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Migración, el VIH y la Población Latina: Transvesti y Transgénero

Por Octavio Vallejo, M.D., M.P.H.

Marzo/Abril 2002

Julia Garcia, conocida como Santa Julia de Los Puentes
Julia Garcia, conocida como Santa Julia de Los Puentes (Foto: George Ayala)

Las personas con VIH y SIDA son vulnerables a un descenso de su calidad de vida. Esta vulnerabilidad se incrementa en personas seropositivas que son inmigrantes y viven sin un estatus de ciudadanía estadounidense o sin un estatus de residencia legal en este país. Estas personas temen ser deportados y por eso muchas veces se ven obligadas a no buscar cuidado médico y a no buscar servicios en las agencias de base comunitaria que proporcionan apoyo social. Además, algunas personas carecen del apoyo familiar y social necesario, mientras que otras viven aisladas sin revelar su estatus de VIH a las personas que los rodean.

En este escenario, el curso de la enfermedad se ve acelerado por múltiples factores (psicológicos, nutricionales, infecciones oportunistas y comportamientos de riesgo que menoscaban la capacidad del sistema inmunológico de controlar el virus por ejemplo: uso de drogas y prostitución). Así el SIDA se convierte en un flagelo que afecta con mayor severidad a un segmento de la población que emigra a este país en la búsqueda de libertad para poder expresar su sexualidad abiertamente y sin miedos, ya que en sus países de origen han sido perseguidos por las autoridades, rechazados por sus propias familias y alienados desde edades tempranas.

La población transvesti y transgénero de los países latino americanos es una de estas poblaciones. De todo esto nos informa Julia García en una franca conversación. Ella nos dice que aquí en Estados Unidos existe una población olvidada que al igual que nuestros hermanos Africanos padece de todas las carencias, sufren de inequidad, injusticia, falta de cuidado médico, rechazo y un gran estigma social.

En el curso de la epidemia del VIH y el SIDA hemos aprendido que la población transgénero y transvesti son las que carecen de la protección de sus derechos humanos más esenciales (derecho a la salud, a la educación y a un trabajo digno) y son las más susceptibles a ser afectadas por la infección del VIH y el SIDA. En este caso, estas poblaciones encabezan los grupos que sufren la negligencia de los servicios que están supuestos a dotarlas con información y herramientas para evitar el contagio. Además ellas carecen del cuidado médico esencial para las condiciones específicas de salud que ellas experimentan. Son escasos los profesionales de la salud capacitados para brindar atención a estas poblaciones. Un grave problema es que la mayoría de profesionales de la salud no cuentan con la sensibilidad para aceptar y apreciar las necesidades de salud física y mental que este grupo confronta.

En la actualidad no existen estadísticas fidedignas que nos den luz acerca de la magnitud de este problema. No conocemos el número de la población transgénero o transvesti y mucho menos conocemos el número de Latino/as transgénero. Las estadísticas de VIH y SIDA no tienen una categoría específica para conocer el número de casos de transgénero afectados por el VIH o el SIDA.


Migracion, el VIH y la Poblacion Latina: Transvesti y Transgenero
Foto: George Ayala

En sus propias palabras

Sin embargo, a pesar de los retos tan grandes que esta población tiene que superar para salir adelante, entre ellas existen líderes que han sabido llevar un mensaje de cambio, esperanza y alivio a quienes mas las necesitan. Julia García, una mexicana sinaloense que ha vivido en carne propia lo que significa luchar contra los estereotipos que le imputa su identidad sexual, es un ejemplo de ello.

En sus propias palabras: "A nosotras nos catalogan de que lo único que nos interesa es la fiesta, la parranda y los vicios que esto a veces involucra como el uso del alcohol y las drogas. Pero nadie piensa que lo que vivimos nosotras es literalmente una carrera contra el tiempo, pues sabemos que lucir bien físicamente no es eterno y por ello tratamos de vivir en forma acelerada o bien sin metas para el futuro. También muchas de nosotras hemos padecido desde pequeñas una serie de ataques físicos, emocionales y psicológicos que nos han privado del amor propio, auto-estima y conciencia de nuestra existencia. Las que hemos reconocido tempranamente que somos mujeres en cuerpos del género equivocado, padecimos violencia, acoso sexual, abuso físico y emocional no solamente en el ambiente familiar sino en la escuela y en todas las actividades sociales como la iglesia y el lugar de trabajo.

Es bien sabido que para poder salir adelante como seres humanos en esta sociedad tenemos que hacer uso de hormonas y cirugías que no solo son de carácter estético, sino que también [significa] la búsqueda de la aceptación en una sociedad que no comprende nuestro sufrimiento [cuando perseguimos] sin descanso una apariencia que cumpla las expectativas del género al que [nosotras] sabemos que pertenecemos. Lamentablemente el precio que pagamos por esta búsqueda de aceptación es muy caro y en ocasiones nos cuesta la vida. Por ello muchas de nosotras nos refugiamos en el alcohol, las drogas y la prostitución para poder sobrevivir. Esta búsqueda de aprecio y aceptación surge desde nuestra infancia y como sufrimos discriminación y violencia no podemos continuar estudios superiores y nos quedamos estancados sin oportunidades de una vida productiva y sin un trabajo que nos permita desarrollarnos como seres humanos íntegros.

Con el paso del tiempo, esa belleza comprada (literalmente hablando) desaparece tan fugazmente que nos deja desgastadas en todos los aspectos de nuestras vidas y nuevamente como refugio nos dejamos ir en la parranda, el perreo y a veces en la delincuencia para poder sobrevivir. Muchas se dan cuenta que han sido expuestas a la infección del VIH muy tarde. Y los servicios que existen en la comunidad no están preparados para lidiar con nuestras necesidades específicas. También existe la falta de comprensión de la comunidad gay y heterosexual al no percibirnos como parte de su grupo."


Migracion, el VIH y la Poblacion Latina: Transvesti y Transgenero
Foto: George Ayala

Santa Julia de los Puentes

Son innumerables las anécdotas que Julia nos puede contar acerca de compañeras que ha tenido que rescatar cuando han estado viviendo debajo de los puentes o bien perdidas en una borrachera o en un "viaje" de drogas interminable. Pero su pasión por ayudar a otras no disminuye a pesar de las dificultades que enfrenta por carecer de recursos, asistencia técnica y el agotamiento físico y emocional. Por eso muchas la conocen como "Santa Julia de los Puentes" o la reencarnación transgénero de la Madre Teresa de Calcuta.

Con educación profesional como pedagoga y pasante de veterinaria Julia nos comenta que ella fue muy afortunada al ser aceptada por su familia. Desde pequeña, en su natal Mazatlán, tuvo la oportunidad de asistir a la escuela y de recibir valores que ahora la hacen mas sensible a la injusticia y a la explotación de sus compañeras. Ella recuerda que sus padres sabían que la única forma en la que ella iba a salir adelante en su vida era a través de la educación y de la búsqueda de nuevos horizontes. Pero su llegada a los Estados Unidos no fue la tierra de la oportunidad y la abundancia que ella imaginaba. El tropezar con la barrera del idioma y las faltas de oportunidades de trabajo por su identidad sexual la hizo caer como muchas en las garras del espejismo de la vida nocturna, obligada incluso a veces a delinquir para sobrevivir. Sin embargo, hace cuatro años Julia creo OPORTUNIDAD con la ayuda e inspiración de otros activistas. La organización intenta proporcionar servicios basados en el modelo de igual a igual para la población transgénero, transvesti y mujeres trabajadoras del sexo que padecen todos los factores que las hacen mas susceptibles a ser abusadas por parte de las autoridades y a tener mas riegos de contraer el VIH y el SIDA. Juntas intentan demostrar a la población de Pico-Union en Los Angeles que antes de ser transvestis, transgéneros o trabajadoras del sexo son seres humanos con una sensibilidad especial, con necesidades afectivas y que a pesar de que para ellas las oportunidades de trabajo no existen, ellas las crearan a través de OPORTUNIDAD.

Por ello, este artículo busca incrementar la solidaridad hacia este grupo que con cero recursos está haciendo lo que otras agencias no han podido hacer: crear conciencia de la existencia de este grupo tan importante en el campo de trabajo de SIDA, crear cursos de entrenamiento laboral y oportunidad de trabajos dignos.

Este grupo necesita no solo de apoyo financiero, también requiere de asistencia técnica, reconocimiento por su labor en las actividades de alcance a población en riesgo y sobre todo respeto y solidaridad por parte de las agencias de base comunitaria que trabajan con Latinos en contra del VIH y el SIDA.

Julia también realiza actividades de colecta de medicamentos anti-VIH para enviarlos a organizaciones en México. Si usted o ustedes desean apoyarla en esta tarea ella recibe sus donaciones en su establecimiento de venta de objetos usados ubicado en el 937 S. Alvarado Local 1-A. Los Angeles CA, 90006. Pará más información también puede llamar al teléfono 213-382-3550.

El Dr. Octavio Vallejo es médico con una maestría en salud pública, M.P.H.


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This article was provided by AIDS Project Los Angeles. It is a part of the publication Impacto. You can find this article online by typing this address into your Web browser:
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