21 de mayo de 2012
En la boca la infección se llama candidiasis bucal o aftas. Cuando la infección se disemina hacia el interior de la garganta se llama esofagitis. Tiene el aspecto de parches blancos, similares al queso cottage, o aparece como manchas rojas. Puede causar dolores de garganta, dolor al tragar, náuseas y pérdida de apetito. También puede causar agrietamiento en las esquinas de la boca. Esto se llama en inglés "angular chelitis."
En la vagina, la infección se llama vaginitis. La candidiasis vaginal es una infección común. Los síntomas incluyen picazón, quemazón y flujo espeso blanquecino.
También puede extenderse y causar infección en el cerebro, el corazón, las articulaciones y los ojos.
La mejor manera de prevenir un episodio de candidiasis es tomar una combinación de medicamentos antirretrovirales (ART) que fortalezca el sistema inmunitario.
El tratamiento puede ser localizado o sistémico. El tratamiento localizado se aplica sobre la zona infectada. El tratamiento sistémico afecta a todo el cuerpo. Muchos proveedores de servicios de salud prefieren usar primero el tratamiento local. Éste permite que el medicamento actúe directamente en la zona infectada. Causa menos efectos secundarios que el tratamiento sistémico. Además, existe menos riesgo de que la cándida desarrolle resistencia a los medicamentos. Los medicamentos que se usan para combatir la candidiasis son anti-hongos. Sus nombres terminan casi siempre en "azol". Estos incluyen clotrimazol, nistatina, fluconazol e itraconazol.
Los tratamientos locales incluyen:
El tratamiento local puede causar irritación o punzadas.
El tratamiento sistémico es necesario si el local no funciona o si la infección se ha diseminado al esófago (esofagitis) u en otras partes del cuerpo. Algunos tratamientos sistémicos están disponibles en pastillas. Los efectos secundarios más comunes son náuseas, vómitos y dolor abdominal. Menos del 20% de las personas padecen estos efectos secundarios.
La candidiasis puede reaparecer muchas veces. Algunos proveedores de servicios de salud recetan medicamentos anti-hongos a largo plazo. Esto puede provocar resistencia. El hongo puede mutar y el medicamento deja de funcionar.
Algunos casos graves no responden a estos medicamentos. En esta instancia se puede usar anfotericina B. Éste se administra en forma oral o intravenosa, es muy potente y tóxico. Los efectos secundarios principales son problemas renales y anemia, pero también pueden ocurrir escalofríos, fiebre, náuseas, vómitos y dolores de cabeza. Generalmente desaparecen después de las primeras dosis.
La mayoría de las infecciones por cándida pueden ser tratadas fácilmente con medicinas de aplicación local. Estas infecciones pueden persistir en las personas con un sistema inmunitario debilitado. En estos casos se pueden tomar medicamentos anti-hongos sistémicos, pero la cándida puede volverse resistente a los mismos. El medicamento anti-hongos más potente, anfotericina B, provoca serios efectos secundarios.
Hay varias terapias naturales que parecen controlar las infecciones con cándida.