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Cómo Monitorear los Niveles del VHC y la Salud del Hígado

Agosto de 2003


Hágase Chequeos Regulares Así Como Pruebas de Laboratorio

Los chequeos y pruebas de laboratorio regulares son componentes clave del monitoreo de la salud del hígado.


El Chequeo Médico

Cómo Monitorear los Niveles del VHC y la Salud del Hígado

El médico llevará a cabo un examen físico completo, el cual incluirá:

  • Examen de los ojos, los oídos y la boca.

  • Evaluación de la presión arterial y el peso.

  • Examen del hígado desde el exterior palpando suavemente el área por encima del hígado. El sonido que se escuche podría indicar anormalidades en el tamaño y la posición del hígado. Si el hígado es normal, el tamaño será normal y no encogido, agrandado o sensible al tacto.


Pruebas de Laboratorio

Las pruebas de laboratorio incluyen una serie de exámenes que se llevan a cabo para monitorear la salud y la función del hígado.

  • Pruebas de función del hígado
    Estas pruebas miden el nivel de enzimas producidas por el hígado, incluyendo ALT, AST, LDH, alcalina, fosfatasa y bilirrubina total -- que es el pigmento amarillo naranja que hay en la bilis. (Los niveles altos de bilirrubina puede producir ictericia.)

  • Recuento de plaquetas sanguíneas
    Las plaquetas son una parte de la sangre necesaria para la coagulación. Éstas se trasladan a donde haya una herida y se "pegan" para ayudar a desarrollar un coágulo o una costra que impida que el sangrado continúe. Un recuento normal de plaquetas es de 150,000 a 440,000. Un recuento bajo puede indicar un mayor avance de la enfermedad o un riesgo de sangrado sin control (hemorragia).

  • Nivel de Alfa Fetoproteína (AFP)
    Esta proteína estimula la respuesta inmunológica. Los niveles aumentados puede indicar un daño en el hígado.

  • Biopsia del hígado
    Una biopsia se usa para confirmar el diagnóstico de daño en el hígado y determinar hasta dónde llega dicho daño. Este procedimiento se hace en el hospital bajo anestesia local. Se inserta una aguja a través del abdomen hasta el hígado. Luego se retira una muestra del tejido hepático y se examina bajo el microscopio. El principal riesgo asociado con una biopsia es el de sangrado en el sito de inserción de la aguja. Muchos especialistas en el hígado recomiendan que se lleve a cabo una biopsia para poder entender mejor la extensión del daño hepático y decidir cuándo iniciar el tratamiento. Es más común que se recomiende la biopsia para personas con VHC del genotipo 1.

  • Otras pruebas diagnósticas que pueden hacerse:

    • Escán por medio de tomografía computarizada (CT por su sigla en inglés). Esta es una herramienta que crea imágenes del hígado utilizando radiografías, en la cual se puede usar un líquido de contraste especial admini-strado en forma intravenosa para destacar el contorno del hígado.

    • Ultrasonido. Es una herramienta que utiliza ondas de sonido para crear una imagen.

    • MRI (sigla en inglés para imágenes por resonancia magnética). Esta herramienta crea imágenes similares a las de una radiografía, pero utilizando rayos magnéticos y posiblemente un líquido de contraste que se administra en forma intravenosa para destacar el contorno del hígado.

Para más información lea el documento de Project Inform llamado "Los Análisis de Sangre: Una Herramienta Útil Para Monitorear el VIH."


¿Cuándo Debo Tomar el Tratamiento?

Por lo general, el momento de iniciar la terapia contra el VHC se basa en la situación individual de cada persona. Las normas actuales recomiendan que las personas con las siguientes condiciones consideren iniciar la terapia contra el VHC, ya que pueden tener señales de deterioro en el hígado:

  • Aumento en las enzimas hepáticas (ALT)

  • Un biopsia del hígado que muestre algún grado de fibrosis o inflamación moderada

Existen diferentes opiniones sobre cuándo es el momento de tratar a las personas con infección por VHC crónica que no muestran señales de daño hepático. Muchos especialistas en el hígado recomiendan monitorear la salud del hígado e iniciar el tratamiento cuando se presenten las señales de daño. Por ejemplo si usted tiene niveles normales o un poco por encima de lo normal de ALT, con poca o ninguna fibrosis, su médico podría recomendarle posponer el tratamiento y monitorear de cerca la salud de su hígado.

Cuando esté pensando en la terapia contra el VHC, existen otros factores que también deben tenerse en cuenta, los cuales pueden ayudar a guiar su decisión. Es importante que considere cada uno de estos puntos:

  • Resultados de los análisis de sangre (niveles elevados de ALT, etc.)

  • Resultados de la biopsia del hígado

  • Carga viral del VHC

  • Genotipo del VHC

  • Estado general de salud

  • Disposición para iniciar la terapia

  • Capacidad para tolerar los efectos secundarios


¿Qué se Debe Tratar Primero, el VIH o el VHC?

Cómo Monitorear los Niveles del VHC y la Salud del Hígado?

No existe un consenso sobre cómo tratar mejor a las personas que tienen tanto el VIH como el VHC. Por lo general la decisión de tratar primero el VHC o el VIH va a depender del estado de la insuficiencia hepática y de la etapa de la enfermedad en la que se encuentre el VIH, por ejemplo, según sea el recuento de células CD4+ y/o la carga viral del VIH.

Muchos investigadores opinan que es prudente tratar al VIH primero. Sin embargo, si la insuficiencia hepática es severa, se recomienda que el VHC sea tratado primero. Mejorar la condición del hígado puede permitir que la persona tolere mejor el régimen de terapias contra el VIH.

Cuando se trata el VIH primero, las personas se benefician de estar en una terapia contra el VIH durante por lo menos 1 año antes de iniciar la terapia contra el VHC. Hable con su médico para elegir el régimen contra el VIH que sea menos pesado para su hígado.

Se sugiere que se deje por lo menos un mes de descanso entre la terapia contra el VIH y la terapia contra el VHC. Puesto que los efectos secundarios tanto de la terapia contra el VIH como el de la terapia del VHC pueden ser difíciles de manejar, no se recomienda iniciar ambas terapias al mismo tiempo.


¿Cómo Sé Si el Tratamiento Está Funcionando?

Su médico utilizará dos puntos en el tiempo para determinar si usted está respondiendo al tratamiento o no. El punto final de la respuesta al tratamiento (llamado ETR por sus siglas en inglés) es de 6 a 12 meses después de haber iniciado el tratamiento. Un ETR eficaz es cuando las pruebas de función hepática son normales, y existe un nivel indetectable de carga viral del VHC de 6 a 12 meses después de haber iniciado la terapia.

El punto denominado respuesta virológica sostenida (SVR por su sigla en inglés) es 6 meses después de que el tratamiento ha sido suspendido. Un SVR eficaz es cuando las pruebas de función hepática de la persona permanecen normales, y la carga viral sigue indetectable 6 meses después de haber suspendido el tratamiento.

Algunos estudios también muestran que aunque una persona con VIH y VHC a la vez no tenga una respuesta viral sostenida, podrían experimentar un avance más lento hacia el deterioro o cáncer del hígado si están tomando un tratamiento para el VHC.


Cómo Lidiar Con los Efectos Secundarios -- La Terapia Puede ser Difícil de Tolerar

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La terapia contra el VHC puede ser difícil de tolerar y tiene una serie de efectos secundarios. Algunas personas pueden ser capaces de lidiarlos y manejarlos, mientras que otras no. El grado de dificultad varía para cada persona. Los efectos secundarios pueden durar solo unas semanas o meses, mientras que otros puede ser a largo plazo.

Identificar las estrategias para lidiar y manejar los efectos secundarios antes de iniciar el tratamiento, puede ayudarle a tomar su decisión. Además, conviene contar con una fuerte red de apoyo de tal manera que sus allegados tengan en cuenta y posiblemente le ayuden a lidiar con los efectos secundarios que usted pueda experimentar, particularmente con la irritabilidad, la fatiga o la depresión. Lea el documento de Project Inform llamado "Cómo Lidiar Con los Efectos Secundarios de los Medicamentos."


¿Cuáles Medicamentos Contra el VIH Debo Evitar?

Los medicamentos contra el VIH pasan por el hígado, lo que resulta en un aumento en el número de enzimas hepáticas (ALT). Sin embargo, algunos son más propensos a causar esto que otros. Entre estos medicamentos están el d4T (estaduvina, Zerit), el ddI (didanosina, Videx) y los inhibidores de la proteasa, especialmente el ritonavir (Norvir). Hable con su médico para elegir el régimen que tenga menos probabilidades de aumentar los niveles de ALT.


El Embarazo y la Hepatitis -- Inquietudes Para Mujeres Embarazadas y Madres en la Lactancia

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El embarazo no acelera ni empeora la enfermedad del VHC. Sin embargo, si el hígado ya se encuentra deteriorado o cicatrizado con cirrosis, la futura madre podrá estar en riesgo de un hígado graso. (El hígado graso se presenta cuando no hay suficientes enzimas que procesen los ácidos grasos. Este problema puede ser bastante serio y podría poner en peligro la vida de la persona).

No existen terapias preventivas para reducir la tasa de transmisión del VHC. El riesgo de pasar el VHC al bebé depende de dos factores:

  • La carga viral del VHC de la madre: Si es superior a 1 millón, es mayor el riesgo de transmisión.

  • El estatus de VIH de la madre: Si la madre también es VIH positiva, es más probable que transmita el VHC al bebé.

El ribavirin causa defectos de nacimiento severos, así es que no debe ser utilizado por las mujeres embarazadas o que estén dando pecho a sus bebés, o por los hombres cuyas parejas están embarazadas. El interferón no debe usarse durante el embarazo, ya que los efectos sobre el feto son desconocidos. Para más información lea el documento de Project Inform llamado "El Embarazo y el VIH."


Una Nota Sobre la Depresión

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Las personas que han sido diagnosticadas con depresión pueden no ser buenos candidatos para la terapia contra el VHC. Sin embargo, tomar antidepresivos, asistir a grupos de apoyo o a terapia puede ser de utilidad. Los médicos recomendarán que una persona con un historial de depresión esté bajo un tratamiento con antidepresivos estable y eficaz, durante seis meses antes de iniciar el tratamiento contra el VHC. Hable con su médico para obtener el apoyo adecuado para su salud mental. Lea la publicación de Project Inform, Wise Words #9, "La depresión y el VIH".


Otras Consideraciones de Tratamiento

  • Si es posible, vea a un médico experimentado en el tratamiento de personas tanto con VIH como con VHC.

  • Siempre tenga en cuenta otros los medicamentos que esté tomando o los otros problemas médicos que tenga, y cómo pueden estos ser afectados por el tratamiento del VHC.

  • El uso del alcohol es muy tóxico, puede deteriorar aún más su hígado, y es un gran riesgo para un avance rápido de la enfermedad. Bien sea que usted tome tratamiento para el VHC o no, se recomienda fuertemente que evite el uso del alcohol. Además, para las personas que toman trago en exceso, se recomienda que dejen de tomar seis meses antes de iniciar el tratamiento contra el VHC.
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Vacunas

Se recomiendan las vacunas tanto para el VHA (virus de la hepatitis A) como para el VHB (virus de la hepatitis B). Las vacunas son seguras y eficaces para las personas con VIH. Para más información, lea el publicación de Project Inform llamado "Hepatitis."

  
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Este artículo era proporcionada por Project Inform. Es parte de la publicación WISE Words.
 
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