Asuntos de Tratamiento Para las Mujeres2002 El VPH y la Displasia CervicalEl VPH (virus papiloma humano) causa la infección de transmisión sexual más común. La mayoría de las mujeres tiene al menos un tipo de VPH durante su vida, pero muy pocas lo sabemos. Existen más de 100 clases diferentes y es posible tener más de una al mismo tiempo. Algunas clases de VPH causan verrugas en la piel o en el área genital. Otras infectan células del cuello uterino, de la vagina o del conducto anal; donde no son visibles, pero pueden causar lesiones que se desarrollen. Las lesiones son zonas de tejido anormal. Si no son tratadas, pueden ocasionar anormalidades invasoras en el cuello del útero (displasia), en el ano y en el aparato genital y algunas mujeres pueden llegar a desarrollar cáncer. Además de infectarse con el VPH en mayor grado, las mujeres VIH positivas con VPH son más propensas a tener:
Cualquiera de estos factores facilita el desarrollo de anormalidades cervicales y anales. La supresión inmunitaria causada por el VIH también juega un papel importante. Cuanto más bajo sea el recuento de células CD4 y más alta la carga viral, corremos un mayor riesgo de desarrollar lesiones relacionadas al VPH, incluso lesiones de alto grado en el cuello uterino y en el ano. Pruebas de DetecciónLa prueba de Papanicolaou es el primer paso en el control de células anormales en el cuello uterino y en el ano. Las pruebas de Papanicolaou recogen células escamosas, de la zona de transición que va del cuello uterino al ano, el área que más frecuentemente está infectada con el VPH. Las pruebas de Papanicolaou pueden detectar inflamación y en la mayoría de los casos, predecir anormalidades cervicales o anales. En las mujeres VIH negativas, la prueba de Papanicolaou anual es suficiente para detectar cualquier cambio que pudo haber ocurrido desde el último examen. Esto no es así cuando existe VIH. Como mujer positiva, es importante evaluar su riesgo individual de displasia anal y cervical y hacerse revisaciones más frecuentes. La frecuencia depende de varios factores como los resultados de exámenes anteriores o si ha recibido tratamiento por verrugas vaginales u otras anormalidades. Si su recuento de células CD4 es menor de 300 o ha disminuido, hágase pruebas de Papanicolaou cada 6 meses. Si es VIH positiva, y una prueba de Papanicolaou muestra células anormales, se debe profundizar la evaluación con una colposcopía. La colposcopía es un examen del cuello uterino que usa un microscopio de baja resolución para observar el tejido más de cerca. Este procedimiento permite que su doctor vea su cuello uterino (o ano) e identifique cualquier área de tejido anormal. Las lesiones, verrugas e inflamación son generalmente visibles durante una colposcopía. Sin embargo, es difícil diferenciar entre una lesión de bajo grado y una de alto grado. Es por eso que en ocasiones, si se observan lesiones durante una colposcopía hay que hacer una biopsia. La biopsia es un procedimiento que toma una muestra de tejido del área del cuello uterino. Es el método más fiable para diferenciar entre una lesión leve y aquellas que pueden convertirse en cáncer. Prepárese, una biopsia puede resultar incómoda e incluso dolorosa, y en algunas mujeres puede provocar hemorragias leves. Pregúntele al doctor cómo aliviar el dolor antes de que comience el procedimiento. Muchas mujeres positivas se hacen más de una biopsia, ya sea durante el diagnóstico o como parte del seguimiento médico. Es comprensible que esto le quite las ganas de regresar a la consulta médica. Pero es importante estar involucradas en nuestro cuidado médico y opinar sobre las decisiones de tratamiento que nos afectan. Si se siente resentida, enojada o con miedo, dígaselo a su ginecólogo. Recuerde que su ginecólogo quiere que esté sana. Cuanto más sepa él o ella acerca de cómo se siente usted, mejor podrá atenderla. ¿Qué Significan los Resultados?Si ha tenido un resultado anormal en la prueba de Papanicolaou, quizás reconozca los términos CIN, LSIL o displasia. Estas palabras provienen de diferentes sistemas usados para clasificar las anormalidades cervicales y anales. La mayoría de los laboratorios utiliza el sistema Bethesda para reportar resultados de la prueba de Papanicolaou. El sistema Bethesda incluye información sobre la exactitud del resultado de la muestra para la prueba de Papanicolaou y divide a las anormalidades en las siguientes categorías:
La displasia es solo otra manera de describir las anormalidades anales y cervicales relacionadas con el VPH. Displasia significa que las células son diferentes a las normales en cuanto a tamaño, forma y apariencia. El bajo grado se refiere a los cambios tempranos en tamaño y forma, mientras que alto grado indica anormalidades más severas (en ocasiones pre-cancerígenas). Guías Para Control y Tratamiento de las Mujeres VIH PositivasLas medidas estándar de control preventivo para mujeres positivas difieren un poco de aquellas para mujeres VIH negativas. Existen varios grupos de recomendaciones para el control de mujeres positivas y controversias en cuanto al cuidado médico estándar. Las recomendaciones para mujeres VIH positivas son más agresivas, instándolas a hacerse pruebas de Papanicolaou con mayor frecuencia y colposcopías (con biopsias posiblemente) siempre que se encuentren lesiones ASCUS o cualquier otra anormalidad. La tabla siguiente fue adaptada del sistema Bethesda y resume algunas de las diferentes recomendaciones de control para mujeres VIH positivas.
Opciones de Tratamiento Para la DisplasiaPara aquellas de nosotras con VPH, no existe una simple pastilla o tratamiento que prevenga el desarrollo de verrugas o de anormalidades cervicales o anales. Por eso es importante el control cuidadoso y regular para identificar cambios en el cuello uterino y el ano, así como tratar cualquier anormalidad de alto grado, de manera que no se convierta en cáncer. El tratamiento para VPH puede consistir en remover verrugas genitales, destruir lesiones o extirpar tejido anormal. Las verrugas genitales pueden ser tratadas con soluciones tópicas o con rayos láser, congelándolas o quemándolas. La mayoría de los tratamientos para la displasia tienen como objetivo destruir el tejido anormal de manera que no progrese al cáncer. Las opciones de tratamiento incluyen:
Existen desafíos adicionales para tratar irregularidades cervicales o anales en mujeres positivas:
Las displasias anal y cervical pueden volver a aparecer después del tratamiento. Las recurrencias pueden ser más factibles si usted tiene una carga viral alta. No se sabe aún si el uso de antirretrovirales retrasa el avance de la enfermedad cervical. Incluso cuando el sistema inmunitario ha sido parcialmente reestablecido por el tratamiento anti VIH, la displasia anal y cervical pueden convertirse en cáncer. La mejor manera de asegurarse de que cualquier problema sea detectado y tratado lo antes posible es mediante una vigilancia regular y cuidadosa. This article was provided by AIDS Community Research Initiative of America. Visit ACRIA's website to find out more about their activities, publications and services.
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