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¿Qué Pasó con la Vacuna?

Verano de 2007

Cuando el VIH fue descubierto a principios de los 80's, los científicos estaban optimistas de que una vacuna para prevenir la infección sería desarrollada en cuestión de años. Desafortunadamente, aquel optimismo fue perdiéndose y el VIH se convirtió en un enemigo complicado para los investigadores de una vacuna.


El Enfoque de Anticuerpos Da en el Blanco

En la época del descubrimiento del VIH, se pensó que la mayor parte de las vacunas funcionaban al iniciar un tipo de respuesta inmunológica llamada respuesta de anticuerpo (ahora sabemos que las células T y otras partes del sistema inmunológico también participan). Los anticuerpos son pequeñas moléculas en forma de "Y" que son elaboradas por unas células del sistema inmune llamadas células B. La función de los anticuerpos es la de flotar dentro del sistema circulatorio y envolver a los patógenos, deshabilitándolos y marcándolos para su destrucción. Experimentos iniciales mostraron que el VIH reproducido en laboratorio, puede ser efectivamente bloqueado por los anticuerpos que se adhieren a la proteína externa del virus, llamada proteína de la cobertura del VIH. Los científicos diseñaron vacunas basadas en una molécula en la cobertura llamada gp120, con la esperanza de que estas vacunas iniciaran la estimulación de la producción de anticuerpos similares, ofreciendo así una protección como si se hubiese expuesto al VIH.

Pero antes de que se desarrollaran estudios clínicos, los investigadores se dieron cuenta de que el VIH se adapta a vivir en una placa de laboratorio (o disco de cultivo) haciéndose más vulnerable a los anticuerpos, a diferencia de lo que pasa dentro del cuerpo humano. El VIH que se toma directamente de las personas no puede ser bloqueado por los anticuerpos anti-gp120, que si funcionan contra el VIH manipulado en el laboratorio. La compañía VaxGen, que estaba desarrollando la vacuna gp120 decidió hacer de oídos sordos a estos resultados.

VaxGen tomó su vacuna llamada AIDSVAX e inició dos enormes estudios clínicos para probar si funcionaba. Se condujo un estudio en Norte América donde la mayor parte de los participantes fueron hombres gay. El segundo estudio se hizo en Tailandia entre personas en alto riesgo por el uso de drogas intravenosas.

Cuando los resultados finalmente se hicieron públicos en el 2003, arrojó que los anteriores estudios de laboratorio estuvieron correctos. No se encontraron diferencias entre el número de personas que se infectaron sin importar si tomaron la vacuna AIDSVAX o el placebo. VaxGen intentó extraer forzosamente resultados positivos del estudio en Norte América y sugirió que AIDSVAX mostró un efecto protector en personas de color. Esto resultó siendo una falsa declaración, basada en un número pequeño de participantes de raza no-blanca enrolados en el estudio clínico.


Las Respuestas de las Células T Toman un Vuelco

Mientras que esto puede sonar desastroso, no todo fue en vano, pues muchos otros científicos continuaron usando otros enfoques para el desarrollo de una vacuna. En la última década, se ha encontrado que existe otro tipo de respuesta inmunológica contra el VIH que puede proteger. Estas respuestas inmunológicas son las respuestas de las células T.

Las células T son de dos tipos: las células CD4 (que son monitoreadas en personas con VIH como marcador de la progresión de la enfermedad) y las células CD8. Las células CD4 actúan como mariscales de campo dándole órdenes a las células CD8 y a las células B. Las células CD8 tienen una función vitalmente importante: Ellas pueden reconocer las células infectadas por el virus en el cuerpo y eliminarlas con sus proteínas destructivas. Por esta razón, también se les conoce como células T citotóxicas ("cyto" viene de la palabra griega que significa célula) o Linfocitos T Citotóxicos (LTC).

Diferentes fuentes de evidencia sugieren que las células CD4 y CD8 que atacan al VIH podrían tener un rol importante. En monos infectados con un pariente cercano del VIH llamado VIS (Virus de Inmunodeficiencia de los Simios), se observó que el conteo viral aumenta dramáticamente si los investigadores disminuyen artificialmente las células CD8. Las personas con VIH que no desarrollan inmunodeficiencia (personas que han permanecido por mucho tiempo libres de enfermedad y síntomas, sin necesidad de tratamiento ni sufrir la pérdida de su sistema inmunológico) -- llamados "no-progresores a largo plazo" -- han mostrado tener células CD4 y CD8 altamente funcionales que atacan al virus, y sus células CD8 pueden eliminar rápidamente las células infectadas en una placa de laboratorio. Las personas con VIH que progresan de la manera usual, también poseen células CD8 que atacan al virus -- a veces una gran cantidad -- pero cuando se observa su función, no hacen un trabajo tan efectivo eliminando células infectadas.

Adicionalmente, se ha encontrado que las células de CD4 y CD8 que atacan al VIH -- en algunas personas tales como los trabajadores sexuales y las parejas no infectadas de personas positivas -- que han sido repetidamente expuestos al virus, pero que permanecen sin infectarse (aunque no se conoce aún si son respuestas de la célula T que protegen a estos individuos, o si únicamente indican de que ha ocurrido una exposición al virus).


La Vacuna ALVAC

Como resultado de esta evidencia, y por la dificultad de bloquear al VIH con anticuerpos, una alternativa de los investigadores fue diseñar vacunas que puedan inducir la producción de células CD4 y CD8 que puedan atacar al VIH. Mientras que la respuesta de las células CD4 puede inducirse fácilmente, resultó más difícil hacerlo con las células CD8.

Durante los 90's, lo mejor que los investigadores pudieron lograr fue inducir las respuestas celulares de las CD8 que atacan al VIH en un 20% de las personas VIH negativas que recibieron una vacuna experimental llamada ALVAC. ALVAC es un tipo de vacuna llamada vector viral. Es una versión innocua de un virus aviano llamado canarypox, que ha sido alterado para que haga varias proteínas diferentes de VIH cuando se inyecta a las personas (estas proteínas no pueden formar VIH infeccioso).

Aunque la mayor parte de los investigadores piensan que será necesario inducir la respuesta de las células CD8 en más de un 20% en personas estudiadas para que la vacuna tenga la posibilidad de funcionar, ALVAC ahora está siendo evaluada en un gran estudio clínico en Tailandia para ver si puede ofrecer alguna protección contra la infección del VIH. Las personas en este estudio que se infecten además serán monitoreadas, para ver si el recibir la vacuna mejora la oportunidad de convertirse en un no-progresor a largo plazo.


Merck Hace un Importante Avance

El gran avance para las vacunas dirigidas a estimular la respuesta celular de las CD8, vino justo después del cambio de milenio. Merck y Co. desarrolló un tipo diferente de vacuna de vector viral, basada en la forma debilitada de un virus llamado adenovirus (que en su forma natural causa resfríos fuertes). Esta vacuna, en la mayoría de las personas que la han recibido, ha demostrado estimular la respuesta celular contra el VIH de las CD4 y CD8 (50-70%). Las proteínas de VIH que la vacuna hace se llaman gag, pol y nef. La vacuna de Merck está siendo probada en un estudio clínico con 3,000 participantes VIH-negativos que están en riesgo de infección. El estudio se inició en Enero del 2005, y los resultados se esperan a más tardar el 2010. Al igual que el estudio ALVAC, se evaluará si la vacuna podría proteger completamente contra la infección o tal vez incrementar la posibilidad de que la persona se convierta en un no-progresor a largo plazo.


VRC se Manifiesta

Una vacuna similar ha sido diseñada por investigadores gubernamentales en el Centro de Investigación de Vacunas (Vaccine Research Center, VRC, por sus siglas en inglés) en Bethesda, que es parte del Instituto Nacional de la Salud. El enfoque del VRC utiliza una estrategia doble, llamada vacunación "de primer refuerzo". La primera vacuna que es dada consiste en una porción de DNA, que puede hacer ciertas proteínas de VIH cuando es inyectada dentro del músculo. La vacuna del DNA puede inducir células CD4 y CD8 anti-VIH, pero únicamente a niveles muy bajos. El VRC entonces usa una vacuna a base de un adenovirus como la de Merck para elevar la cantidad de células CD4 y CD8 a niveles más altos.

La vacuna del VRC incluye más proteínas de VIH: Posee gag, pol, y nef, pero también incluye las proteínas de cobertura del VIH de tres diferentes subtipos de VIH, de diferentes partes del mundo: subtipos A, B, y C. Un estudio clínico para probar la efectividad de esta vacuna con 8,500 participantes está iniciándose, y los resultados preliminares se darían a conocer en el 2011.


Vacunas Terapéuticas

Todas las vacunas basadas en las células T mencionadas en éste artículo (y muchos otros), están también siendo estudiadas como terapias potenciales. El objetivo de la vacuna terapéutica es mejorar la efectividad de la respuesta inmunológica anti-VIH en personas que ya han sido infectadas con el virus. En estos estudios usualmente se vacuna a personas mientras estén tomando los medicamentos antiretrovirales, para que la respuesta anti-VIH de la célula T pueda desarrollarse al mismo tiempo que la carga viral que está siendo suprimida. El tratamiento antiretroviral luego es interrumpido para determinar si esta nueva respuesta inmunológica puede controlar al VIH mejor de lo que lo había hecho antes.

Hasta la fecha, algunos estudios usando ALVAC han mostrado un impacto limitado a la vacunación terapéutica, mientras otros no han mostrado efecto (o hasta un efecto perjudicial en un caso reportado). Los resultados de estos estudios usando las vacunas de Merck y VRC no han sido presentados al público aún.


Conclusión

Los resultados de estos estudios progresivos de vacunas basadas en las células T, serán críticos para el futuro de las investigaciones de vacunas contra el VIH. Si alguna evidencia significativa de protección -- contra la infección o el progreso de la enfermedad -- es observada, los investigadores podrán tratar de mejorar sobre esos resultados y, dependiendo del nivel del éxito, someter los resultados para aprobación ante el FDA.

Una vacuna que reduzca los niveles de carga viral puede tener un impacto beneficioso en la transmisión de VIH porque las personas con menos carga tienen menos probabilidad de transmitir el virus. Sin embargo puede ser un reto el desarrollar materiales educativos sobre estas vacunas parcialmente efectivas, porque los que la reciben necesitarían estar informados que no estarían completamente protegidos contra el virus. Si ningún efecto resulta de los estudios sobre la vacuna basada en las células T, los investigadores de las vacunas tendrán que concentrar sus esfuerzos para desarrollar vacunas basadas en anticuerpos o enfoques alternativos (si alguno puede ser descubierto).

No existe una manera de saber cual será el resultado de estos estudios clínicos. Muchos investigadores sienten confiados -- basados en los resultados en estudios con animales -- que estas vacunas pueden mejorar la oportunidad de que una persona que recibe la vacuna y que posteriormente se infecte con VIH, se haría un no-progresor a largo plazo.

Con pesimismo, algunos científicos piensan que estas vacunas basadas en células T ofrecerán una protección completa contra la infección del VIH, pues se piensa que los anticuerpos son necesarios para que esto ocurra.

Si los científicos están en lo correcto -- y la evidencia actual sugiere que lo están -- entonces es casi imposible que una vacuna contra el VIH que nos proteja completamente, sea posible en lo que nos queda de vida. Sabremos con certeza cuando se obtenga más información sobre los resultados de estos estudios tan esperados.

Para más información, visite la página Web de la Coalición de Abogacía para la Vacuna contra el SIDA: www.avac.org. Ellos tienen el Manual de Vacunas contra el SIDA: Perspectivas Globales (2da edición). Contiene una gran cantidad de detalles en todos los aspectos de la búsqueda de una vacuna, desde el tema ético de los estudios clínicos hasta la necesidad de activismo comunitario.

Richard Jefferys es Coordinador de Michael Palm Basic Science, Proyecto de vacunas y Prevención del Grupo de Acción de Tratamientos.


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Este artículo era proporcionada por AIDS Community Research Initiative of America. Es parte de la publicación ACRIA Update.
 
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