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Las Mujeres y el VIH

17 de septiembre de 2007

En general, el número de mujeres VIH positivas, está aumentando. De acuerdo con los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades), las mujeres continúan representando un porcentaje en aumento de los nuevos casos de SIDA en los Estados Unidos. En el año 2003, las nuevas infecciones con VIH entre mujeres, reportadas a nivel nacional, en las 35 zonas con notificación confidencial a base de nombres de las infecciones con VIH, se atribuyen principalmente a relaciones heterosexuales (77%) y al uso de drogas inyectables (21%).

En la actualidad, las mujeres representan casi la mitad de los 40 millones de personas que viven con VIH en el mundo entero. El SIDA afecta más a las mujeres en los lugares en donde las relaciones heterosexuales son el principal modo de transmisión. Sin embargo, las mujeres (y los hombres) también son susceptibles a contraer el VIH a través de relaciones sexuales sin protección, al trabajo sexual (prostitución), y al inyectarse drogas con agujas contaminadas.

En la actualidad, las mujeres de color están afectadas con el VIH y el SIDA de manera desproporcionada. Las mujeres afro-americanas representan el 13% de la población femenina en los Estados Unidos, pero representaron el 67 por ciento de los casos de SIDA en mujeres en el 2004, un porcentaje 21 veces mayor que en las mujeres blancas. El porcentaje en latinas (15%) fue seis veces mayor que en las mujeres blancas. En relación a su población, los americanos nativos representan el tercer grupo étnico más afectado. De las mujeres de más de 50 años de edad, el 70% son afro-americanas o latinas. La mayoría de estos casos se deben a la transmisión heterosexual o al uso de drogas inyectables.

Cómo reducir el riesgo de contraer la infección con el VIH a través de las relaciones sexuales

Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de contraer el VIH a través de un solo acto heterosexual sin protección con una pareja infectada. Para prevenir la infección, las mujeres que pueden negociar tener relaciones sexuales seguras con sus parejas, deberían considerar el uso de condones (incluyendo el condón femenino) y abogar por más investigaciones sobre el VIH especialmente relacionado con las mujeres. Vea más información sobre prácticas sexuales seguras.

Uso de drogas inyectables

Muchas mujeres contraen el VIH al compartir agujas con una persona VIH positiva o a través del sexo sin protección con una persona que se inyecta drogas. Vea más información sobre la manera más segura de inyectarse.

Los programas de intercambio de agujas pueden ayudar a disminuir el riesgo de infección al proveer jeringas esterilizadas a los usuarios de drogas inyectables. En San Francisco, los sitios de intercambio de jeringas están ubicados por toda la ciudad. Para averiguar dónde se encuentra el sitio de intercambio de jeringas cercano a su zona llame a la línea de información sobre SIDA de California al 1-800-367-2437 o visite el sitio de HPP.

Trabajadoras sexuales

Por mucho tiempo se ha considerado a las trabajadoras sexuales (prostitutas) como vectores de la infección con el VIH. Sin embargo, las trabajadoras sexuales que no se inyectan drogas tienen el mismo grado de infección con el VIH que la población femenina en general, a pesar de que tienen muchas más parejas sexuales. Un estudio de los CDC halló que el 80% de las prostitutas usan condones con sus clientes, posiblemente porque les conviene mantenerse sanas en el negocio relacionado con el sexo.

De qué manera afecta el rol del género en la transmisión del VIH

Un amplio rango de desigualdades relacionadas con el género pueden tener un impacto en la transmisión del VIH en las mujeres. Algunas mujeres padecen de desigualdades en la sociedad que les impiden acceder a información precisa, atención médica de calidad y apoyo emocional apropiado en relación a:

Violencia contra las mujeres y coerción o presión para tener sexo

La elección de abstenerse o practicar sexo seguro, a menudo no es una opción para mujeres que experimentan violación o violencia sexual. Con mayor frecuencia, la violencia en contra de las mujeres es perpetrada por su pareja o esposo, lo que dificulta la negociación para tener sexo más seguro. En situaciones como esta en las que el hombre tiene más poder, es poco probable que la mujer insista en usar condones para protegerse del VIH.

El embarazo y el VIH

Cuando una mujer VIH positiva y embarazada recibe buen cuidado médico y toma los medicamentos antivirales durante el embarazo, se disminuye muchísimo la posibilidad de que le pase el VIH a su bebé.

Es muy importante que una mujer embarazada, que sabe que es VIH positiva, comience el cuidado prenatal lo antes posible para aprovechar dichos tratamientos. Cuanto antes reciba tratamiento la madre, más posibilidades hay de que el bebé no contraiga el VIH.

Una mujer VIH positiva embarazada puede recibir tratamiento:

En el pasado, antes de que los antirretrovirales fueran recetados rutinariamente, aproximadamente el 25% de los bebés de madres infectadas desarrollaban la enfermedad y morían antes de los 2 años de vida. Estudios recientes demuestran que las mujeres con VIH o SIDA que obtienen buen cuidado médico prenatal y que toman medicamentos antirretrovirales durante el embarazo, tienen menos del 5% de posibilidades de pasar el VIH a su bebé. Si estos bebés se infectan con el virus, tienden a tener una carga viral más baja (menos virus en el cuerpo) y mejores posibilidades de sobrevivir a largo plazo y sin enfermedades.

El análisis usado más comúnmente detecta la presencia de anticuerpos contra el VIH y no la presencia del propio virus. Todos los bebés de madres infectadas con el VIH, obtendrán inicialmente un resultado positivo a la prueba de anticuerpos ya que los anticuerpos contra el VIH atraviesan la placenta. Sin embargo, incluso sin usar AZT o nevirapine u otros antirretrovirales, sólo el 25% de los bebés que no son amamantados contraen el VIH.

Durante los primeros meses de vida, los anticuerpos anti-VIH de la madre desaparecen del cuerpo del bebé, por lo que hacia los 9 hasta los 18 meses de edad, una prueba de anticuerpos será negativa si el bebé no está infectado. Un bebé infectado producirá sus propios anticuerpos durante los primeros meses de vida, y por lo tanto, obtendrá un resultado positivo a los 18 meses de edad. Por esta razón, se utilizan las pruebas de ADN del VIH y ARN PCR para diagnosticar la infección con VIH en bebés menores de 18 meses de edad, ya que estos análisis detectan el virus directamente, en lugar de detectar los anticuerpos contra el VIH.

Estudios clínicos

En el pasado, las mujeres han sido excluidas por algunas compañías farmacéuticas, de algunos estudios clínicos con antirretrovirales nuevos. Esta exclusión ha afectado el nivel de conocimiento que tenemos sobre la eficacia y los riesgos de ciertos medicamentos y tratamientos en las mujeres y sobre cómo el cuerpo de los hombres y de las mujeres pueden responder de manera diferente a los medicamentos.

En la actualidad, se están realizando estudios para evaluar la eficacia y la seguridad de los microbicidas como herramienta de prevención contra el VIH en las mujeres. Un microbicida puede ser un gel, crema, supositorio, lubricante, esponja o anillo vaginal que actúa como barrera física contra el VIH y posiblemente contra otras ETS. Se cree que la primera generación de microbicidas estará lista para ser distribuida en el 2010. Incluso si los microbicidas pueden disminuir el grado de infección en un 60% solamente, tendrán un gran impacto en cuanto a la salud de las mujeres. Sin embargo, es necesario invertir más en investigaciones y desarrollo de microbicidas para que esto se convierta en una opción viable.

Asuntos de tratamiento

Las mujeres y los hombres quizás respondan de manera diferente a los tratamientos antirretrovirales. Por ejemplo, las mujeres que toman medicamentos antirretrovirales corren un mayor riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, resultado de un aumento elevado de las grasas en la sangre y de que los antirretrovirales tienen un mayor efecto negativo en la función hepática en las mujeres que en los hombres.

Problemas ginecológicos

A pesar de que las mujeres tienen muchos de los mismos problemas de salud que los hombres, las infecciones y problemas ginecológicos son muy comunes y con frecuencia son los primeros síntomas de enfermedad por VIH en la mujeres.

Las manifestaciones ginecológicas más frecuentes en VIH son:




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