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La Interacción del Envejecimiento con el VIH

Primavera de 2007

Al ir envejeciendo, hay varios cambios naturales en el cuerpo que usualmente resultan en vulnerabilidades fisiológicas y condiciones médicas como también en un aumento de riesgo a condiciones y enfermedades. Para las personas con el VIH, a esta complejidad se suman los efectos ocultos del virus mismo o la acción de las mismas medicinas usadas para controlar el VIH y otras usadas para prevenir complicaciones. No es siempre posible determinar la simple causa por un problema específico en cada individuo, y múltiples factores probablemente interactúan para influenciar el resultado. En este artículo discutiré los efectos comunes del proceso de envejecimiento, los efectos conocidos del virus, y los resultados de ciertos tratamientos de VIH. Afortunadamente, en muchos casos es posible dirigir estas co-morbilidades en maneras beneficiosas.


El Sistema Inmune

Envejecimiento: Temprano en la vida, la glándula del timo -- que es la que produce CD4 y otras células inmunes -- empieza a encogerse, y los números de éstas disminuyen al nosotros envejecer.

VIH: El virus ataca las células CD4, y su reducido número hace a personas con VIH más vulnerables a infecciones, especialmente a las personas mayores. Entonces el proceso normal es acelerado y resulta en immunosenescencia, o un envejecimiento prematuro del sistema inmune.

Tratamiento: Combinaciones de medica-mentos de VIH conocidos como TARGA (terapia anti-retroviral de gran actividad, HARRT por sus siglas en inglés) puede reducir, pero no eliminar el daño contínuo a las células CD4. Algunas veces, los pacientes mayores no restauran sus conteos de CD4 a un nivel más alto o tan rápido como los pacientes jóvenes.


Forma del Cuerpo

Envejecimiento: Hay una gradual perdida de músculos (masa muscular) con el envejecimiento. Es inevitable (por ejemplo, el tomar más tiempo para completar una carrera de larga distancia en corredores), pero el desuso como resultado de una vida sedentaria también contribuye. En adición, hay una redistribución de grasas con mayor acumulación en al área del estomago, especialmente en los hombres.

Este es el resultado de grasas depositándose alrededor de los órganos abdominales, no bajo la piel. Hay alguna pérdida de grasa bajo la piel en la cara y extremidades.

VIH: Aunque al comienzo de la enfermedad había un desgaste asociado al VIH, con la aparición de tratamientos de se evitó que el tejido muscular se viera afectado directamente. Desuso e inhabilidad parecen ser los más responsables. A veces el efecto de neuropatía periférica (daño de los nervios en las manos y pies) pueden imitar problemas musculares al caminar. TARGA se ha ligado también a los cambios en la forma del cuerpo. (ver el artículo en pagina 1)

Tratamiento: Regímenes de TARGA más recientes, por lo menos en países desarrollados, han substituido aquellos que producen cambios corporales no deseados, pero el cambiar los medicamentos quizá no logre producir cambios en la forma del cuerpo. Aún cuando estas drogas se evitan al inicio de la terapia, todavía hay otros factores contribuyentes. Recientemente ha habido aumento de uso de productos que pueden ser inyectados bajo la piel de la cara para remplazar la perdida de células de grasa.


Los Huesos

Envejecimiento: Pérdida de huesos, especialmente para la mujer durante y después de la menopausia, es muy común y puede ocurrir en hombres mayores.

VIH: Hay algunos reportes de aceleración de perdida de huesos en personas con VIH, y estudios en curso están utilizando sofisticadas medidas para determinar que tan frecuentemente ocurren.

Tratamiento: Tabletas de calcio además de dietas con alto contenido en calcio han sido recomendadas. En caso de mayor pérdida de huesos (osteoporosis), hay medicamentos que pueden ser tomados unas pocas veces o incluso una vez al mes para retroceder esta condición.


El Hígado

Envejecimiento: Porque generalmente las células del hígado rejuvenecen por si solas, el efecto adverso de envejecimiento en este órgano es mínimo. Lo que mas comúnmente causa daño al hígado es el abuso crónico de alcohol o Tylenol (acetaminofeno o paracetamol).

VIH: Aunque el virus puede estar presente en las células del hígado, el mayor daño es por una coinfección común con hepatitis, especialmente hepatitis C. Medicamentos del VIH también pueden llevar a problemas con el hígado, particularmente Viramune (en mujeres con conteos de CD4 altos) y Aptivus.

Tratamiento: Aparte de recomendar no ingerir alcohol o drogas, es posible tratar hepatitis con drogas disponibles o previniendo la hepatitis A y B con vacunación. Cambiar los medicamentos contra el VIH puede ser necesario en algunos casos.


Los Riñones

Envejecimiento: Los riñones son los órganos principales de detoxificación, y usualmente operan adecuadamente hasta edades más avanzadas. Los problemas mas reportados con las funciones de los riñones son complicaciones debidas a otras condiciones, como es la presión arterial alta, la diabetes, o infecciones recurrentes del tracto urinario.

VIH: El VIH se ha asociado con un tipo específico de enfermedad en los riñones conocida como nefropatía asociada al VIH. Aunque esta condición no es relativamente común, parece ser mas frecuente en Afro Americanos que en otros grupos.

Tratamiento: TARGA ha resultado en algunas mejoras en la función de los riñones. Viread ha sido relacionada con leves pérdidas de funciones de los riñones y debe ser evitada en personas con problemas renales.


La Presión Arterial

Envejecimiento: Es común ver un aumento en la presión arterial en personas mayores debido al endurecimiento de las arterias. Esto es más evidente con la presión sistólica de la sangre (valor superior cuando es reportado), el cual aumenta el riesgo cardiovascular. La presión arterial Diastólica (los números inferiores) pueden llegar a estabilizarse con la edad, pero pueden ocurrir elevaciones, llevándolo a un diagnostico de presión alta (hipertensión). El aumento de peso y consumo de sal a través del tiempo son también factores de riesgo.

VIH: es controversial si es que es el VIH que afecta la presión arterial, pero los medicamentos del VIH pueden aumentar los lípidos de la sangre (vea abajo), llevando a la hipertensión.

Tratamiento: Pautas para el tratamiento de hipertensión han sido establecidas, y bajando la presión arterial, ambas sistólicas y diastólicas, se han descubierto que disminuyen el riesgo de ataques al corazón y el derrame cerebral. La mayoría de drogas para la presión pueden ser usadas por personas tomando medicamentos del VIH, aunque la clase llamada bloqueadores de calcio pueden ser problemáticos con ciertos inhibidores de proteasa.


Los Lípidos (Grasas en la Sangre)

Envejecimiento: Tiende a haber un aumento en el colesterol, incluyendo la lipoproteína de baja densidad (LDL), o colesterol "malo", en personas mayores de 40. Esta alza puede representar el efecto acumulativo de una dieta con alto contenido graso en un individuo genéticamente vulnerable. La lipoproteína de alta densidad (HDL), o "buen" colesterol, es mas estable. Ambos tienen un efecto en el riesgo de un ataque al corazón. Triglicéridos son la otra gran clase de lípidos, pero el riesgo asociado a un ataque al corazón es menos definido.

VIH: En personas que han progresado a SIDA, el colesterol total y el LDL tienden a ser más bajos. Exitosos regimenes de TARGA usualmente restauran los niveles de lípidos. Sin embargo, algunos inhibidores de la proteasa han mostrado elevar el colesterol y triglicéridos, posiblemente llevando a la hipertensión.

Tratamiento: Muchos expertos recomien-dan continuar el uso del régimen de TARGA, pero agregando una droga estatina como Pravachol. Ciertas otras estatinas interactúan con los inhibidores de proteasa y deben ser evitadas. Otra clase de drogas llamadas fibratos, pueden ser necesarias si los triglicéridos se mantienen sustancialmente elevados. Cambiando al uso de otro inhibidor de proteasa o a un inhibidor de la transcriptasa reversa no-nucleósido son otras alternativas. Como con la presión arterial, existen pautas para bajar el colesterol y tienen sentido aplicarlas en personas que viven con el VIH.


El Azúcar en la Sangre

Envejecimiento: Al envejecer, hay una tendencia a haber problemas en la forma en que el azúcar es usada por el cuerpo, porque la insulina necesaria para su metabolismo es menos efectiva. Esto puede llevar a la diabetes, especialmente en personas obesas o los que tienen una historia familiar de diabetes. En otros individuos es identificada solamente con el uso de una prueba especial (prueba de tolerancia a la glucosa) y puede no ser un problema mayor. Si esta anormalidad de glucosa es añadida a la obesidad, la hipertensión, los triglicéridos altos, y un HDL bajo, se le refiere como un "síndrome metabólico".

VIH: Se ha asociado el tratamiento con inhibidores de la proteasa con la intolerancia a la glucosa. Tal tratamiento podría llevar a una tendencia hacia el síndrome metabólico.

Tratamiento: Si es posible, un cambio en el régimen debiera ser considerado. Con un régimen TARGA exitoso, es mejor continuar la terapia e intentar controlar la intolerancia a la glucosa con reducción de peso, ejercicio, y cambios en la dieta. Dicha estrategia también mejoraría las anormalidades de la presión arterial y los lípidos. También hay medicamentos que son muy efectivos en controlar el azúcar en la sangre.


Las Condiciones del Corazón

Envejecimiento: En países desarrollados, la frecuencia de arterosclerosis (endure-cimiento de las arterias) e infarto del miocardio (ataque al corazón) aumenta con la edad. Esto parece ser debido al efecto acumulativo del estilo de vida y los factores genéticos presentes, más que cambios irreversibles relacionados con la edad. Aparte de hipertensión, lípidos anormales en la sangre, y diabetes, el fumar es un fuerte pre-determinante de la enfermedad cardiovascular y de cáncer.

VIH: Reportes recientes sugieren que puede haber un aumento en la frecuencia de ataques al corazón en personas con VIH. Aunque inicialmente se pensó que esto era más bien el resultado del efecto de TARGA en los factores de riego cardiovascular, recientemente ha sido sugerido que el virus mismo podría tener un efecto negativo directo en la frecuencia de enfermedades cardiovasculares.

Tratamiento: Esta observación puede sugerir que una terapia óptima con TARGA es la mejor manera para minimizar los riesgos de ataque al corazón, tanto como el continuar controlando los factores de riesgo de ataques al corazón donde sea posible.


Conclusión

Desde que la infección del VIH se ha hecho más controlable con el régimen de TARGA y las expectativas de vida de personas con VIH han aumentado, el tema de controlar las co-morbilidades del envejecimiento se ha hecho mucho más importantes. El tratamiento acertado debiera llevar a una vida más larga y a un envejecimiento exitoso para personas con VIH.

Richard Havlik es médico epidemiólogo y en el pasado asociado con el Instituto Nacional en Envejecimiento.


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Este artículo era proporcionada por AIDS Community Research Initiative of America. Es parte de la publicación ACRIA Update.
 

 

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