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Transmisión y Prevención Ocupacional del VIH en Trabajadores del Sector de la Salud

March 14, 2011

Hasta diciembre del 2001, se presentaron 57 casos documentados de transmisión ocupacional del VIH en trabajadores del sector de la salud en los Estados Unidos, y desde ese mismo año solo se ha confirmado un caso reportado. La transmisión ocupacional se reporta en el Informe de Vigilancia del VIH de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)1 en la categoría de transmisión que incluye hemofilia, transfusiones sanguíneas, exposición perinatal y factores de riesgo sin reportar o identificar.

Para prevenir la transmisión del VIH en trabajadores del sector de la salud en su sitio de trabajo, los CDC ofrecen las siguientes recomendaciones.


Estrategias de Prevención

El personal del sector de la salud debe suponer que la sangre y otros líquidos corporales de todos los pacientes están posiblemente infectados. Por tanto, se deben seguir las precauciones de control de infección en todo momento.

Estas precauciones consisten en

En la actualidad se dispone de dispositivos de seguridad para prevenir las lesiones por pinchazos de aguja. Si se usan correctamente, estos dispositivos pueden reducir el riesgo de exposición al VIH. Muchas lesiones percutáneas, como pinchazos de aguja y cortaduras, ocurren al desechar los objetos cortopunzantes. También se están creando estrategias para desechar materiales contaminados en forma más segura, como el diseño de recipientes para desechos que sean más seguros y con una mejor ubicación.

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Aunque la estrategia más importante para reducir el riesgo de transmisión ocupacional del VIH es prevenir la exposición en el trabajo, debe contarse con planes para el manejo posexposición al virus del personal en el sector de la salud. Los CDC han establecido directrices para el manejo de casos de exposición de trabajadores del sector de la salud al VIH y recomendaciones para la profilaxis posexposición (PEP): Updated U.S. Public Health Service Guidelines for the Management of Occupational Exposures to HIV and Recommendations for Postexposure Prophylaxis2 (30 de septiembre de 2005).

Estas directrices establecen una serie de consideraciones para determinar si el personal del sector de la salud debe recibir PEP y qué tipo de tratamiento se debe seleccionar. Para la mayoría de las exposiciones al VIH que justifican la PEP, se recomienda un tratamiento básico con dos medicamentos por cuatro semanas (hay varias opciones). Para las exposiciones al VIH que conllevan un riesgo elevado de transmisión (basado en el estado de infección de la fuente y el tipo de exposición), es posible que se recomiende un tratamiento con tres medicamentos. Las directrices también abordan circunstancias especiales, por ejemplo, una exposición que no fue reportada a tiempo, si se desconoce quién fue la fuente de infección, si la persona expuesta está embarazada, si el virus de la fuente de infección es resistente a los medicamentos antivirales y la toxicidad de los tratamientos de PEP. Las exposiciones ocupacionales deben considerarse una situación médica de emergencias.


Creación de Mejores Programas de Prevención Para Trabajadores del Sector de la Salud

Es necesario mantener una atención constante en las siguientes áreas para reducir el riesgo de transmisión ocupacional del VIH al personal del sector de la salud.

Esfuerzos a nivel administrativo. Todas las organizaciones de salud deben capacitar a sus trabajadores de atención médica en los procedimientos de control de infecciones y sobre la importancia de reportar exposiciones ocupacionales. Deben crear un sistema de vigilancia para la notificación de exposiciones y el manejo de las exposiciones ocupacionales.

Creación y fomento del uso de dispositivos de seguridad. Es necesario seguir fabricando dispositivos eficaces y a precios razonables, diseñados para prevenir lesiones con objetos cortopunzantes en el personal del sector de la salud que con frecuencia tiene contacto con sangre y otros líquidos corporales posiblemente infectados con el VIH. Debe hacerse una evaluación continua sobre el uso apropiado y constante de estos dispositivos de seguridad.

Vigilar los efectos de la profilaxis posexposición. Se debe seguir una vigilancia y hacer una evaluación continua de la información sobre seguridad y tolerancia de los diferentes tratamientos de PEP, especialmente de aquellos que incluyen nuevos medicamentos antirretrovirales. Además, para aumentar el cumplimiento con las normas de profilaxis posexposición, se necesita comunicar mejor a los trabajadores de la salud sobre los posibles efectos secundarios del tratamiento, antes de comenzarlo, y hacerle un seguimiento cuidadoso a aquellos que están recibiendo el tratamiento.

  1. CDC. HIV Surveillance Report, 2008; vol. 20. Publicado en junio de 2010. Consultado el 15 de febrero de 2011.
  2. CDC. Updated U.S. Public Health Service Guidelines for the Management of Occupational Exposures to HIV and Recommendations for Postexposure Prophylaxis. MMWR 2005;54(RR09):1-17.




This article was provided by U.S. Centers for Disease Control and Prevention. You can find this article online by typing this address into your Web browser:
http://www.thebody.com/content/art61120.html

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