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Hepatitis C y el VIH/SIDA
julio de 2003 Tabla de Contenidos
¿Qué Es la Hepatitis C?La hepatitis es una inflamación, o hinchazón, del hígado. El alcohol, las drogas (incluso los medicamentos de venta con receta médica), los venenos y algunos virus pueden causar hepatitis. La hepatitis C es una enfermedad hepática causada por el virus de la hepatitis C (VHC). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, Centers for Disease Control and Prevention) estiman que sólo en el año 2003, 30.000 personas adquirieron la infección con el VHC en los Estados Unidos. Entre un 15% y un 25% de las personas depura (elimina) el VHC de su cuerpo sin tratamiento. El resto desarrolla la infección en su forma crónica y el virus se queda en el cuerpo a menos que se trate eficazmente. Es posible que la hepatitis C crónica no cause problema alguno durante más de 10 años, pero de todas maneras puede causar un daño hepático grave que lleva a desarrollar cirrosis (cicatrices), insuficiencia hepática y la muerte. De hecho, el VHC es una de las principales causas de enfermedad hepática y constituye la razón principal para efectuar un trasplante de hígado en los Estados Unidos.
¿Cómo se Propaga el VHC?El VHC se transmite de las siguientes maneras por medio de sangre infectada:
Debido a que el VIH y el VHC se propagan por contacto con sangre infectada, muchas personas se infectan con ambos virus. A esto se le llama coinfección. Existe muy poca información específica disponible sobre la coinfección con VIH y VHC en mujeres. En general, existe evidencia de que el VHC puede avanzar más rápido y llevar a un daño hepático grave en las personas VIH+. No está claro el efecto del VHC en la enfermedad causada por el VIH, pero la mayoría de los estudios demuestran que el VHC no aumenta la carga viral ni acelera el avance del VIH.
Diagnóstico del VHCMuchas personas que están infectadas con el VHC ni siquiera lo saben, pues no presentan síntomas. Los signos tempranos de la hepatitis C pueden parecerse a los de la gripe y a menudo pasan inadvertidos. Los signos de la hepatitis C son:
Las pruebas para detectar el VHC incluyen:
Basándose en los resultados de estas pruebas, tu proveedor de atención médica puede determinar tus opciones de tratamiento.
Tratamiento del VHCEl tratamiento de la coinfección con VIH/VHC es complicado y de ser posible es importante contar con un médico que conozca ambas enfermedades. Los expertos creen que mientras más débil esté el sistema inmunitario a causa del VIH, más posibilidades hay de que el VHC cause más daño hepático. Muchos especialistas recomiendan que las personas que tienen VIH y VHC traten primero la infección por VIH. Entonces, a medida que el sistema inmunitario se fortalezca, se podrá reevaluar la gravedad de la infección causada por el VHC. Sin embargo, si corres riesgo de que el VHC avance y provoque daño hepático, se recomienda que consideres comenzar antes con el tratamiento contra el VHC y no más tarde. Dado que los medicamentos anti-VIH son difíciles de procesar para el hígado, impedir que el VHC cause demasiado daño más tarde puede mejorar la tolerancia a los medicamentos anti-VIH. Hasta hace poco, el tratamiento estándar para el VHC había sido la combinación de los medicamentos interferón y ribavirina. El interferón debe inyectarse bajo la piel tres veces por semana y ribavirina es una píldora que se toma dos veces al día. Estos medicamentos tienen algunos efectos secundarios graves, entre ellos los síntomas parecidos a los de la gripe, irritabilidad, depresión y recuentos bajos de glóbulos rojos (anemia) o glóbulos blancos (neutropenia). Ahora está disponible una nueva fórmula de interferón llamado "interferón pegilado". El interferón pegilado permanece en la sangre por más tiempo. Se necesita sólo una inyección a la semana. El interferón pegilado parece ser más potente que la fórmula original. También se usa combinado con ribavirina. El tratamiento contra el VHC dura habitualmente entre 6 y 12 meses. Después del tratamiento, casi el 40% de los pacientes tienen niveles indetectables de carga viral de VHC. El tratamiento es más eficaz cuando comienza con una carga viral más baja de VHC y en forma temprana, antes de que dañe el hígado. Las personas que todavía tengan VHC detectable después del tratamiento pueden necesitar seguir con una "terapia de mantenimiento", con interferón en dosis más bajas. Los medicamentos contra el VHC pueden interactuar con los que se utilizan para tratar el VIH. La ribavirina aumenta la cantidad de ddI (medicamento anti-VIH) en la sangre. Las personas que toman ambos medicamentos deben vigilar con atención los signos de los efectos secundarios de ddI. La ribavirina también puede causar graves defectos congénitos. Las mujeres no deben usarla al menos durante seis meses antes de que queden embarazadas ni tampoco durante el embarazo. Los hombres no deben usar ribavirina al menos durante seis meses antes de que embaracen a una mujer. Las mujeres tienden a obtener mejores resultados con la terapia contra el VHC, sin embargo, los estudios demuestran que hay más probabilidades de que la depresión afecte a las pacientes con hepatitis que reciben terapia con interferón. Además del tratamiento médico, puedes mejorar la salud de tu hígado:
Prevención del VHCLamentablemente aún no existe una vacuna que prevenga la infección con hepatitis C. Sin embargo, existen vacunas para las hepatitis A y B. Se recomienda encarecidamente a las personas con el VHC que pidan que se les administren estas vacunas lo antes posible. El VHC se puede transmitir de madre a hijo. El riesgo de contagio es de casi 5%. Estudios determinaron que el VIH aumenta el riesgo de transmisión del VHC a un 17%. Actualmente no existe un tratamiento que impida el contagio del VHC de la madre al hijo. La mejor manera de evitar la infección del VHC es evitar exponerse a sangre que esté infectada con este virus. No compartas equipos para usar drogas y asegúrate de que los tatuadores usen agujas estériles. Practicar un sexo más seguro también puede ayudar a prevenir el contagio del VHC.
Referencias
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