Print this page    •   Back to Web version of article

Las Terapias Con Citoquinas: Haciendo Trabajar al Sistema Inmunológico

Julio de 2004

Las células inmunológicas se comunican a través de mensajes químicos. Por ejemplo, una sustancia química puede dirigir a las células adonde se necesitan para que combatan una infección. Otra puede hacer que las células se reproduzcan, clonándose a sí mismas para conformar un ejército que combata a una infección específica. Estas sustancias químicas se denominan citoquinas.

Los científicos han estado tratando de descifrar el lenguaje químico del sistema inmunológico para aprender a "ponerlo a trabajar" con el fin de combatir el SIDA. Este artículo provee un panorama general de la terapia con citoquinas hasta la fecha -- terapias aprobadas, las que se encuentran en estudios a gran escala, las que van a entrar pronto a estudios sobre el VIH y un vistazo a aquellas estrategias que han sido probadas y han fallado.


Citoquinas, ¿el pasado o el futuro?

Uno de los grandes clichés de los estudios populares acerca de medicina es que alegan que algunos productos "fortifican al sistema inmunológico". Esto es mucho más fácil de decir que de hacer, y no es siempre claro si el objetivo, aun en el caso de la enfermedad del VIH, debería ser "fortificar" algún aspecto del sistema. Con la misma frecuencia, el verdadero objetivo podría ser reducir o modular algunos aspectos de la respuesta inmunológica.

Las terapias diseñadas para influenciar el sistema inmunológico son llamadas "terapias basadas en la respuesta inmunológica". El campo de esta terapia todavía se encuentra en pañales, pero no es tan nuevo que esté fuera del alcance de su uso cotidiano en la práctica médica. En la actualidad existen terapias con citoquinas aprobadas y probadas, las cuales son utilizadas rutinariamente por las personas que viven con el VIH. Estas incluyen citoquinas como el interferón alfa, el factor estimulante de las colonias de granulocitos, y el eritropoietin-alfa.


El interferón alfa (Infergen, Roferon, Intron-A, Peg-Intron)

es una citoquina con amplias propiedades antivirales. Ha sido investigado y probado con éxito en el tratamiento de la hepatitis de origen viral. También se utiliza para el tratamiento del cáncer relacionado con el SIDA conocido como Sarcoma de Kaposi (KS por su sigla en inglés), el cual es provocado por el virus del herpes 8 (HHV-8), también llamado virus del herpes del KS.

El interferón alfa es mayormente conocido en al ámbito del VIH como un antiviral de amplio espectro. Aunque los estudios en tubos de ensayo han mostrado que el interferón alfa actúa contra el VIH, los estudios en personas han sido contradictorios. Otras facetas de su impacto en la función inmunológica están en este momento siendo exploradas. Por ejemplo, hay estudios en curso para ver si su uso puede prevenir la diabetes. También se ha probado que es útil en el tratamiento de cánceres que no son de origen viral, tales como el melanoma maligno. Se encuentra disponible en su presentación estándar y pegilado. Estas presentaciones combinadas con poli etileno glicol, el cual estabiliza al interferón y lo mantiene en el torrente sanguíneo durante un mayor tiempo, mejoran su eficacia.


El factor estimulante de las colonias de granulocitos (G-CSF, neupogen, Filgrastim)

es utilizado en personas con bajos recuentos de células neutrófilos (neutropenia). Los neutrófilos son importantes en la lucha contra las infecciones bacterianas. Cuando estos recuentos son demasiado bajos (menos de 750) las personas corren un mayor riesgo de infecciones bacterianas severas y que pueden poner la vida en peligro. Los medicamentos que tratan al VIH y otras condiciones, particularmente los medicamentos contra el citomegalovirus (CMV), pueden causar neutropenia. También ha sido asociada con el avance de la enfermedad del VIH. El G-CSF moviliza los neutrófilos y los hace que se reproduzcan.


El eritropoetin-alfa (epoetin-alfa, Epogen)

es utilizado para tratar la anemia de leve a moderada causada por el AZT. La anemia consiste en una disminución en el recuento de los glóbulos rojos. Los glóbulos rojos son los que llevan el oxígeno a todo el organismo. La anemia severa se trata con transfusiones de sangre. Los síntomas de la anemia pueden incluir fatiga, mareos, dificultad para concentrarse, anormalidades menstruales y/o disminución en el impulso sexual. La anemia puede ser provocada por el VIH, problemas relacionados con el VIH y/o por los medicamentos para tratar al VIH.


El horizonte


El interleukin-2 (IL-2, Proleukin)

De las citoquinas que se están investigando dentro del ámbito del VIH, el IL-2 es el que más ampliamente se ha estudiado y el que más lejos ha llegado en su desarrollo. También conocido como "Factor de Crecimiento de las células T", el IL-2 estimula la reproducción de las células CD4+. Una investigación reciente sugiere que las células estimuladas con IL-2 prosperan mejor ante la infección del VIH que otras células CD4+. El IL-2 induce aumentos en el nivel de células CD4+ que sobrepasan por mucho a los que logran cualquier otra terapia investigada hasta el momento para tratar el VIH. Dos grandes estudios se encuentran en este momento en curso para ver si el IL-2, además de la terapia contra el VIH, reduce el avance de la enfermedad y prolonga la vida. Para más información acerca del IL-2, llame a la línea telefónica de ayuda de Project Inform.

El IL-2 también está siendo evaluado en su potencial para aumentar la respuesta a las vacunas terapéuticas. Unos pocos estudios pequeños están incluyendo al IL-2 como parte del tratamiento de la infección aguda y el comienzo de la enfermedad, y durante la interrupción estructurada del tratamiento (STI por su sigla en inglés).


Lo último en investigación

Dos citoquinas están creando cada vez más interés por parte de los investigadores por su potencial en el tratamiento de la infección del VIH. Estas son el interleukin-7 (IL-7) y el intreleukin-15 (IL-15).


Interleukin-7

Un adulto sano mantendrá un recuento de células CD4+ entre 500 y 1,500. Lo que impide que los recuentos caigan por debajo de 500 o que se reproduzcan sin control todavía constituye un misterio. Cuando los recuentos de células CD4+ caen por debajo de los límites normales, otras células comienzan a producir IL-7 (entre otras cosas), el cual a su vez estimula a las células CD4+ a reproducirse y hace que el timo (que es de adonde provienen las nuevas células CD4+) a producir más células CD4+. Los recuentos bajos de células CD4+ han sido correlacionados con aumentos en los niveles de IL-7 en personas con o sin VIH (por ejemplo en los pacientes de transplante de médula, etc.). La teoría es que el organismo produce más células IL-7 a medida que los recuentos de células CD4+ descienden como una manera de promover la regeneración de dichas células hasta niveles normales. Por esta razón, se cree que es potencialmente muy importante en la terapia contra el VIH.

El primer estudio humano del IL-7 está reclutando voluntarios dentro del ámbito del cáncer. Los investigadores del VIH están observando este estudio y aprenderán acerca de cuál es la dosis apropiada, los horarios para tomar el medicamento y los efectos secundarios que luego serán evaluados más a fondo en los estudios específicos para el VIH. Aunque hay un creciente interés en el uso del IL-7, existen ciertas inquietudes acerca de su seguridad. El IL-7 activa al VIH y particularmente a unas cepas muy agresivas del VIH, llamadas "cepas inductoras de cinsicio" o "virus R4-dependiente". Es posible que esta inquietud sea aplacada al administrar el IL-7 junto con los medicamentos contra el VIH. Algunas investigaciones en animales sugieren que la activación a corto plazo del VIH por el IL-7 pueda ser algo bueno ya que podría disminuir las reservas del VIH que permanecen inactivas en las células. La principal barrera para poner en marcha esta investigación es que ninguna de las compañías dedicadas a la investigación del VIH produce una forma del IL-7 que sea adecuada para ser utilizada en los estudios en humanos a gran escala.


El Interleukin-15 (IL-15)

parece promover preferiblemente el recuento de células CD8+, su función y la supervivencia en los estudios en animales y en el laboratorio. Estas células son importantes en la eliminación a nivel celular de las células infectadas viralmente. Mientras que el IL-2 estimula la reproducción de las células CD4+, el IL-15 estimula la de las células CD8+. Además, el IL-15 parece inhibir la muerte de las células provocada por la activación. La activación inmunológica y una cascada de muerte en las células inducida por esta activación se cree cada vez más que hacen parte de la disfunción que provoca la enfermedad del VIH (la noción que se tenía de que el VIH simplemente elimina a billones de células cada día ya no se considera muy válida). Los aumentos en los niveles del IL-15 han sido asociados con un mejor control de la infección del VIH, aunque no se sabe con exactitud cuál es la causa y cuál es el efecto. Un estudio sobre el IL-15 para tratar el VIH ha estado en preparación durante años y nunca ha llegado a materializarse. La principal barrera para poner en marcha esta investigación es que la compañía que posee el IL-15 (Amgen) no está dedicada a la investigación del VIH.


¿Ensayadas y falladas, y luego ensayadas de nuevo?

Varias citoquinas han sido observadas en el contexto del VIH. El interferón-gamma promueve la función de las células que controla las infecciones microbacterianas, incluyendo la tuberculosis y el MAC. Han sido estudiadas junto con el tratamiento contra la tuberculosis en las personas con tuberculosis y VIH simultáneamente. También se está considerando como una terapia adjunta para promover el efecto de las vacunas. Los estudios iniciales sugieren que las dosis bajas de interferón-gamma pueden controlar al VIH, mientras que las dosis altas pueden promover la reproducción del virus. Sin embargo, el interferón-gamma, también está asociado con la activación de las células, lo que no es necesariamente algo bueno. Con el transcurso de los años, los niveles aumentados de interferón-gamma han sido descritos igualmente como algo bueno y como algo malo.

Este punto es importante al considerar los retos en la investigación de las citoquinas. En el organismo, las células están produciendo estas sustancias químicas a unas muy, muy pequeñas concentraciones junto con otras citoquinas. La combinación de citoquinas, en distintas concentraciones, produce diferentes respuestas inmunológicas. El IL-2 a dosis bajas, estimula preferencialmente a las células asesinas naturales, mientras que a dosis altas, administradas intermitentemente, estimulan la reproducción de las células CD4+. Cuando el IL-2 es administrado diariamente en dosis altas, no produce un efecto apreciable en el recuento de células CD4+. Cuando es administrado durante cinco días, cada ocho semanas, el efecto es profundo y pronunciado. El reto con la investigación de las citoquinas no es solamente entender las distintas funciones biológicas de las citoquinas, sino cómo administrar mejor la terapia para lograr las respuestas deseadas.


El interleukin-12 (IL-12)

fue investigado a comienzo de los noventas porque se creía que estimulaba la respuesta inmunológica celular (el tipo de respuesta asociada con la eliminación de las células infectadas con el VIH, en vez de la eliminación del virus que se aloja libremente en la sangre). Los resultados de un pequeño estudio sugieren que no tiene ningún efecto ni en los niveles del VIH ni en los recuentos de células CD4+ a las dosis que son tolerables. Sin embargo, las dosis y los horarios para tomarlas pueden no haber sido explorados completamente para poder entender a cabalidad el potencial de esta terapia.


El factor de estimulación de las colonias de granulocitos macrófagos (GM-CSF por su sigla en inglés)

fue evaluado en un estudio a gran escala para ver si al añadirlo a la terapia contra el VIH iba a disminuir el riesgo de infecciones oportunistas entre las personas con enfermedad del VIH más avanzada. Aunque hubo algunas observaciones interesantes sobre las disminuciones de algunas infecciones bacterianas específicas, entre los que recibieron el GM-CSF en comparación con los que recibieron el placebo, las diferencias a nivel general no fueron muy significativas.


El interleukin-10

es una citoquina que de acuerdo a los estudios en tubos de ensayo, disminuye la función inmunológica así como la reproducción del VIH. Un estudio en humanos no mostró ningún impacto positivo o negativo en cuanto a la reproducción del VIH, cuando se administró diariamente IL-10 en 1, 4 o 8 µm/kg en comparación a un placebo. Otro estudio sugirió que la terapia con IL-10 puede disminuir los niveles del VIH.


El Interleukin-4

ha sido investigado para ver si actúa contra el cáncer Sarcoma de Kaposi, relacionado con el VIH, y se ha monitoreado su impacto general en el VIH. En dosis de 1 µg/kg diarios el IL-4 no tuvo ningún efecto en los niveles del VIH y poco o ningún efecto en el KS.

Estas son unas cuantas citoquinas que han sido estudiadas en el ámbito del VIH. Aunque fallaron en mostrar beneficios, podría ser que una dosis diferente, administradas de manera intermitente en vez de diariamente, o en combinación con otras citoquinas, podrían estudiarse de nuevo y mostrarse promisorias.


Conclusión

A medida que avanzan las investigaciones y se mejoran las herramientas para entender el sistema inmunológico, cada vez se aprende más sobre las citoquinas. Cada vez hay un mayor interés en manejar el lenguaje del sistema inmunológico para dirigir sus respuestas y mejorar la salud. Esta investigación tiene un gran potencial, aunque el camino para lograr los objetivos estará lleno de intentos fallidos y resultados confusos. La terapia con citoquinas no es meramente una herramienta del futuro, en la que tengamos que esperar años antes de poder tenerlas en nuestros botiquines de medicinas. Al contrario, varias terapias con citoquinas ya son usadas rutinariamente por muchas de las personas que viven con el VIH.

Mucho después en la lista de espera de la investigación está el IL-2. Las respuestas acerca de la utilidad del IL-2 al combinarse con la terapia contra el VIH se esperan dentro de los próximos dos a tres años. Lo último en este tipo de terapias son el IL-7 y el IL-15. Aunque ninguno de los dos ha debutado todavía en los estudios con humanos, no existe conferencia inmunológica del VIH dónde no se hable algo de ellos. Se requiere la acción de los activistas para asegurar que estas dos terapias sean estudiadas en el tratamiento del VIH.

Unas pocas otras citoquinas han sido probadas en el tratamiento del VIH, con resultados bien sea negativos o confusos, pero podrían volver a estudiarse cuando se sepa un poco más acerca del lenguaje del sistema inmunológico y de la manera como funciona.


Regresar a Proyecto Inform Perspective Julio de 2004.




This article was provided by Project Inform. It is a part of the publication Project Inform Perspective. You can find this article online by typing this address into your Web browser:
http://www.thebody.com/content/art5727.html

General Disclaimer: TheBody.com is designed for educational purposes only and is not engaged in rendering medical advice or professional services. The information provided through TheBody.com should not be used for diagnosing or treating a health problem or a disease. It is not a substitute for professional care. If you have or suspect you may have a health problem, consult your health care provider.