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Tuberculosis

por Liz Highleyman

julio de 2003

Tabla de Contenidos


Introducción

La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa de los pulmones y del sistema respiratorio. Junto con el VIH, la TB es una de las principales causas de muerte en el mundo debido a la enfermedad. Se calcula que unos 10 a 15 millones de personas en los EE.UU. están infectadas de TB. Esta enfermedad es mucho más común en los países en desarrollo, en ciertas partes de Asia y en África.

La TB es causada por una bacteria, la cual, por lo general, se transmite de una persona a otra cuando una persona infectada tose y la otra respira la bacteria. Aunque ésta puede afectar a varias partes del cuerpo, la TB suele atacar los pulmones.


Formas de TB

No todas las personas que se infectan con la bacteria de la TB desarrollan la enfermedad en su forma "activa."


TB y VIH

Las personas cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado tienen más probabilidades de desarrollar TB activa. Esto incluye a personas VIH+, niños, adultos mayores y personas que toman medicamentos que suprimen su sistema inmunitario. Investigaciones demuestran que las personas con VIH tienen como mínimo diez veces más probabilidades de desarrollar TB activa. Puedes desarrollar esta enfermedad con cualquier nivel de células CD4. Estudios demuestran que ésta puede empeorar la enfermedad del VIH. La TB es la principal causa de muerte de las personas VIH+ en todo el mundo. Las recomendaciones del gobierno de los EE.UU. son que, si eres VIH+, te examines regularmente para detectar la TB mediante una prueba cutánea o una radiografía (consulta más adelante "Formas de diagnosticar la TB").


Prevención de la TB

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La TB se transmite a través del aire cuando una persona infectada tose, estornuda o expectora. Por lo general, la transmisión de la TB demora bastante tiempo en producirse. Los familiares de alguien con TB o las personas que viven durante un tiempo en esa misma casa, los trabajadores de la atención médica y las personas que viven en instalaciones residenciales (como albergues para personas sin hogar y las cárceles) tienen más probabilidades de contraer la TB. Las personas con TB latente (no activa) no transmiten la enfermedad. Una vez que una persona con TB activa comienza el tratamiento (con medicamentos, los que aparecen más abajo en "Tratamiento para la TB"), comúnmente deja de transmitir la enfermedad luego de 2 a 3 semanas de tratamiento.

Las personas con TB activa deben estar aisladas hasta que dejen de transmitir la enfermedad. Si tienes TB o pasas tiempo cerca de personas que la tienen, debes utilizar una mascarilla desechable. Ciertos tipos de filtros de aire pueden atrapar la bacteria de la TB y la luz ultravioleta la puede matar.


Formas de Diagnosticar la TB

La TB se diagnostica mediante una prueba cutánea. Se inyecta una pequeña cantidad de "tuberculina" (una proteína purificada de la TB) bajo la piel del brazo; 2 a 3 días después un técnico "lee" la prueba y analiza la mancha en el brazo para ver su apariencia. La prueba es positiva si el área se vuelve roja o desarrolla una hinchazón dura. (No trates de "leer" la prueba por tus propios medios: sólo un técnico capacitado puede indicar realmente cuál es el resultado de la prueba). Una prueba cutánea de TB positiva demuestra que has estado expuesta a la TB, pero no significa que la tengas en su forma activa. Otras pruebas, incluidas las radiografías de tórax y pruebas de fluidos pulmonares, son necesarias para determinar si una persona que obtiene una prueba cutánea positiva presenta la enfermedad de manera activa. En ocasiones, las personas VIH+ que tienen un sistema inmunitario débil no desarrollan una reacción positiva a la prueba cutánea de TB, aunque estén infectadas (lo que hace más importante tomar una radiografía).


Síntomas de la TB

Luego de inhalar la bacteria de la TB, ésta se instala en los pulmones. Las personas con un sistema inmunitario sano, por lo general, luchan contra la bacteria y evitan que ésta se multiplique. El sistema inmunitario puede formar estructuras que, en realidad, encapsulan la bacteria. Sin embargo, estas estructuras pueden estallar y dejar cicatrices en los pulmones. Si el sistema inmunitario de una persona es demasiado débil y las estructuras estallan, la bacteria puede salir e ingresar al torrente sanguíneo. Una vez allí, puede viajar hacia otras partes del cuerpo, entre ellas el cerebro, los riñones y los huesos. Esto se conoce como "TB extrapulmonar." La TB extrapulmonar es más frecuente en personas con la enfermedad avanzada del VIH.

Las personas que presentan TB activa pueden desarrollar síntomas como:


Tratamiento para la TB

Existen dos tipos de tratamiento para la TB:


Tratamiento Preventivo

Las personas que tienen TB latente puedan recibir tratamiento con medicamentos para la TB a fin de prevenir el desarrollo de la enfermedad en su forma activa. Los tratamientos habituales son:


Tratamiento de la Enfermedad Activa

Para el tratamiento de la TB activa se requiere una terapia combinada. El régimen habitual es:

Estos cuatro medicamentos se toman diariamente durante dos meses. (Te puedes hacer pruebas para saber cómo están funcionando los medicamentos. Si las pruebas muestran que la TB está respondiendo a la isoniacida y a la rifampina, puedes suspender el Myambutol o la estreptomicina). Luego, se toma sólo isoniacida más rifampina durante cuatro meses más. Existe un nuevo medicamento, Priftin (rifapentina), que dura mucho más y se debe tomar sólo una vez a la semana. Las píldoras combinadas llamadas Rifamate (isoniacida más rifampina) y Rifater (isoniacida, rifampina y piracinamida) pueden reducir el número de píldoras que debes tomar cada día.

Los medicamentos para la TB pueden causar algunos efectos secundarios. Por ejemplo, la isoniacida puede provocar daño al sistema nervioso (neuropatía periférica) o daño hepático, y Myambutol puede provocar problemas a la vista. Mientras estés tomando isoniacida, es importante que no bebas alcohol, de lo contrario tu hígado puede sufrir graves daños. Las mujeres embarazadas no deben tomar estreptomicina, porque ésta puede causar sordera a los bebés. Aún no se han realizado investigaciones suficientes como para saber si la piracinamida es segura durante el embarazo.

Algunos medicamentos para la TB pueden interactuar con aquéllos anti-VIH. La rifampina, por ejemplo, puede interferir con los inhibidores de la proteasa y con los inhibidores no nucleósidos de la transcriptasa reversa. Esto puede dificultar el tratamiento de ambas enfermedades al mismo tiempo. Si estás tomando un inhibidor de la proteasa, tu médico puede reemplazar la rifampina con Mycobutin (rifabutina), pero esto requiere un tratamiento más prolongado y una cuidadosa monitorización. Tu médico puede ajustar las dosis de tus medicamentos si recibes tratamiento para la TB y el VIH. Algunas personas VIH+ necesitan un tratamiento más prolongado para la TB que aquéllas que no tienen el VIH.

Al igual que el VIH, la TB puede mutar y volverse resistente a los medicamentos, en especial si se utiliza uno solo. Esto puede hacer que los medicamentos dejen de funcionar. Por este motivo, es necesario tratar la TB usando una combinación de ellos. Algunas personas se infectan con una cepa de TB que ya es resistente a varios medicamentos (se le llama TB resistente a múltiples medicamentos o TB-MDR, multidrug-resistant TB). La TB-MDR se debe tratar durante más tiempo y con más medicamentos.

Al igual que con el VIH, en el tratamiento para la TB es muy importante que tomes tus medicamentos exactamente como te lo indicaron (una buena adherencia). Es necesario llevar a cabo el tratamiento completo, aun cuando te sientas mejor antes de que éste termine (por lo general, los síntomas se alivian a las 3 ó 4 semanas). Esto ayuda a evitar que la TB regrese (recaída) o que se vuelva resistente a los medicamentos. Dado que algunas personas consideran que es difícil completar su tratamiento (y también debido a que la TB se transmite fácilmente a otras personas), en ocasiones se utiliza una "terapia observada directamente" (DOT, directly observed therapy). Con este tipo de terapia, una enfermera, asistente social o familiar puede asegurarse de que la persona enferma de TB se tome sus píldoras todos los días.


Conclusión

La TB es una enfermedad grave que representa la principal causa de muerte en las personas VIH+ en todo el mundo. Muchas personas pueden mantener la TB bajo control y tenerla de modo latente (o inactiva). Sin embargo, las personas cuyo sistema inmunitario está debilitado (incluidas aquéllas VIH+) tienen muchas más probabilidades de desarrollar TB activa, la cual necesita tratamiento. En varios aspectos, los tratamientos para la TB y el VIH son similares. Ambas enfermedades se deben tratar usando un régimen de medicamentos combinados: utilizar uno solo (monoterapia) no representa una buena opción, debido a que éstos pueden dejar de funcionar (lo que lleva rápidamente a desarrollar resistencia a los medicamentos). Si tienes TB y VIH, para que tu tratamiento sea exitoso, es muy importante una buena adherencia. Pero a diferencia del VIH, generalmente la TB se puede curar por completo con el tratamiento adecuado y en menos de un año.

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