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?Qué es la Resistencia?
Septiembre de 2004
Cuando uno o más medicamentos en un régimen dejan de funcionar, el VIH se reproduce a un mayor ritmo. Si una persona no se cambia a un nuevo régimen, esto puede dañar el sistema inmunológico y acelerar el avance de la enfermedad. Un aumento en la carga viral es a menudo la primera señal de resistencia a un medicamento. Por esto, es importante hacerse pruebas frecuentes de carga viral -- por lo menos cada tres meses. Desarrollar resistencia a un medicamento puede a veces significar que otros medicamentos no vayan a funcionar igual de bien. A esto se le llama resistencia cruzada. Por ejemplo, tomemos lo inhibidores de la transcriptasa inversa no nucleósidos (NNRTI por su sigla en inglés) que incluyen al efavirenz (Sustiva), la delavirdina (Rescriptor) y la nevirapina (Viramune). Todos estos medicamentos pueden dejar de funcionar si ocurre la misma mutación (cambio en el virus). Si se desarrolla resistencia a uno de estos medicamentos, los otros NNRTIs podrían no funcionar con la misma eficacia. El VIH puede volverse resistente a todos los medicamentos que existen para tratarlo en la actualidad. Sin embargo, algunos medicamentos son más potentes que otros, y puede tomarse más tiempo para desarrollar la resistencia. Las dos claves para prevenir la resistencia son 1) utilizar un régimen potente y 2) tomar a tiempo y según las indicaciones las pastillas del régimen (adherencia a la terapia).
¿Cómo se prueba si hay resistencia?Hay disponibles varias pruebas para detectar la resistencia a los medicamentos. Existen dos tipos: las genotípicas y las fenotípicas. Ciertos cambios en el material genético del VIH hacen que sea menos probable que algunos medicamentos funcionen. Una prueba genotípica observa este tipo de cambios. Los resultados de la prueba genotípica indicarán estos cambios y predecirán cuáles medicamentos es más probable que funcionen. Las pruebas fenotípicas toman el virus de una persona y lo exponen a los medicamentos contra el VIH en el laboratorio para ver cuáles tienen éxito en reprimir la reproducción del virus. Los resultados de una prueba fenotípica detectarán estos cambios y predecirán cuáles medicamentos es más probable que funcionen. La resistencia no es un asunto de "todo o nada" ya que existen grados de resistencia. Un medicamento puede tener una potencia reducida o una resistencia parcial, pero aún tener la suficiente potencia para ser útil como parte de un régimen combinado de medicamentos. Para ambas pruebas, mientras más alta sea la carga viral de la persona, mayor será su exactitud. La pruebas genotípicas requieren una carga viral de por lo menos 1,000 y las pruebas fenotípicas de por lo menos 500. Una prueba fenotípica puede mostrar algunas veces una resistencia parcial con mayor exactitud que una prueba genotípica. Sin embargo, éstas son más costosas, toman más tiempo para efectuarse y es menos probable que estén cubiertas por el seguro de salud. Las pruebas genotípicas por lo general tienen una mayor cobertura, son más rápidas y cuestan menos. Los resultados de ambos tipos de pruebas requieren la interpretación de un experto. En el momento que una persona ya haya pasado por varios regímenes de medicamentos contra el VIH, es muy posible que haya desarrollado resistencia a varios de ellos. Esto se denomina resistencia múltiple a los medicamentos. Cuando se enfrenta una resistencia múltiple, elegir el siguiente tratamiento puede llegar a ser un gran desafío. Sin embargo, siguiendo los consejos de una guía experta en combinación con los resultados de las pruebas genotípicas y fenotípicas por lo general se puede llegar a una combinación que sea eficaz. (Para más información sobre las estrategias para la terapia de tercera línea en contra el VIH, ver debajo). Siempre es mejor utilizar un régimen que contenga por lo menos dos medicamentos hacia los cuales el VIH no sea resistente. Entonces, si aparece un nuevo medicamento al que no se tiene resistencia, este va a funcionar mejor si se combina con los medicamentos antiguos. Las pruebas de resistencia pueden ayudar a elegir cuáles medicamentos serán los más adecuados para esta situación. Como siempre sucede cuando se está diseñando una combinación de medicamentos, es importante tener en cuenta los posibles efectos secundarios e interacciones de la combinación que se está considerando.
ConclusionesEl uso de los medicamentos contra el VIH está limitado por el desarrollo de una resistencia por parte del virus. Aunque podría no ser posible detener la formación de la resistencia, se podría retrasar enormemente. La clave para prevenir, o al menos retardar, el desarrollo de la resistencia es estar en una combinación potente y cumplir con el uso de los medicamentos (adherirse a la terapia). Si se sospecha una resistencia, las pruebas genotípicas y fenotípicas podrían ayudarles a ti y a tu médico a diseñar el siguiente régimen de tratamiento.
?Qué Hago Si Soy Resistente a Todo lo Que Hay?
Existen evidencias de que es mejor continuar con la terapia que suspenderla por completo. Varios estudios han mostrado que permanecer en un régimen que está fallando aún ofrece algún grado de represión del virus y es menos dañino que suspender totalmente los medicamentos. Sin embrago, estos estudios asumen que la persona no está experimentando efectos secundarios graves a causa de dichos medicamentos. El riesgo de no tomar ningún medicamento es alto, particularmente si el recuento de células CD4+ ha estado alguna vez por debajo de 200 y si se tiene una de las enfermedades oportunistas que indican la presencia del SIDA. ¿Por qué una persona se puede beneficiar de seguir tomando medicamentos hacia los cuales el virus ya ha desarrollado resistencia? Hay tres cosas que pueden ayudar a explicar esta observación. La primera es que la resistencia no es cuestión de "todo o nada". El VIH puede ser parcialmente resistente al medicamento, es decir, que el medicamento funciona hasta cierto punto, no tanto como si no existiera la resistencia. Suspender en parte la reproducción del virus es probablemente mejor que dejar por completo de hacerlo. La segunda es que las personas que viven con el VIH por lo general alojan diferentes poblaciones del virus en sus organismos. Las pruebas de resistencia comerciales solo detectan la población más numerosa o dominante. De tal manera que las poblaciones más pequeñas del virus -- que todavía pueden ser sensibles a uno o más de los medicamentos -- no son detectadas. En consecuencia, un régimen de medicamentos puede sostener cierta actividad contra el VIH aun cuando las pruebas muestren que existe una resistencia total. Por último, los cambios por los que pasa el virus para volverse resistente a un medicamento en particular pueden hacer que el virus no esté muy en forma. Para más información sobre este tema, ver el cuadro abajo.
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Este artículo era proporcionada por Project Inform. Es parte de la publicación WISE Words.
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