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Cómo Hablar con sus Hijos e Hijas

2001

Una guía para ayudar a padres, madres y otros adultos a cargo del cuidado de niños y adolescentes a comprender la información básica sobre el VIH/SIDA y cómo dialogar con ellos sobre este tema.


¿Qué es el SIDA?

SIDA significa Síndrome de Inmuno-Deficiencia Adquirida. El SIDA se refiere a un grupo de enfermedades causadas por el VIH, Virus de la Inmunodeficiencia Humana, que ataca el sistema inmunitario. Cuando el sistema inmunitario funciona correctamente, combate infecciones y enfermedades. Cuando el VIH entra en el cuerpo, invade y destruye las células del sistema inmunitario que se encargan de combatir virus y bacterias, los causantes de infecciones y enfermedades. Esto a su vez hace que el sistema inmunitario se debilite y pierda la capacidad de mantener la salud del cuerpo.

Síndrome: grupo de enfermedades.

Inmuno: relacionado con el sistema inmunitario. Este sistema trabaja en el cuerpo humano a fin de combatir infecciones y enfermedades.

Deficiencia: carencia o insuficiencia de todas las partes esenciales de algo.

Adquirida: que se ha hecho propia mediante un acto personal.

Una persona puede estar infectada con VIH sin saberlo. Por lo general, las personas infectadas con el virus se ven saludables y no muestran síntomas de enfermedad alguna. Este período de incubación, dado que no hay manifestaciones de enfermedades, puede durar de 8 a 11 años en algunas personas. El SIDA es la última etapa de la infección con VIH.


¿Cómo se contrae el VIH?

El VIH no puede contraerse por contacto casual. Existen tres formas específicas y documentadas de contraer el VIH:


Mitos sobre el contagio

Cómo indicamos anteriormente, usted no puede contagiarse con el virus mediante un contacto casual. El VIH sólo puede contraerse de las tres maneras descritas en la sección anterior. El virus no puede sobrevivir fuera del cuerpo humano durante mucho tiempo, por lo cual usted no puede quedar infectado o infectada a través del aire, agua o comida. Algunas personas piensan que pueden ser infectadas por medio de ropa, platos, estornudos, besos, mordeduras, al sentarse en los asientos de un baño, por picaduras de mosquitos, o simplemente por el contacto con una persona con VIH/SIDA. En aquellas familias donde niños y niñas han jugado, comido o besado a una hermana o un hermano infectado con VIH/SIDA, no se ha observado ningún caso de transmisión de niño a niño, ni de niño a niña, ni de éstos hacia una persona adulta. Además, no existen casos de contagio entre miembros de una misma familia por el solo hecho de vivir con alguien que tiene esta infección.


¿Existe algún riesgo en las transfusiones de sangre?

El suministro de sangre en Estados Unidos es muy seguro. Las donaciones y transfusiones de sangre no propagan el virus. Antes de 1985, varios miles de personas contrajeron la infección como resultado de transfusiones de sangre. Hoy en día, toda la sangre es analizada para asegurar que no contenga el VIH. En casos sumamente raros (1 de cada 40.000 transfusiones), puede ocurrir el contagio. Si va a someterse a una operación, puede considerar donar su sangre con anterioridad. Los bancos de sangre necesitan constantemente donaciones para ayudar a otras personas y donar sangre no representa ningún riesgo.


¿Quién puede contraer el virus?

Cualquier persona que practique comportamientos riesgosos está en peligro de contraer el VIH. Mujeres, hombres, niñas y niños han sido infectados. Personas de color, blancas, asiáticas e hispanas han sido infectadas. Heterosexuales, bisexuales, homosexuales, y lesbianas han sido infectadas. No se trata de quién es usted, o lo que hace, sino cómo lo hace.


¿Existe una cura para el SIDA?

No, en estos momentos no. Desafortunadamente, no existe cura para el SIDA, ni se prevé encontrar una en el futuro inmediato. Sin embargo, la ciencia ha hecho grandes avances que permiten a las personas con VIH/SIDA vivir más tiempo y de una manera más saludable.


¿Existe algún examen para detectar el SIDA?

No hay exámenes para detectar el SIDA. Sin embargo, existe una prueba médica que permite detectar el VIH en la sangre. El departamento de salud de su comunidad le puede remitir a una clínica donde usted puede realizarse este examen. Preferiblemente, hágase la prueba en una clínica donde la información se mantenga con un código numérico en vez de utilizar su nombre. Esto le ayudará a evitar problemas legales si usted es inmigrante en Estados Unidos. Cabe destacar que es importante recibir orientación antes y después de realizarse el examen.


¿Y si un estudiante en la escuela de mi hija o hijo tiene SIDA?

Es importante recordar que su hijo no se va a infectar por jugar, compartir o estudiar con un niño infectado con VIH que tiene SIDA. Una vez más, el VIH no se transmite por contacto casual. Los niños y niñas que viven con VIH/SIDA también tienen derecho a asistir a la escuela.


¿Cómo puedo proteger a mis hijos e hijas contra el VIH/SIDA?

En vista de que aún no existe una cura para el SIDA ni tratamiento alguno para prevenir o curar el VIH, la mejor manera de proteger a sus hijos e hijas es educarse y dialogar con ellos sobre este tema. Es importante asimismo tener conocimiento de lo que se les enseña en la escuela en relación con el VIH/SIDA. De esta manera, puede complementar la información que reciben. Además, debe saber qué clase de programas de prevención y educación sobre el VIH/SIDA se ofrecen a nivel comunitario.


¿Cómo puedo iniciar el diálogo sobre el SIDA con mis hijos e hijas?

Una de las maneras principales de contraer el VIH es mediante un acto sexual sin protección. De ahí viene la necesidad e importancia de hablar sobre la sexualidad con sus hijos e hijas. Muchos padres y madres se sienten incómodos pues no saben sobre qué, ni cuándo, ni cómo hablar con sus hijos e hijas acerca de temas sexuales. Sin embargo, no se dan cuentan de que han estado educando a sus hijos e hijas sobre la sexualidad desde el momento en que nacieron. Quizás estos mensajes no han sido claros ni verbales, pero en realidad los niños y niñas reciben mensajes sobre la sexualidad en su contacto diario con sus padres y madres; al vestirlos, al jugar y cuando se les enseña sobre su cuerpo. Reconocer que somos los principales educadores de nuestros hijos e hijas constituye el primer paso para estimular el diálogo acerca de la sexualidad en el seno familiar. Algunos padres y madres piensan que proporcionar a sus hijos e hijas información sobre la sexualidad puede asustarlos o estimularlos a comenzar a tener relaciones sexuales a temprana edad. Aun así, la mayoría de las madres y padres desean que sus hijos e hijas aprendan sobre la sexualidad y el VIH/SIDA de una manera precisa y adecuada para su edad.

No importa cuál sea su punto de vista acerca de la educación sexual, debe entender que el SIDA le puede costar la vida. Para proteger a sus hijos e hijas, es necesario que supere su incomodidad al hablar sobre temas de salud sexual.




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