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Guía de la Hepatitis B Para Personas Que Viven Con VIH

junio de 2009

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Sección 2: Transmisión y Prevención

Conciliarse con la infección por VHB implica, en ocasiones, hablar de tu estado con familiares, parejas sexuales, compañeros usuarios de drogas u otras personas cercanas a ti. Puede ser muy útil saber cómo se transmite el VHB, de modo que puedas proteger a terceros frente a una posible exposición, así como educarlos sobre la forma de evitar la infección.

El VHB se transmite a través de la sangre, el semen y otros fluidos corporales, es unas 50- 100 veces más infeccioso que el VIH y puede sobrevivir fuera del organismo hasta siete días.

Las vías de transmisión más habituales del virus de la hepatitis B son:

  • Al nacer, pasando de una madre infectada a su bebé;
  • En la práctica de sexo anal o vaginal sin protección con alguien que tenga el VHB. No está claro el riesgo existente a través de sexo oral sin protección;
  • Por compartir material de inyección de drogas, como agujas, calentadores, ligaduras, algodones, tubos, agua e, incluso, jeringas de medir;
  • Por compartir objetos de aseo personal que puedan tener sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes;
  • Hacerse un tatuaje con material compartido sin esterilizar, como agujas, tinta o depósitos de tinta;
  • Por someterse a un procedimiento médico con material no esterilizado; y
  • Por pinchazos accidentales u otros riesgos ocupacionales que impliquen exposición a la sangre de una persona infectada.

El virus de la hepatitis B no puede transmitirse por contactos casuales como besarse, estrechar manos, abrazarse o compartir utensilios de bebida o comida.

Pruebas y vacunación del VHB

Las personas con riesgo de infección por VHB deberían someterse a un sencillo análisis de sangre para averiguar si alguna vez se han expuesto a este virus o si necesitan vacunarse contra el mismo. La prueba examina la presencia de pequeñas piezas del VHB, denominadas antígenos, así como de los anticuerpos producidos por el sistema inmunitario para luchar contra el virus. En la prueba, se determina la presencia [resultado positivo] o ausencia [resultado negativo] de tres elementos:

Antígeno de superficie del VHB (HBsAg): Pequeñas proteínas de la superficie del VHB.

Anticuerpo de superficie del VHB (anti-HBs): Anticuerpos que actúan sobre el antígeno de la superficie.

Anticuerpo del núcleo del VHB (anti-HBc): Anticuerpo que actúa sobre el antígeno del núcleo.

Tabla de Resultados de las Pruebas de Análisis del VHB

HBsAgAnti-HBsAnti-HBc¿Qué significa?
NegativoNegativoNegativo El paciente no ha sido infectado y debería vacunarse contra el VHB.
NegativoPositivo Negativo ó Positivo El paciente ha sido vacunado o se ha enfrentado con éxito a una infección previa y ya está protegido frente al VHB. Esta persona no puede propagar el virus a terceros y no necesita vacunarse.
NegativoNegativoPositivo Incierto. El paciente puede tener una infección por VHB oculta y tendrá que someterse a una prueba de carga viral del virus (ADN del VHB) para confirmarlo. La persona puede estar también enfrentándose a una infección por VHB aguda y la realización de otra prueba, seis meses después, servirá de confirmación.
PositivoNegativo Negativo ó Positivo La persona puede tener infección por VHB aguda o crónica y puede transmitir el virus a terceros. Se necesitan más pruebas para determinar si el VHB se ha vuelto crónico o no.

Antígeno de superficie del VHB (HBsAg)

Los antígenos de superficie del VHB son pequeñas partículas proteínicas presentas en la superficie del virus de la hepatitis B. Pueden detectarse y medirse mediante análisis de sangre. Las pruebas de HBsAg se emplean habitualmente para comprobar la existencia de infección por VHB y diagnosticar la infección crónica por el virus. En general, los resultados de las pruebas suelen expresarse como positivo (reactivo) o negativo (no reactivo), aunque en ocasiones, en ámbitos de investigación, se determinan los niveles de HBsAg y se expresan en UI/mL (unidades internacionales por mililitro). Los pacientes que den positivo en la prueba de HBsAg tienen algún nivel de replicación viral del VHB en curso, aunque la enfermedad esté inactiva, y pueden transmitir el virus a terceros.

Algunas personas pueden tener un resultado negativo en su prueba de HBsAg y, pese a ello, tener un nivel detectable de VHB en sangre. Esto se denomina infección por VHB oculta. Las personas con VIH tienen una mayor tasa de VHB oculto que aquéllas sin VIH. No está claro si la infección por el virus de la hepatitis B oculta provoca daño hepático.

Es una buena idea que las personas que se encuentran en riesgo de infección por el VHB se sometan también a pruebas del virus de la hepatitis C (VHC) y del VIH, ya que estos virus se transmiten de formas similares. No existen vacunas preventivas para el VHC o el VIH, pero estos virus son tratables y, en el caso del VHC, se puede curar.

Vacuna contra el VHB

La vacuna contra el VHB fue creada a principios de la década de 1980. Está hecha con una pequeña parte del virus que no resulta infecciosa. Una vez inyectada la vacuna, el sistema inmunitario responde a la partícula viral incluida en ella generando anticuerpos que protegen frente al VHB. La vacuna es segura y tiene una eficacia superior al 90% en personas sin VIH. Se administra en una serie de tres inyecciones a lo largo de un período de seis meses. Algunas veces, la primera dosis de la vacuna se inocula al mismo tiempo que se realiza la prueba del VHB, puesto que la vacuna no resulta dañina para las personas ya infectadas o que cuentan con una protección de anticuerpos, aunque esta práctica no ha sido recomendada formalmente en las directrices de prevención y tratamiento. La vacuna contra el VHB también está disponible en una inyección combinada con la vacuna de la hepatitis A (Twinrix).

¿Quién debería recibirla?

Desde principios de la década de 1990, los programas de vacunación a recién nacidos de madres con hepatitis B crónica han reducido, en gran medida, la transmisión de madre a hijo del VHB. Además, según las recomendaciones de las autoridades de salud pública, las siguientes poblaciones deberían vacunarse: niños y todas aquellas personas que corran riesgo de infección por VHB, como las que tienen familiares con virus de la hepatitis B, trabajadores sanitarios, personas con enfermedad renal [del riñón] terminal que requieran diálisis, personas con hemofilia (una enfermedad hereditaria que afecta a la coagulación de la sangre), personas con VIH, personas que realizan actividades sexuales de alto riesgo (sexo vaginal y anal sin protección), usuarios de drogas inyectables y personas con hepatitis C u otro tipo de enfermedad hepática.

En EE UU, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) también recomiendan que las personas nacidas en regiones geográficas con una prevalencia de HBsAg superior al 2%, y los hijos de estos inmigrantes, se sometan a pruebas y se vacunen. Esto incluye muchos países de Europa del Este, Asia, África, Oriente Medio e islas del Pacífico. Puede encontrarse una lista completa [en inglés] en: www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5708a1.htm#tab3.

¿Durante cuánto tiempo funciona?

El efecto protector de la vacuna contra el VHB puede desaparecer con el tiempo, por lo que si te vacunaste hace más de diez años, es una buena idea pedir a tu médico que te haga una prueba (denominada título de anticuerpos inmunizantes anti-VHB) para ver si necesitas una inoculación de refuerzo [otra inyección de la vacuna] a fin de mantener la protección.

Vacunación de personas con VIH

Todas las personas con VIH deberían vacunarse contra el VHB y el virus de la hepatitis A (VHA) si nunca se infectaron antes. Tu médico puede comprobar si es conveniente que te vacunes.

Algunos pacientes con VIH tendrán que repetir la secuencia de vacunación o emplear una dosis más elevada de la vacuna para conseguir suficientes anticuerpos a fin de protegerse frente al VHA y el VHB. Como estas vacunas necesitan que el sistema inmunitario esté sano para poder tener eficacia, si tu recuento de CD4 es inferior a 200 células/mm3, algunos expertos consideran que puede ser mejor iniciar el tratamiento anti-VIH primero y luego vacunarse, cuando el sistema inmunitario esté más fuerte.

Tras la vacunación, sería conveniente que en la clínica comprobaran tus niveles de títulos de anticuerpos de forma anual para ver si tu protección es suficiente. Es posible que necesites un refuerzo para recuperar tu nivel de títulos de anticuerpos.

Prevención de la transmisión de madre a hijo

El virus de la hepatitis B puede transmitirse fácilmente de madre a hijo. En el mundo, la mayor parte de las personas con infección crónica por VHB adquirieron el virus al nacer. Cerca del 90% de los bebés cuyas madres están infectadas por este virus tendrán una infección crónica. Como la transmisión del virus puede evitarse, es importante que todas las mujeres embarazadas comprueben si tienen VHB.

Las madres con VHB pueden proteger a sus bebés asegurándose de que reciben una inyección de inmunoglobulina contra la hepatitis B (HBIG, un producto elaborado a partir de plasma sanguíneo que contiene anticuerpos protectores frente al VHB) y la primera dosis de la vacuna anti-VHB en las primeras 12 horas de vida. Se necesitan dos o tres inoculaciones más (dependiendo si la vacunación es contra el VHB sólo o en combinación con otras vacunas) a lo largo del primer año para completar la tanda de vacunación. Esta estrategia tiene una eficacia de aproximadamente el 95% en la protección de los niños frente al VHB, pero la tasa de éxito es menor cuando la madre tiene una carga viral elevada [de este virus]. Puedes preguntar a tu médico cuántas inyecciones más necesitará tu hijo y cuándo deberías volver para que se las pongan.

No se ha investigado lo suficiente sobre el riesgo de que los bebés presenten defectos de nacimiento o sobre la reducción de la transmisión del VHB cuando se toma tratamiento durante el embarazo. Sin embargo, hasta ahora, los datos del Registro Antirretroviral del Embarazo no evidencian ningún riesgo adicional de defectos de nacimiento en bebés cuyas madres recibieron terapia anti-VHB durante el embarazo en comparación con la población general.

Las mujeres embarazadas coinfectadas por VIH/VHB deberían recibir tratamiento contra ambos virus (para más información, puedes consultar la sección 6 sobre 'Tratamiento del VHB para personas con VIH'). Esto ayudará a evitar la transmisión del VIH al bebé. Para más información sobre VIH y embarazo, puede consultarse la guía de i-Base disponible en internet en: www.i-base.info/guides/pregnancy/index.html. La versión de 2006 en español: http://gtt-vih.org/files/active/1/GUIAVIHEMBARAZO2006.pdf.

Algunas consideraciones importantes sobre el uso de fármacos anti-VIH para prevenir la infección por este virus

En ocasiones, para prevenir la infección por VIH, algunas personas reciben fármacos antirretrovirales, como aquéllas que se exponen por accidente; este también es el caso de las mujeres embarazadas con VIH y que no los necesitarían por su propia salud, pero sí para evitar la transmisión de madre a hijo. Tres de los fármacos empleados en estas circunstancias son lamivudina, emtricitabina y tenofovir, utilizados asimismo para tratar el VHB. Es muy importante hacer una prueba del VHB antes de administrar lamivudina, emtricitabina o tenofovir para prevenir el VIH. Las personas que tienen el virus de la hepatitis B han de evitar el uso de estos tres fármacos para prevenir el VIH, ya que, si se interrumpe su toma, puede provocar unos rebrotes graves del VHB, que podrían incluso ser mortales. En su lugar, se deberían emplear otros fármacos anti-VIH.

Lactancia

Se ha detectado la presencia del VHB en la leche materna, pero hay estudios que han evidenciado que la lactancia resulta segura si el bebé se ha vacunado contra este virus al nacer. Sin embargo, como el VIH puede transmitirse de madre a hijo por la leche materna, esta práctica no está recomendada en el caso de mujeres seropositivas, aunque puede que no haya alternativa en países más pobres donde no se disponga de leche maternizada.

Prevenir la transmisión sexual del VIH y el VHB

Tanto el VIH como el VHB pueden transmitirse por vía sexual a través de los mismos fluidos corporales (semen, fluido vaginal y sangre), pero las diferentes prácticas sexuales comportan distintos grados de riesgo. Por ejemplo, la masturbación mutua o el frotarse los cuerpos no comportan riesgo, mientras que el sexo oral presenta un riesgo reducido. Por otro lado, el sexo anal o vaginal sin el uso de preservativos es una actividad de alto riesgo. Si se tiene una elevada carga viral [la cantidad de virus circulando en el organismo] del VIH y/o del VHB, aumenta el riesgo de infectar a la pareja sexual por estos virus. Las personas que presentan infecciones de transmisión sexual (ITS, como el herpes, la gonorrea o la sífilis) no tratadas son más propensas a transmitir y adquirir cualquiera de los dos virus. Esto se debe a que sus sistemas inmunitarios pueden estar debilitados por las ETS o porque presentan úlceras. El empleo constante y correcto de los preservativos cada vez que se practica sexo reduce, en gran medida, el riesgo de transmisión del VIH y el VHB.

VHB y uso de drogas inyectables

El virus de la hepatitis B puede mantenerse con vida durante días en las jeringuillas u otros objetos. Por este motivo, si tomas drogas es importante hablar con las personas con las que consumes respecto a cómo hacerlo de forma segura y de un modo que proteja a todo el mundo. También es recomendable que las personas usuarias de drogas inyectables se realicen pruebas del VHB y se vacunen contra este virus.

El lavar las jeringuillas con lejía reduce el riesgo de transmisión del VIH, pero puede ser menos eficaz en la prevención de las infecciones por VHB y VHC. Si consumes drogas, sería aconsejable que utilizaras un nuevo juego de jeringas y material de inyección cada vez. Si tomas drogas con otras personas, podrías marcar tu material y asegurarte de que todas ellas tuvieran su propia cuchara o calentador. El uso de jeringuillas limpias y de tu propio material siempre que te inyectas drogas sirve para detener la transmisión del VIH, VHB y VHC.

 

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Este artículo era proporcionada por Treatment Action Group.
 
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