Advertisement
The Body: The Complete HIV/AIDS Resource Follow Us Follow Us on Facebook Follow Us on Twitter Download Our App
Professionals >> Visit The Body PROThe Body in English
VIH/SIDA Centro de Recursos Para Latinos
  
  • Email Email
  • Printable Single-Page Print-Friendly
  • Glossary Glossary
  • PDF PDF
Guía de la Hepatitis B Para Personas Que Viven Con VIH

junio de 2009

 < Prev  |  1  |  2  |  3  |  4  |  5  |  6  |  7  |  8  |  9  |  10  |  11  |  12  |  13  |  14  |  15  |  Next > 

Sección 1: Primeras Preguntas

Saber más acerca de la hepatitis B te ayudará a entender mejor las complejidades de esta enfermedad y a disponer de más información a la hora de tratar con tu médico las decisiones sobre tu atención sanitaria. A continuación, se detallan algunas preguntas básicas que podrías hacerte en torno al VHB y la coinfección por VIH/VHB. Estas cuestiones se tratarán con más detalle en capítulos posteriores.

¿Qué es la hepatitis B?

La hepatitis B está provocada por un virus (VHB) que infecta a las células hepáticas. Una vez en el hígado, el VHB puede reproducirse en grandes cantidades durante años o décadas, sin provocar daños en ese órgano. De hecho, muchas personas con VHB se muestran saludables y nunca necesitarán tratamiento. Sin embargo, en aproximadamente uno de cada cuatro pacientes [a medida que viven más tiempo con la infección y por motivos aún no muy claros] el sistema inmunitario comenzará a reconocer la infección y se activará, atacando y matando a las células hepáticas infectadas por el VHB, provocando de forma lenta una inflamación hepática y la aparición de cicatrices (lo que se conoce como fibrosis). Finalmente, la infección puede conducir a unas cicatrices más graves en el tejido del hígado [lo que se denomina cirrosis], a un fallo hepático o a un cáncer hepático (carcinoma hepatocelular [CHC])

¿Cómo me infecté por VHB?

Por lo general, la infección por VHB no presenta síntomas cuando se produce, por lo que los pacientes a menudo se sorprenden cuando descubren que la tienen. El virus puede pasar de madre a hijo en el nacimiento o durante la primera infancia; en partes del mundo donde el VHB es frecuente (África y Asia), la mayoría de las personas infectadas por el virus lo adquirieron al nacer y puede que no sepan que lo tienen. Los adultos pueden contraer este virus a través de la práctica de sexo sin protección o por compartir material de inyección de drogas con alguien infectado. Como ésas son también rutas de transmisión del VIH, la coinfección por ambos virus es habitual cuando se dan estas actividades de riesgo.

La buena noticia es que el VHB puede prevenirse. Existe una vacuna preventiva eficaz, y el uso de preservativos y material de inyección limpio puede reducir, en gran medida, el riesgo de transmisión. Para más información sobre la transmisión del VHB y de cómo protegerte a ti y a otras personas, consulta la sección 2 sobre 'Transmisión y prevención del VHB'.

¿Qué gravedad tiene la infección por VHB?

La infección por hepatitis B es una dolencia compleja y aún se está intentando entender por qué la enfermedad es más grave en unas personas que en otras. Por ejemplo, cuando los adultos sanos adquieren la infección por primera vez (fase de infección aguda), sólo un 30-50% experimentarán síntomas y la inmensa mayoría [más del 95%] podrán aclarar el virus por sí mismos (aclaramiento espontáneo) en los primeros tres meses. En el caso de los adultos con VIH, al presentar un sistema inmunitario debilitado, tienen una probabilidad significativamente menor de aclarar la infección por VHB por sí mismos. En general, los bebés y los niños pequeños no experimentan síntomas durante la fase de infección aguda, pero como sus sistemas inmunitarios no están funcionales por completo, sólo el 10% podrán aclarar la infección por VHB. Si la infección se aclara, el sistema inmunitario desarrolla anticuerpos que ofrecen protección frente a una nueva infección. Si no se aclara, la infección se convierte en crónica (o de por vida).

Como es raro presentar síntomas físicos hasta que esta enfermedad de progresión lenta haya producido un gran daño hepático, la mayoría de las personas infectadas al nacer pueden no experimentar ningún problema de salud grave hasta que llegan a los 30-50 años de edad.

El riesgo de progresión de la infección crónica por VHB varía en función de diversos factores. Los pacientes corren un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave si:

  • Han tenido la infección durante mucho tiempo (al nacer, en vez de cuando ya son adultos);
  • Son hombres de más de 40 años o mujeres de más de 50;
  • Tienen sobrepeso;
  • Consumen mucho alcohol;
  • Tienen un historial familiar de enfermedad hepática, niveles anómalos de colesterol o diabetes; o
  • Presentan un sistema inmunitario debilitado (personas que tienen VIH, padecen otra enfermedad que afecta a su sistema inmunitario, o están tomando fármacos inmunosupresores).

Al existir tantos factores que complican la cuestión, es difícil generalizar respecto a la probabilidad de progresión de la infección. En consecuencia, es importante considerar tu propia situación específica y tomar las decisiones sobre el cuidado de tu salud en consecuencia. Para más información sobre cómo hacerlo, puedes consultar la sección 3 sobre 'Historia natural del VHB'.

¿Qué frecuencia tiene la infección por VHB y la coinfección por VIH/VHB?

En todo el mundo viven al menos 350 millones de personas con infección crónica por VHB y se calcula que en EE UU residen dos millones de ellas. Como el VIH y el VHB se transmiten de forma similar, es frecuente que haya coinfecciones por ambos virus: Se considera que el 10% de los 36 millones de personas con VIH en todo el mundo están coinfectadas por VHB. A escala mundial, aproximadamente el 50% de los casos registrados de cirrosis y el 30% de los cánceres hepáticos están relacionados con el VHB y, cada año, más de 500.000 personas mueren por estos motivos.

Desde mediados de la década de 1980, los programas de vacunación universal a recién nacidos han tenido mucho éxito en la reducción de las tasas de infección por VHB en los países que los han implementado, mientras que los que no disponen de programas al respecto están viendo cómo esta epidemia sigue creciendo. Ahora, décadas más tarde, las personas sin acceso a la vacunación contra el VHB y las nacidas antes de que la vacuna estuviera ampliamente disponible están empezando a desarrollar graves problemas hepáticos.

Los pacientes con VIH que tienen acceso al tratamiento viven más tiempo, pero hoy en día están sufriendo daños hepáticos provocados por las hepatitis virales, incluyendo la B. Actualmente, la enfermedad hepática terminal (ESLD, en sus siglas en inglés) debida a la coinfección por una hepatitis viral constituye una causa importante de muerte entre las personas con VIH.

¿El VIH empeorará mi infección por VHB?

El VIH empeora la infección por VHB puesto que debilita el sistema inmunitario, haciendo que, para las personas con los dos virus, sea más difícil aclarar una infección aguda por VHB. En el caso de la infección crónica por el virus de la hepatitis B, la disfunción inmunitaria inducida por el VIH puede aumentar el riesgo de sufrir daño hepático debido a episodios de activación inmunitaria que actúan sobre las células hepáticas infectadas por el VHB. Las personas coinfectadas tienen más probabilidades de experimentar una progresión más rápida de la infección por VHB y sufrir un mayor daño hepático que las que sólo tienen VIH. La coinfección por VIH también aumenta el riesgo de desarrollar cáncer hepático relacionado con el virus de la hepatitis B.

Es muy importante que todos los pacientes con VIH sean examinados para comprobar si tienen VHB antes de iniciar su tratamiento anti-VIH por primera vez, ya que la coinfección tiene repercusiones en las decisiones sobre la terapia. Esto se debe a que algunos fármacos anti-VIH también son eficaces contra el VHB, mientras que otros no. Si una determinada combinación de fármacos antirretrovirales es incapaz de controlar al mismo tiempo la infección por VHB, a medida que el sistema inmunitario del paciente mejora con el tratamiento anti-VIH (reconstitución inmunitaria), la infección por VHB, que no se había detectado antes, puede ser reconocida por un sistema inmunitario más fuerte, el cual lanzaría una potente respuesta, lo que podría provocar un daño hepático rápido y grave, que puede resultar mortal.

Esto resulta especialmente importante en el caso de personas coinfectadas que inician tratamiento con un bajo recuento de linfocitos CD4 (inferior a 200 células/mm3), dado que pueden tener un nivel mucho mayor de VHB en el organismo, lo que puede desencadenar una respuesta inmunitaria más grave. Tu médico debería controlar si se producen elevaciones rápidas y pronunciadas de las enzimas hepáticas durante los primeros meses de tratamiento anti-VIH.

Asimismo, deberían tomarse precauciones cuando los pacientes coinfectados interrumpen o cambian su tratamiento antirretroviral. La suspensión de la terapia para el VHB puede desencadenar un rebote viral -- un aumento de la carga viral del VHB -- que puede originar una respuesta inmunitaria y provocar un daño hepático. Esto se conoce como rebrote de VHB. Del mismo modo, el cambio a otro régimen anti-VIH que carezca de fármacos activos contra el virus de la hepatitis B también puede provocar un repunte de este último virus. Para más información, puedes consultar la sección 4 sobre 'Progresión de la Infección por VHB e Impacto de la Coinfección por VIH'.

¿El VHB empeorará mi infección por VIH?

No está claro que la infección por VHB tenga un efecto directo sobre la progresión de la infección por VIH. Sin embargo, muchos fármacos antirretrovirales sólo pueden ser degradados adecuadamente si el hígado está sano. Las personas con VIH y daño hepático relacionado con el VHB pueden ser incapaces de procesar los fármacos de forma eficiente y, así, experimentar unos efectos secundarios más graves, debido a unas concentraciones más elevadas de fármaco que quedan en el organismo. Algunos fármacos anti-VIH pueden producir también daño hepático de forma directa. Se debería evitar el empleo de estos fármacos en pacientes coinfectados por VHB. Sería conveniente que tu médico te recetara medicamentos que tengan menos probabilidad de provocar daños en el hígado.

¿Qué pruebas debería hacerme y qué significan los resultados?

Los médicos utilizan distintas pruebas para monitorizar de forma regular la actividad del VHB, vigilar los signos de activación de la enfermedad y determinar los grados de daño hepático. Estas pruebas pueden ofrecer una información importante sobre el estado en el que se encuentra tu infección por VHB y se usan como orientación para el inicio del tratamiento de este virus, así como una medida de la respuesta a tu terapia. Los resultados de estas pruebas pueden evidenciar fluctuaciones (cambios u oscilaciones irregulares) en la cantidad de virus en sangre, así como variaciones en la inflamación hepática observadas con frecuencia durante la infección crónica por VHB, por lo que se tiene que hacer un seguimiento temporal para observar un patrón claro que te ofrezca suficiente información para tomar decisiones sobre el tratamiento. Para entender más sobre estas pruebas y lo que significan, puedes consultar la sección 5 sobre 'Diagnóstico del VHB'.

¿Puede curarse el VHB y cómo sé si necesito tratamiento?

Actualmente, no es posible curar el VHB con tratamiento, ya que pequeñas partículas del virus (ADNccc) se insertan en el material genético de las células hepáticas, donde los fármacos no pueden llegar. Sin embargo, la medicación puede controlar el VHB de forma que se evite o retrase el desarrollo del daño hepático. Algunas personas sin VIH que han controlado de forma eficaz la infección por VHB con tratamiento puede que sean capaces de interrumpir el tratamiento y confiar únicamente en su sistema inmunitario para mantener a raya el virus. No obstante, la mayoría de los pacientes tendrán que seguir tomando tratamiento anti-VHB de modo indefinido.

Aunque se han realizado avances alentadores en la terapia del VHB en los últimos diez años, la toma de decisiones sobre el tratamiento puede resultar compleja. Los médicos e investigadores siguen intentando encontrar los mejores indicadores que señalen la necesidad de iniciar la terapia, pero en general coinciden en que los pacientes se pueden beneficiar del tratamiento cuando su VHB se está replicando de forma activa y existen signos de inflamación hepática (presente o pasada) o de cicatrización. Dado que no siempre es necesario el tratamiento anti-VHB, la decisión de esperar a ver qué sucede o de iniciarlo puede ser dura, especialmente teniendo en cuenta los posibles efectos secundarios a largo plazo y el elevado coste de las terapias de por vida.

En la actualidad, existen seis fármacos distintos para tratar el VHB. Hay mucha preocupación respecto a la aparición de resistencia a fármacos, ya que algunas de estas sustancias son más eficaces que otras a la hora de controlar las mutaciones del VHB que le confieren resistencia a fármacos. Para más información acerca del tratamiento del virus de la hepatitis B y las actuales directrices sobre el momento de iniciarlo, puedes consultar la sección 6 sobre 'Tratamiento del VHB'.

¿Qué es lo primero que debería hacer una vez que sé que tengo el VHB?

Algunas personas deciden unirse a un grupo de apoyo. Hablar con otros pacientes y compartir las experiencias puede hacer que te sientas menos aislado. El abordaje de temas delicados, como desvelar tu estado serológico, y la recomendación de realizar la prueba y vacunación del VHB a tu familia, tus parejas sexuales o a las personas con las que consumes drogas, puede ser más sencillo cuando has oído el modo en que otros afectados han tratado estas situaciones.

Encontrar un médico que tenga experiencia en tratar tanto el VIH como el VHB constituye otro paso importante. Muchas personas tienen sentimientos negativos sobre los hospitales, clínicas y despachos médicos, quizá debido a experiencias traumáticas en el pasado. Hay que tener en cuenta que, durante el manejo de una enfermedad crónica como el VHB, puedes pasar por muchos años de seguimiento de la dolencia realizando únicamente pruebas de sangre rutinarias y visitas a la consulta sin necesidad de tomar tratamiento. El colaborar con un facultativo que te guste y en el que confíes y hacerte cargo de tus propias decisiones sobre cuidado de salud puede ser una experiencia enriquecedora y positiva. Además del médico del VIH, puede que quieras consultar a un experto en hígado (un hepatólogo o gastroenterólogo).

Cuando estés preparado para iniciar el tratamiento, un paso importante es contar con una cobertura sanitaria. Si te han diagnosticado el VHB, el seguro sanitario puede ser caro y difícil de conseguir. Esto puede ser un tema complejo, pero tal vez sea lo primero que hay que solucionar, ya que el tratamiento del VHB resulta caro. Por lo general, los pacientes con VIH tienen un mejor acceso al tratamiento que las personas seronegativas, a través de programas con financiación pública creados gracias a la presión de personas que vivían con VIH en la década de 1980. Puede haber programas de asistencia gubernamentales de financiación estatal en tu zona de residencia, así como programas de descuento de fármacos de las compañías que pueden ayudar a costear parte de los gastos del tratamiento anti-VHB y de las pruebas de laboratorio. Para más información respecto a dónde se puede encontrar apoyo, información y asistencia económica, puedes consultar la sección 12 sobre 'Recursos'.

¿Hay otros virus de la hepatitis que debería conocer?

Además del VHB, hay otros virus que pueden infectar el hígado. Se nombran de forma alfabética (A, C, D y E), según el orden en que fueron descubiertos. Todas las personas con VIH tendrían que comprobar si tienen estas hepatitis virales. Aunque todos estos virus infectan el hígado, cada uno es diferente y algunos son más graves que otros. La coinfección por más de un virus puede complicar todavía más tu salud y provocar un daño hepático más rápido. Para más información sobre la coinfección por otras hepatitis virales, puedes consultar la sección 11 sobre 'Otras hepatitis virales'.

 

 < Prev  |  1  |  2  |  3  |  4  |  5  |  6  |  7  |  8  |  9  |  10  |  11  |  12  |  13  |  14  |  15  |  Next > 

  
  • Email Email
  • Printable Single-Page Print-Friendly
  • Glossary Glossary
  • PDF PDF

Este artículo era proporcionada por Treatment Action Group.
 
Vea También
Hepatitis
Artículos Recientes en Español
VIH/SIDA Centro de Recursos Para Latinos

 

Advertisement