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Perspectiva Personal: Depresión Después de 15 Años

Verano de 2006

He sido VIH positiva por 15 años. Tengo 46 años con dos hijas adolescentes y soy originalmente del Ecuador. Puedo decir que 1990 fue un año marcado por alegrías y tristezas porque me casé, me embaracé y mi esposo se enfermó y fue diagnosticado con SIDA. Yo también fui diagnosticada con VIH después de haber dado a luz a mi hijo. En 1991 mi esposo falleció dejándome con una enfermedad de la cual aún no tenía mucho conocimiento. El también dejó una viuda con un hijo de casi un año de edad y una hija que tenía tres años de edad.

No me di tiempo para llorar o pesar su muerte. Estaba demasiada ocupada cuidando de mis hijos. Aunque difícil de creer, también estaba cuidando de la mujer que posiblemente había infectado a mi esposo o al revés- no se ahora pero eso ya no es importante para mí. Ella me lo confesó después de la muerte de mi esposo, durante un momento que estábamos únicamente las dos. No le podía guardar rencor, las cosas ya habían pasado y las cartas estaban echadas para ambas. Nos apoyábamos mutuamente hasta que ella decidió regresar al Ecuador, donde ella falleció.

Después de muchos años de estar viviendo con "mi virus" había empezado a sentirme triste y deprimida. A veces lograba sonreír, pero eran pocas y contadas las veces. Pienso que se debe principalmente a mi esposo pero me pregunto, "¿Por qué ahora después de tantos años de su muerte que me está golpeando tan fuerte?" En parte creo que el estar cuidando de mis hijos me mantuvo ocupada, pero ahora que son mayores y al sentirme sola empiezo a pensar en el y otras cosas que me ponen triste-parece que el tener mas tiempo para mí misma no ha sido tan positive positiva experiencia para mí.

Desde que empecé a sentirme triste, se me hacía difícil hacer mis tareas diarias y a veces no me motivaba para hacer cosas que tenía que hacer. A veces sentía dificultades para ir a mis citas médicas y me tenía que empujar para hacerlo. Sentí que mi depresión no era tan fuerte-había escuchado de personas que se descuidaban y que tenían pensamientos para suicidarse- pero aún así sabía que necesitaba ayuda. Así que busqué ayuda antes de sentirme demasiado mal. Hablé con mi medico, el recomendó que viera a un terapeuta, y fui diagnosticada con depresión.

Ahora tomo medicamento para la depresión con mis medicamentos para el VIH. Aún no se si los medicamentos para la depresión están funcionando porque no los he venido tomando por mucho tiempo, pero pienso que ahora sonrío mas que antes. No estoy segura si me sentiré de la manera que me sentía, pero hay días que me siento mejor que otros. Voy a mi grupo de apoyo, continúo viendo al terapeuta, aprendo mas sobre el virus y mi enfermedad. Ahora entiendo que mi vida no ha terminado. Puedo conversar con mis compañeros de grupo y con un profesional de salud mental que me ayuda a sentirme mejor antes de que no tuviera a nadie con quien conversar. Desde que me he sentido mejor salgo a bailar con mi novio (sí, ahora tengo un novio). El poder bailar, mantenerme activa y pasar tiempo con él aleja mis pensamientos de cosas tristes.

También sé que en el pasado el ser madre y cuidar de mis hijos tomaba una gran parte de mi tiempo, y no me permitían pensar sobre lo que sentía. Ahora que mis hijos ya están grandes me duele que ya no necesiten de mí tanto, pero sé que es un proceso natural- los hijos crecen, se independizan, y forman su propia familia. Creo también que este proceso me ha permitido pensar mucho en la muerte de personas queridas a mí, y la muerte de mi esposo. El tiempo adicional que tengo me ha llevado a pensar sobre mi vida pero también me ha permitido lidiar con situaciones dolorosas del pasado que no fueron resueltas.

En Junio, serán quince años desde que mi esposo falleció. Tendré una misa para el, y parece increíble que después de tantos años me entristezca tanto su muerte, pero así es la depresión. Tomo las cosas día a día. Lo amaba mucho y no le guardo rencor y lo recuerdo con mucho cariño. Entiendo que debo de dejar de lado los recuerdos y perdonar. Yo continuo tomando mis medicamentos, voy a mis grupos, y trato de hacer tantas actividades me sienta capaz de hacer.

Transcita por Sarah Swofford


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Este artículo era proporcionada por AIDS Community Research Initiative of America. Es parte de la publicación ACRIA Update.
 
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