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Asuntos de Tratamiento Para las Mujeres

2002

Anemia

Si usted se siente cansada, pídale a su doctor que le haga un análisis de sangre para la anemia. La anemia es la disminución de glóbulos rojos o de hemoglobina, una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos y que transporta el oxígeno de sus pulmones al resto del cuerpo. Si el suministro de oxígeno es escaso a través del cuerpo, usted se siente cansada. Quizás también se sienta mareada o con problemas para respirar. Otros síntomas son las palpitaciones (latidos irregulares del corazón), piel demasiado pálida y pérdida de apetito.

La anemia es muy común en mujeres positivas. Una infección crónica como el VIH obliga a su médula ósea a realizar un mayor esfuerzo. La médula ósea es el lugar donde se producen los glóbulos rojos y para esto necesita hierro, ácido fólico y vitamina B12. En las personas VIH positivas, la anemia es más común entre las mujeres, aquellos con recuentos bajos de células CD4 o con cargas virales altas y entre los afro-americanos. Es muy importante tratar la anemia ya que el riesgo de que la enfermedad del VIH empeore, es mayor para las personas con anemia.

La anemia puede tener muchas causas:

Diagnóstico: para determinar si está anémica, pídale a su doctor que le haga un análisis completo de sangre (CBC en inglés). El CBC examina la cantidad total de glóbulos rojos, los porcentajes, forma y tamaño de los mismos, y la cantidad de hemoglobina. Los niveles de hemoglobina en las mujeres deberían ser de al menos 12 g/dl. Un nivel de hemoglobina inferior a 6,5 g/dl es demasiado bajo para que los órganos funcionen adecuadamente. Otro análisis, el hematocrito, mide la cantidad de glóbulos rojos en su sangre. Los glóbulos rojos deben representar del 35% al 45% del volumen total de la sangre en las mujeres.

El tratamiento para la anemia depende de su causa. Es importante detener cualquier hemorragia crónica (incluyendo hemorragias nasales, hemorroides o sangrado excesivo durante las menstruaciones) y tratar cualquier falta de hierro, ácido fólico y vitamina B12.

Antes de suplementar su dieta, asegúrese de saber qué tipo de anemia tiene. Por lo general las mujeres tenemos el nivel de hierro bajo. Tomar tabletas de hierro puede restaurar sus niveles, pero demasiado hierro no es bueno, especialmente si tiene hepatitis. Generalmente puede obtener suficiente hierro al comer carnes rojas, mariscos, pescados, panes y cereales fortificados. El ácido fólico se encuentra en las verduras verde oscuro, espárragos, frijoles lima, espinaca e hígado de vaca. Los niveles de la vitamina B12 suelen estar bajos en personas VIH positivas y muchas de nosotras no podemos absorber dicha vitamina de los alimentos o suplementos. Si sus niveles de vitamina B12 son bajos, quizás necesite inyecciones de B12 o deba usar fórmulas sublinguales (que se disuelven debajo de la lengua), aunque ingiera mucha vitamina B12 en su dieta.

Si los medicamentos están causando su anemia, es posible que deba cambiarlos por otros o reducir sus dosis. Si esto no es posible, la anemia puede tratarse con eritropoyetina (EPO en inglés), una hormona producida por los riñones que estimula la producción de glóbulos rojos. La EPO sintética (Procrit, Epogen) puede ser inyectada en forma subcutánea (debajo de la piel), generalmente una vez por semana para ayudar a su cuerpo a producir glóbulos rojos nuevos. Su recuento de glóbulos rojos puede demorar de 2 a 8 semanas para volver a la normalidad. Las transfusiones de sangre son otro tratamiento posible pero raramente necesarias para tratar la anemia.


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