentos durante el trabajo de parto y el parto, y durante ese tiempo debe administrarse a la madre Retrovir en forma intravenosa. Después del parto el bebé debe recibir Retrovir en formulación líquida por 6 semanas.

Para Embarazadas VIH+ en Trabajo de Parto Que No Hayan Tomado Medicamentos Contra el VIH

Una mujer en trabajo de parto que no haya tomado medicamentos contra el VIH aún puede reducir el riesgo de infectar a su bebé si utiliza medicamentos contra el virus durante el trabajo de parto y el parto y realiza el tratamiento a su bebé por un tiempo después de nacer. Las guías recomiendan las siguientes opciones:

  1. Administrar Retrovir de forma intravenosa a la madre durante el trabajo de parto y Retrovir en formulación líquida al bebé durante 6 semanas después del parto.
  2. Administrar una dosis única de Viramune a la madre al comienzo del trabajo de parto y Retrovir de forma intravenosa durante el trabajo de parto. Se debe considerar agregar Epivir (lamivudina o 3TC) durante el trabajo de parto y continuar administrando Retrovir y Epivir durante 3 a 7 días después del parto. Esto puede reducir la posibilidad de que el virus de la madre se vuelva resistente a Viramune. El bebé debe recibir una dosis única de Viramune, más Retrovir en formulación líquida por 6 semanas.
  3. Administrar Retrovir de forma intravenosa a la madre durante el trabajo de parto y Retrovir en formulación líquida más medicamentos adicionales al bebé después del parto. Sin embargo, no está claro si esta estrategia reduce aún más el riesgo de transmisión.

Después del nacimiento del bebé, se recomienda evaluar a la madre para determinar si es recomendable que reciba tratamiento contra el VIH.

Para Bebés de Madres VIH+ Que No Tomaron Medicamentos Contra el VIH Antes o Durante el Parto

El bebé aún puede recibir tratamiento para reducir el riesgo de transmisión. Las guías recomiendan lo siguiente:

  1. Administrar Retrovir en formulación líquida al bebé durante 6 semanas, comenzando lo antes posible después del parto.
  2. Administrar Retrovir en formulación líquida, más medicamentos adicionales. Sin embargo, no está claro si esta estrategia reduce aún más el riesgo de transmisión.

Después del nacimiento del bebé, se recomienda evaluar a la madre para determinar si es recomendable que reciba tratamiento contra el VIH.


Pruebas Invasivas, Procedimientos y Parto

Existen varias pruebas invasivas, como la amniocentesis, la muestra de vellosidades coriónicas (MVC) y la obtención percutánea de sangre umbilical, que pueden aumentar el riesgo de transmisión del VIH al bebé. Habla con tu médico sobre si es necesario realizarte estas pruebas. Algunos procedimientos durante el parto, como el monitoreo invasivo y el parto asistido con fórceps o aspirador deben evitarse en lo posible.

Existen dos tipos de parto: La cesárea (sección C) y el parto vaginal.

Cesárea

La cesárea electiva o planificada se realiza antes de comenzar el trabajo de parto y antes de que se rompa la "bolsa de agua" (las membranas que envuelven al bebé) de la madre. Esto disminuye el contacto del bebé con la sangre de la madre y puede reducir el riesgo de transmisión en algunos casos. Puesto que la cesárea requiere cirugía, puede conllevar algunos riesgos. Las mujeres que se realizan cesáreas tienen más posibilidades de contraer infecciones que las que tienen partos vaginales. Se recomienda practicar cesárea en las embarazadas VIH+ que:

Parto vaginal

En el caso de una mujer en tratamiento combinado contra el VIH con una carga viral baja (menor que 1.000), es poco probable que una cesárea reduzca aún más su bajo riesgo de transmisión del VIH.

Debes analizar con tu médico en los comienzos de tu embarazo cuál tipo de parto es más apropiado para ti.


Después del Nacimiento del Bebé

Durante las primeras seis semanas, el bebé tendrá que tomar Retrovir (zidovudine) (y posiblemente otros medicamentos contra el VIH). Una prueba de sangre llamada conteo sanguíneo completo (en inglés CBC) se debe realizar en el bebé antes de que comience la medicación. El bebé también tendrá que tomar medicamentos para prevenir la neumonía después de terminar Retrovir, a menos que haya información suficiente para confirmar que el bebé no tiene el VIH. Tomar estos medicamentos no significa que el bebé esté enfermo, es sólo una medida de precaución para disminuir las posibilidades de contraer el VIH y otras enfermedades.

El bebé recibirá varias pruebas de VIH para determinar si él o ella está infectado. Se debe utilizar un ADN del VIH o PCR y PCR de ARN del VIH. Las pruebas virológicas detectan el virus del VIH, en lugar de los anticuerpos contra el VIH. Las pruebas de anticuerpos del VIH, que se utilizan comúnmente para determinar la infección por VIH en adultos, no debe utilizarse en recién nacidos ya que los bebés tienen los anticuerpos de su madre durante 12 a 18 meses.

La prueba virológica del VIH se debe hacer a los 14 a 21 días, entre el primer y segundo mes, y a los cuatro a seis meses. Un resultado positivo en la prueba virológica del VIH debe ser confirmado con una segunda prueba. Dos pruebas virológicas positivas del VIH establecen un diagnóstico de la infección con el VIH. El VIH puede ser descartado con dos o más pruebas negativas, una al mes de vida y otra a los cuatro meses o más tarde, si la madre no está amamantando. Muchos expertos confirman el estado negativo de VIH con una prueba de anticuerpos del VIH, cuando el bebé tiene de 12 a 18 meses de edad.

Ya que el bebé puede infectarse con el VIH a través de la leche materna, es importante no amamantar si tienes otras opciones. Puedes tener una conexión fuerte con tu hijo aunque le des el biberón.


Conclusión

Decidir tener un bebé es un gran paso para cualquier mujer, pero para una mujer VIH+ es incluso más complicado. Habla con tu proveedor de atención médica y obstetra o partera antes de comenzar los intentos de embarazo. Si planificas con tiempo, hay muchas cosas que puedes hacer para proteger tu salud y la de tu bebé.

Nota final: los investigadores están interesados en conocer más sobre los efectos de los medicamentos contra el VIH durante el embarazo. Se invita a las embarazadas VIH positivas a registrarse (a través de su proveedor de atención médica) en el Registro de embarazadas en tratamiento antirretroviral en www.APRegistry.com.




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