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Problemas Ginecológicos y el VIH/SIDA

Por Shari Margolese

julio de 2003

Tabla de Contenidos


Mujeres VIH+ y problemas ginecológicos

Algunas afecciones ginecológicas son más frecuentes, más graves y más difíciles de tratar en las mujeres VIH+ que en las mujeres VIH-. Si no se tratan, algunas infecciones ginecológicas pueden transformarse en afecciones más graves como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) o el cáncer del cuello uterino.


¿Qué afecciones ginecológicas son más problemáticas?

Virus del herpes simple (VHS, herpes genital)

Existen muchas formas de herpes. Las formas más comunes de herpes son los virus del herpes simple tipos 1 y 2. Aunque el VHS-1 se asocia más a menudo con las úlceras en la boca, ambas formas pueden transmitirse por vía sexual y pueden causar herpes genital.

Como los demás virus, el herpes permanece en el cuerpo de por vida. Cuando no está causando síntomas como ampollas dolorosas o llagas abiertas en el área genital, hiberna en las raíces nerviosas. Los brotes de herpes pueden ocurrir una y otra vez y estar relacionados con el estrés, la fatiga, la falta de sueño, la menstruación y la fricción genital.

Las mujeres VIH+ tienden a desarrollar brotes de herpes más frecuentes y más difíciles de tratar que las mujeres VIH-. El herpes puede tratarse usando medicamentos antivirales como Zovirax (aciclovir), Valtrex (valaciclovir) y Famvir (famciclovir).

Virus del papiloma humano (VPH, verrugas)

El virus del papiloma humano (VPH) es común y de transmisión sexual. Un estudio encontró este virus en el 77% de las mujeres VIH+. Existen distintos VPH, los que provocan verrugas o crecimiento anormal de las células (displasia) alrededor del ano o del cuello uterino.

La displasia es más común en mujeres VIH+, en especial aquéllas cuya enfermedad es avanzada. A menudo es más grave y difícil de tratar que en las mujeres VIH-. La displasia sin tratamiento puede llevar a desarrollar cáncer del cuello uterino, una enfermedad que puede ser mortal. El VPH también provoca cáncer en la vagina, la vulva y el ano.

La displasia puede detectarse mediante una prueba de Papanicolau. Ésta consiste en un examen de evaluación que realiza el médico para verificar si ha habido cambios en el cuello uterino. Una prueba de Papanicolau anormal puede indicar que existe inflamación, infección, displasia o cáncer. Cuando la displasia es detectada y tratada tempranamente, se puede evitar el cáncer del cuello uterino.

Las mujeres VIH+ tienen 10 veces más probabilidades de tener una prueba de Papanicolau anormal que aquéllas VIH-. Los Papanicolau anormales se asocian habitualmente con bajos recuentos de células CD4 y VPH. Es muy importante que las mujeres VIH+ se realicen pruebas de Papanicolau regularmente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan que:

La manifestación anal del VPH también es muy común en mujeres VIH+. Una prueba de Papanicolau anal y un examen médico son las mejores maneras de detectar una displasia anal. Es importante que le pidas a tu médico que realice estas pruebas con regularidad.

Infecciones fúngicas (infecciones por levadura, candidiasis vaginal, vaginitis)

La candidiasis es una infección vaginal muy común causada por levadura (hongos). Los síntomas incluyen comezón, ardor y dolor alrededor de la vagina, labios o área del ano. También puedes tener secreciones vaginales espesas, semejantes al requesón. Las mujeres VIH+ a menudo tienen infecciones recurrentes por levadura que son difíciles de tratar. Tienes más probabilidades de experimentar problemas relacionados con la levadura si:

Los tratamientos son:

Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)

La EIP se refiere a la inflamación del tracto genital superior. (El tracto genital se compone de vagina, cuello uterino, ovarios, útero y trompas de Falopio). La EIP es causada a menudo por infecciones comunes, entre ellas, enfermedades de transmisión sexual (ETS) como la gonorrea y la clamidia. La EIP se inicia después de que las infecciones suben por la vagina hacia otros órganos del cuerpo, donde pueden causar graves daños.

Los síntomas más comunes de esta enfermedad son el dolor en la parte baja del abdomen, ciclos menstruales irregulares, hemorragia fuera del período menstrual, secreciones vaginales y dolor al orinar o orinar con mayor frecuencia. Las mujeres VIH+ que desarrollan la EIP deben ser controladas con rigurosidad, ser hospitalizadas tempranamente y recibir terapia intravenosa con antibióticos.

Problemas menstruales (del período)

Aunque hay pocas investigaciones concluyentes en relación con las mujeres VIH+ y la menstruación, muchas mujeres VIH+ informan sobre irregularidades menstruales o un peor síndrome premenstrual. Algunas mujeres sangran en exceso mientras que otras dejan de menstruar completamente (amenorrea). Si tienes alguno de estos síntomas, busca atención médica para determinar la causa.

Si tienes problemas menstruales, tu médico puede recetar píldoras anticonceptivas para ayudar a regular tu ciclo. Las píldoras anticonceptivas interactúan con muchos medicamentos anti-VIH. Algunas interacciones pueden hacer que las píldoras dejen de funcionar y aumente tu riesgo de quedar embarazada. Otras pueden disminuir los niveles de medicamentos anti-HIV y ponerte en riesgo de un rebrote viral y a desarrollar resistencia a los medicamentos. Es importante que analices las interacciones entre medicamentos con tu médico antes de tomar píldoras anticonceptivas u otras hormonas.


Buscar una buena atención

Exámenes ginecológicos y pruebas de Papanicolau regulares son esenciales para tu salud, ya que muchas afecciones ginecológicas no tienen síntomas evidentes y pueden empeorar si no las detectas. La detección y tratamiento en las etapas tempranas pueden impedir que una afección ginecológica avance.

Habla con tu médico sobre cualquier problema que tengas y hazte exámenes ginecológicos con regularidad para encontrar problemas que puedes no saber que existen. Si tu médico no está capacitado para evaluar y diagnosticar afecciones ginecológicas o prefieres ver a un especialista, pide que te derive a un ginecólogo.

Busca un ginecólogo que tenga experiencia tratando a mujeres VIH+ o que sepa cómo evaluar y diagnosticar las afecciones ginecológicas comunes que se observan en mujeres VIH+. Asegúrate de que el médico que te trata por el VIH tenga en cuenta los resultados de las pruebas de evaluación ginecológica y cualquier tratamiento que recibas contra afecciones ginecológicas. Asegúrate de que tu ginecólogo sepa qué medicamentos tomas para otras afecciones.


Referencias

  1. Abularach, S. & Anderson, J. (2001). Gynecological problems: A guide to the clinical care of women with HIV. Department of Health and Human Service, Health Resources and Services Administration.
  2. Boyle, B. (2001). Anal human papillomavirus infection is common in HIV-positive women: Obtenido en julio de 2003 desde www.hivandhepatitis.com/recent/women/012601.html (en inglés)




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