junio de 2004
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La acidosis láctica es la acumulación de ácido láctico en la sangre. Se trata de un efecto secundario aislado pero grave de la clase de medicamentos anti-VIH llamada inhibidores nucleósidos de la transcriptasa reversa (INTR), especialmente Zerit (d4T) y Videx (ddI).
Los INTR evitan que el VIH se replique dentro de las células CD4. Esto baja la carga viral y aumenta el número de células CD4. Sin embargo, los INTR también pueden tener efectos secundarios negativos. Uno de ellos es la toxicidad mitocondrial.
Las mitocondrias se encuentran dentro de las células humanas y producen energía al procesar los azúcares y las grasas. Al mismo tiempo, producen ácido láctico como un producto de desecho. Normalmente, el cuerpo procesa el ácido láctico y lo elimina.
La toxicidad mitocondrial daña las mitocondrias y, por lo tanto, el ácido láctico no es procesado. Así, los niveles de ácido láctico suben demasiado y provocan los síntomas de la acidosis láctica.
Es importante conocer los síntomas para que puedas comunicarte con tu médico si llegas a presentar alguno de ellos. La identificación temprana de la acidosis láctica es muy importante. Esta afección puede causar la muerte si no se detiene y se trata tempranamente.
Los síntomas de la acidosis láctica incluyen:
Es posible que debas suspender tus medicamentos anti-VIH mientras tu doctor efectúa un estudio diagnóstico médico. En casos confirmados de acidosis láctica posiblemente será necesario suspender de manera permanente ciertos medicamentos.
Ciertos factores ponen a las personas a mayor riesgo de desarrollar acidosis láctica, entre ellos:
Existe una prueba de laboratorio que busca niveles elevados de lactato (ácido láctico) en la sangre.
Muchos pacientes en tratamiento anti-VIH tienen un nivel elevado de lactato. Habitualmente, esto no causa ningún problema. Por este motivo, no se recomienda controlar regularmente los niveles de lactato. Sin embargo, si presentas cualquiera de los síntomas de acidosis láctica descritos anteriormente, debes decírselo a tu médico.
Dado que la acidosis láctica ocurre de manera tan aislada, no ha habido muchas oportunidades para estudiar el tratamiento. Para tratar esta afección, los médicos han utilizado una variedad de vitaminas, entre ellas, tiamina, riboflavina (vitamina B2), carnitina y coenzima Q. Estas vitaminas ayudan a que el cuerpo procese mejor la energía.
Dado que existe una conexión entre los problemas hepáticos y la acidosis láctica, pide a tu médico que compruebe tu función hepática mientras estés tomando algún INTR, en especial si tienes un historial de uso excesivo de alcohol o algún problema hepático.
Aun cuando la acidosis láctica representa un riesgo vital, se produce muy rara vez. El objetivo de informarte sobre la acidosis láctica no es asustarte. Es ayudarte a que tomes conciencia de lo que pasa en tu cuerpo. De esa forma, si reconoces algún síntoma de la acidosis láctica, puedes decírselo a tu médico y someterte a exámenes.
Mantente alerta con tu salud, así podrás ayudar a tu médico para que él te ayude.