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La Violencia Doméstica y el VIH

por Sandra K. Trisdale, Ph.D.

julio de 2005

Tabla de Contenidos

Introducción

Cualquier persona puede ser víctima de violencia doméstica. Lamentablemente, una de cada cuatro mujeres sufrirá de abusos durante su vida. En muchas partes del mundo, esta cifra aumenta a más de un 60%.

Como mujer con VIH, es posible que corras un mayor riesgo que otras mujeres. Es importante que aprendas cómo se produce el abuso, cómo identificarlo y cómo terminar con él o alejarte.


¿Qué Es la Violencia Doméstica?

La violencia doméstica se produce cuando una persona con quien estás saliendo, viviendo o con quien estás casada te daña físicamente. Puede implicar un daño físico leve y difícil de comprobar, como los jalones de cabello o los pellizcos. También puede implicar acciones que dejan marcas, como golpes, bofetadas o palizas. En ocasiones, puede aumentar de intensidad hasta el uso de cuchillos o armas. También puede implicar violación o violencia sexual (ser obligada a realizar actos sexuales sin tu consentimiento).

La violencia doméstica a menudo comienza con amenazas o abuso emocional. Aunque estas palabras o acciones dañinas pueden o no llevar a un daño físico real, de todas maneras pueden causar aflicción, temor y dejar cicatrices emocionales a largo plazo.

Aunque en la mayoría de los casos de violencia doméstica se trata de hombres que atacan a mujeres, también puede tratarse de hombres que atacan a sus parejas hombres, o de mujeres que atacan a sus parejas hombres o mujeres. La violencia doméstica en la comunidad de lesbianas es más frecuente de lo que se creía antiguamente.


Mujeres, VIH y Violencia Doméstica

Muchas mujeres con VIH tienen una historia de abusos sexuales o físicos anterior a descubrir que tenían el virus. Muchos estudios han demostrado que las mujeres que tienen antecedentes de abuso físico y/o sexual tienen una mayor probabilidad de contraer el VIH.

Algunas mujeres se infectan con el VIH como consecuencia directa de la violación o del abuso sexual. Si una mujer consume drogas o alcohol o utiliza el sexo para escapar del dolor de un abuso anterior, puede correr un riesgo mayor de infectarse al compartir agujas, al tener relaciones sexuales sin protección, o al tener sus facultades mentales alteradas.

Muchas mujeres con VIH tienen antecedentes de abuso de drogas o alcohol y también de tener relaciones con otras personas que abusan de sustancias. Esto aumenta el riesgo de la violencia doméstica porque ambos miembros de la pareja pueden tener sus facultades mentales alteradas.

Un estudio reveló que más de una de cada cinco mujeres con VIH han sufrido daño físico desde que recibieron su diagnóstico. De ellas, casi la mitad informaron que sentían que la agresión física era resultado directo de su situación con el VIH. Por lo tanto, si nunca enfrentaste la violencia doméstica antes, es posible que la sufras después de descubrir que tienes el VIH.


Seguridad al Momento de la Revelación

Lamentablemente, muchas mujeres con VIH sufren de ataques sexuales o físicos poco después de revelar que tienen el virus. Sigue estos consejos para minimizar el riesgo:


Cómo Minimizar el Riesgo

No existen garantías en este mundo, pero puedes ayudar a minimizar el riesgo de sufrir violencia doméstica:


Cómo Terminar una Relación Violenta

Nunca es fácil terminar una relación, ni siquiera una donde ha habido violencia doméstica. La clave es contar con un plan de seguridad.

Si te conviertes en una víctima de violencia doméstica, recuerda siempre que no es tu culpa. Puede ocurrirle a cualquier persona. Todo aquél que ataque físicamente a otra persona es responsable de sus propios actos. Lo más importante es que busques seguridad y que te mantengas segura.


Referencias

  1. Amaro, H. (1995). Love, sex, and power: Considering women's realities in HIV prevention. American Psychologist, 50 (6). 437-447.
  2. Delaney, J., et. al. (1997). History of sexual and physical abuse among HIV-infected women. 4th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections.
  3. Gottesman, L. (1999). Making a safety plan. WORLD, 94(5).




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