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Comprender las Pruebas de Laboratorio

por Liz Highleyman

julio de 2003

Tabla de Contenidos


Aspectos básicos

Un componente normal de tu atención médica contra el VIH implica tomarte una muestra de sangre para que se realicen pruebas en un laboratorio. Las pruebas de laboratorio se usan para medir el avance de la enfermedad del VIH y la salud general de tu sistema inmunitario. Las pruebas habituales incluyen carga viral, recuento de células CD4, hemograma completo, química sanguínea (que incluye pruebas de la función hepática) y pruebas de grasa y azúcar en la sangre (pruebas de lípidos).

Cuando te diagnostican como VIH+ o cuando comienzas a tomar medicamentos contra el VIH (tratamiento) por primera vez, debes realizarte pruebas iniciales que entregan un panorama de tu salud en ese momento. Las pruebas posteriores pueden compararse con estos resultados para ver en qué estado te encuentras y comprobar si ha habido cambios. La mayoría de las pruebas de control deben realizarse cada tres a seis meses, o con la frecuencia que te indique el médico.

Debido a que los resultados de distintos laboratorios pueden variar, es recomendable que siempre te realices las pruebas en el mismo laboratorio (puedes preguntarle a tu médico si sabe si se usará el mismo laboratorio en todas las ocasiones). Si recibes un resultado inesperado en una prueba, es probable que el médico desee que te realices una segunda prueba para ver si se confirman los resultados. No te preocupes demasiado por un solo resultado inesperado, ya que normalmente son más importantes las tendencias a lo largo del tiempo. Los rangos que se indican a continuación son generales y puede que no sean exactamente los mismos que usa tu laboratorio; por eso, debes ver el informe del laboratorio para saber qué rangos utilizan.


Pruebas de carga viral de VIH y células CD4

Las pruebas de carga viral miden la cantidad de VIH presente en tu sangre. El recuento de células CD4 mide la cantidad de células CD4 presente en tu sangre, lo que refleja la salud de tu sistema inmunitario. Tu médico normalmente analizará los resultados de estas dos pruebas en conjunto para hacerse una idea de si la enfermedad por VIH está avanzando y de si el tratamiento está funcionando.


Hemograma completo

La sangre se compone de varios tipos de células y de líquido. El hemograma completo es un inventario de todos los tipos de células. Los hemogramas completos son importantes porque algunos medicamentos contra el VIH pueden hacer que bajen los recuentos de glóbulos rojos o blancos.


Pruebas de química sanguínea

Estas pruebas miden la presencia de sustancias importantes en la sangre. Pueden ayudar a demostrar si los órganos como el hígado y los riñones están funcionando bien y proporcionar información útil sobre los efectos secundarios de los medicamentos. Una evaluación de química sanguínea generalmente incluye:


Pruebas de grasa y azúcar en la sangre

En los últimos años ha habido mucha discusión sobre los niveles elevados de grasa (lípidos) y azúcar en personas que toman medicamentos contra el VIH. Los niveles elevados de lípidos en la sangre pueden conducir a una cardiopatía, mientras que un alto nivel de azúcar en la sangre puede ser una señal de diabetes o de resistencia a la insulina (es decir, que el cuerpo no responde a la insulina). Tu médico debe medir la grasa y el azúcar en tu sangre con regularidad si te encuentras en tratamiento contra el VIH. El ejercicio, los cambios en la dieta y algunos medicamentos pueden ayudar a disminuir los niveles elevados de grasa y azúcar en la sangre.


Conclusión

Dado que muchas personas VIH+ no tienen síntomas aparentes de problemas de salud, es importante que te sometas regularmente a pruebas de laboratorio para controlar tu estado. Estas pruebas son herramientas valiosas que pueden indicar si algo va mal. Los resultados de las pruebas de recuentos de células CD4 y de carga viral pueden ayudarte a decidir si iniciar un tratamiento, suspenderlo o cambiarlo por otro. Los resultados anormales en un hemograma completo o en pruebas de química sanguínea o de grasa o azúcar en la sangre pueden indicar otros problemas de salud que pueden relacionarse con el VIH o con los medicamentos contra éste que estés tomando. El control regular es una manera importante de hacerte cargo de tu salud.


Referencias

  1. Highleyman, L. (2003). Monitoring tests for people with HIV. Bulletin of Experimental Treatments for AIDS: Obtenido en julio de 2003 desde www.sfaf.org/treatment/beta/b53/b53_monitoring.html. (en inglés)
  2. Hogg, R. et. al. (2001). Rates of disease progression by baseline CD4 cell count and viral load after initiating triple-drug therapy. Journal of the American Medical Association, 286(20). 2568-2577.




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